lunes 22 de septiembre de 2008
DESPEDIDA Y CIERRE
No pensaba escribir una despedida, las odio, y no me gusta todo lo que conllevan por lo que pensaba irme de puntillas y sin hacer ruido, pero he creido necesario aclarar que no he privatizado, sólo he cerrado el blog. ¿Qué sentido tendría privatizar y dejaros a todos fuera? Porque vosotros/as sois los que le habeis dado sentido a mi blog, sin vosotros/as no hubiera existido.
Gracias a todos/as por formar parte de mis dias, gracias por leerme y acompañarme, gracias por hacerme un huequito en vuestros ratos de ocio, gracias por dejar la ventana de vuestras casas abierta y permitirme ojear vuestras cosas, gracias por todos los buenos momentos y todas las risas que me habeis proporcionado a diario con la lectura de vuestros blogs, gracias por vuestro tiempo, gracias por vuestras palabras, gracias por vuestras opiniones, gracias por vuestros ánimos, gracias por vuestro cariño, GRACIAS POR... TODO... GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS...
MIL BESOS CON MUCHO CARIÑO
martes 22 de julio de 2008
VACACIONES, VERANOS Y UNA EDAD PARA CADA COSA.
Hace años la llegada del verano venía siempre acompañada de una canción de Georgie Dann, del sol, del buen tiempo, de las vacaciones del colegio, del viaje al pueblo de mi abuela para pasar allí el verano y de la flexibilidad del horario marcado por los padres.
Ahora no hay nada de todo eso, porque lo único que queda es el sol, y este año está tan caprichoso que sale cuando quiere. Ahora los veranos sólo son para descansar de la rutina, alejarse del trabajo y coger unos kilillos de más, que luego tenemos que quitarnos antes de que llegué Navidad, para poder atiborrarnos a comer sin cargo de conciencia.
A mi me gustaría volver a los veranos de mi juventud, a las mañanas en la piscina municipal del pueblo, a ver Verano Azul por las tardes con el bocata de Nocilla en la mano, a pasear por la plaza del pueblo con mis amigas, a pasar las noches sentada al fresco en la puerta de casa comiendo pipas y jugando a las cartas, mientras mi abuela hablaba con las vecinas de que la Fulanita se había casado embarazada o que la Menganita se había ido de casa, porque no quería vivir en el pueblo. Pero como va a ser que no se puede volver atrás, pues dedicaré el verano a ir a la piscina de mi casa, a ver en la tele alguna repetición de los dramas peliculeros que ponen, a comer fruta entre horas, a pasear a mi canija la pequeña por las tardes, a pasar más tiempo con mi canija la mayor y por la noche, cuando la canija pequeña duerma, veré cualquier rollo que echen en la tele y me acostaré temprano para al día siguiente empezar otra vez con la misma rutina.
Bueno, todo eso lo haré durante el verano, menos diez dias que me voy a ir a Almería a un hotelito a que me lo den todo hecho y a bañarme en el mar y cambiar los paseos por el parque por los paseos por la playa. Así es que después de todo no está tan mal ser mayor, porque ahora aunque no tengo edad para hablar con mis amiguitas sobre chicos guapos, puedo hablar con mi hija la mayor sobre cosas más interesantes y aunque no juego a las cartas, puedo jugar con mi canija la pequeña, que siempre está dispuesta. Así es que valorando los pros y los contras, me quedo con ser mayor y con lo que tengo ahora, que lo otro ya lo pasé, en su momento adecuado.
Y así, sin más y deseandoos a todos/as unas felices vacaciones, me despido hasta mediados de septiembre, fecha en la cual volveré de la playa. Y aunque no publicaré en mi blog, si que me pasaré por los vuestros, siempre que pueda, para saludaros y comentaros. O sea que no os vais a deshacer de mi, sólo os voy a quitar la tarea de tener que comentar mis entradas. Gracias a todos/as por haber formado parte de mi día a día en estos últimos seis meses. ¡Se me han pasado volando!
¡ FELICES VACACIONES Y MIL BESOS! y por favor
no seais muy buenos/as que os vais a perder muchas cosas,
dosificaros y disfrutar de todo lo que se os ponga en el camino,
y de paso, si podeis, hacer felices a los que están a vuestro
alrededor. Esooo esss todooo amigosss...
viernes 18 de julio de 2008
MEMEANDO EN VIERNES
Consiste en explicar cinco reglas de estilo tuyas. Como son "reglas" deben ser principios que respetes siempre o casi siempre. Deben definir tu estilo o dejar claro cuál NO es tu estilo, por ejemplo: "Siempre llevo X de tal forma", "Nunca llevo Y". No se trata de explicar qué está de moda (eso casi todos lo sabemos) sino que consiste en, más allá de la moda, definir tus gustos y preferencias. Después de hacerlo uno puede nominar a seis personas para que lo hagan.
1. No sigo mucho la moda, me gusta ir cómoda y a mi manera, aunque no esté de moda.
2. No me gustan las camisetas anchas, ni los blusones, prefiero las prendas ajustaditas, pero sin marcar demasiado.
3. No me gustan los pantaloncitos cortos con tacones.
4. Las camisetas largas, por debajo del culo, no me van. Soy bajita y me hacen más canija. Me gustan a la altura de la cadera.
5. Casi nunca llevo las camisetas o camisas por dentro del pantalón. Me resulta incómodo.
Pues hala, ya he cumplido, y ahora nomino a Nais, Pausan, Veca, Vitalweb, Nada y Anika.
Y como ya es viernes, pues os deseo lo de todas las semanas. Que seais malos, que lo paseis muy bien y que disfruteis de este verano raro, raro, raro. Así es que besos para todos/as y el lunes más y mejor, jajaja.
miércoles 16 de julio de 2008
AUSENCIA
Ella sabe que él nunca volverá, que su lado de la cama siempre estará vacío, que jamás volverá a acariciar sus manos, su rostro, ni el pecho sobre el que tantas lágrimas cayeron... con cada lágrima ella sabía que él se alejaba, ella sabía que sólo estaba en su vida de paso, pero nunca pensó en el momento de la despedida, siempre pensó que al final todo se arreglaría...
Cuando él se fué, ella lloró como nunca antes lo había hecho, fué un dolor agudo, casi físico, sintió una mezcla entre desconcierto y miedo... desconcierto por no saber si podría renacer, porqué en realidad con su ausencia ella había muerto, no sabía si volvería a ser la persona que antes había sido, si tendría fuerzas para seguir adelante, si dejaría de llorar por su falta... miedo de no poder hacer frente al vacío que con su marcha había dejado en su alma, miedo de ir a los lugares dónde había estado con él, miedo de empezar de nuevo, miedo de no saber si algo o alguien volvería a hacerla sonreir... y su peor miedo, era al que se enfrentaba todos los días: abrir los ojos y ver que su lado de la cama estaba vacío y que él nunca volvería...
Ella sabe que el tiempo todo lo calma, que las heridas cicatrizan, que cada día que pasa una lágrima menos es un triunfo, es un paso hacía su renacer, ella a veces sonríe cuando el sol calienta sus ojos y seca sus lágrimas... ella es una mujer fuerte y sabe que con el paso del tiempo...
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Vuelvo a editar la primera parte de la historia, para los que no la hayais leido, porque en realidad es el final de la historia. A partir de esta entrada surgió la idea de desarrollarla. Por eso la historia no podía tener otro final. El final ya estaba escrito.
Reitero las gracias por todos vuestros comentarios y por haber seguido mi historia. Besos y feliz miércoles.
lunes 14 de julio de 2008
ÚLTIMOS DIAS (26ª parte)
Ella no hablaba de sentimientos con él por miedo a que él le dijera lo que pensaba. Él no quería mostrar su cariño y su amor hacia ella por cobardía, él siempre había sido un tío echao pa'lante, ahora sólo era un cobarde.
Hicieron el amor de todas las formas posibles, recorrieron sus cuerpos con sus manos, con sus lenguas, con suspiros, con fervor y con ansía de poseer y ser poseídos. No existía el tiempo, sólo abrazos, besos, fluidos, cuerpos hambrientos de sexo y a punto de explotar. No hablaban casi, entre ellos todo el lenguaje era corporal, caricias suaves, dedos temblorosos, besos húmedos, medias sonrisas, largos abrazos, cuerpos fundidos, roces intencionados, cruces de miradas. No hablaban, porque no necesitaban palabras. Todo lo que sentían lo expresaban sus cuerpos, ellos eran los que mandaban cuando estaban juntos. Sus cuerpos eran los que a través de sus gestos explicaban y mostraban los sentimientos y las palabras que jamás serían pronunciadas.
Cuando acababan de hacer el amor se quedaban tumbados, exhaustos, agotados, saciados, y al rato volvían a empezar con la misma energía de la primera vez, parecía que estaban acumulando momentos, haciendo acopio de recuerdos, almacenando orgasmos...
Durante esa última semana, ella sólo vió a Pablo dos veces, durante escasos minutos. Pablo se quejó una vez y ella le explicó que estaba con los parciales de febrero y que tenía que estudiar, que en cuanto acabasen tendrían tiempo para estar juntos. Excusas, al fin y al cabo justificadas, según ella, pero Pablo la creía a pies juntillas y todas las noches la llamaba para hablar con ella un ratito y para desearle las buenas noches.
La mentira se había ido instalando en la vida de ella, paulatinamente, sin que apenas ella lo notase, pero cada vez decía más mentirijillas para justificar sus ausencias, tanto físicas como mentales, ante Pablo y sus padres. La mentira más reciente se la había dicho a sus padres: No iría a dormir a casa porque iba a estudiar para preparar un exámen en casa de una amiga. Y la verdad era que él se iba al día siguiente y ella quería pasar la noche con él. Sería el broche final a su relación, su despedida, su adios definitivo.
Así es que esa tarde ella se fue al apartamento con una pequeña mochila que contenía un pijama, su neceser y un par de libros, para hacer creíble ante su madre la versión del estudio. En realidad no necesitaba nada de lo que llevaba en la mochila. Todo lo que iba a usar esa noche, ya estaba en el apartamento.
Cuando llegó al apartamento, él ya había dispuesto la mesa para la cena. Vieron un poco la tele, cenaron y charlaron sobre cosas triviales, si alguien los hubiera observado, sólo habría contemplado a una pareja común en un día normal. Y sin embargo era la primera noche que iban a pasar juntos y la vez la última.
Después de cenar, recogieron todo y él fregó los platos, cuando acabó se sentó en el sofá y ella le siguió. Se colocó a su lado y se tumbó, recostando la cabeza en las piernas de él. Él le acarició el cabello con dulzura y le sugirió irse a la cama. Ella no dijo nada, se levantó y recorrió los pocos pasos que la separaban de la cama. Se desnudó y se dejó caer sobre el colchón. Él hizo lo mismo, a la vez que sus miradas recorrían sus cuerpos, esos cuerpos que ambos se sabían de memoría, conocían cada pliegue de sus pieles, cada centímetro había sido explorado, catado, saboreado, olido, lamido y besado. Y aún así les era inevitable seguir mirándose y deseándose como el primer día que se contemplaron. Se deleitaron con su visión, mientras el sentido de la vista daba paso al resto de los sentidos.
Hicieron el amor con impetu, con avaricía y utilizando toda la sabiduría que habían acumulado en estos meses juntos, sobre el conocimiento de sus cuerpos. Al acabar quedaron abrazados, y en un murmullo apenas audible para ella, él le dijo: - Buenas noches, siempre estarás en mis sueños y en mis fantasías. Estos meses a tu lado han sido el más precioso recuerdo que jamás tendré de una mujer.
Ella le besó y le contestó: - Lástima que todo haya sido un sueño, a veces parecía tan real...
Durmieron unas horas y él la despertó. Eran las cinco de la mañana y su avión salía a las diez de la mañana. Aún quedaban unas horas, aún no había acabado el sueño. Fundieron sus cuerpos, juntaron sus deseos y se amaron con urgencía, sabiendo que esta vez si sería la última. Sería el fin de un maravilloso cuento, que no acabaría como los que ella conocía. Aquí nadie diría, aquella frase tan oida: "Y fueron felices y comieron perdices".
Una hora más tarde, se levantaron y mientras ella se duchaba, él preparó un café. Tomaron café y ella dijo que se iba. Él quiso retenerla, decirla algo, pero ella le puso un dedo sobre los labios mientras le decía: - No digas nada de lo que luego te puedas arrepentir. Ya es demasiado tarde, vuelve a tu casa, con tu gente y si puedes conseguirlo, se feliz.
Ella cogió su mochila, le dió un ligero beso en los labios y salió por la puerta del apartamento, justo antes de que dos gruesas lágrimas rodaran por sus mejillas.
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Quiero agradeceros a todos/as aquellos que habeis seguido mi historia vuestras opiniones, vuestra fidelidad, vuestro saber esperar a la próxima semana y aunque se que el final no será del agrado de muchos/as o quizás lo considereis soso o pobre, quiero dejarlo así, porque era la idea con la que empecé esta historia y es que todas las historias de amor no tienen finales felices y quizás este final se aproxime más a la realidad de lo que pensamos. De todos modos, volveré a poner la primera entrada de la historia, que en realidad es el verdadero final y la actual situación de la protagonista. Gracias por leerme y porque durante el tiempo que he estado publicando mi historia, con vuestros comentarios me habeis animado a seguir y me habeis hecho pensar que ha merecido la pena.
viernes 11 de julio de 2008
FUERZA Y AMOR CON MUCHO CARIÑO
En el mundo real, porque este no lo es del todo, cuando alguno de mis amigos/as está enfermo, preocupado o tiene problemas, pues yo me inquieto por el/ella, quedamos para vernos, charlamos, la/le escucho, le doy ánimos, mimitos y un achuchón. Pero aquí en la Blogosfera todo es distinto, aquí el contacto es minímo y por supuesto no interviene lo físico. Así es que aquí los mimitos y los ánimos los tengo que dar en forma de entrada. Y eso es lo que quiero hacer, quiero mimar y mandar fuerzas a Brujaroja, porque estos dias anda flojilla y unos mimos nunca vienen mal. Y porque por lo que se de ella, es una persona activa y esto de tener poca energía la consume. Además es una voraz lectora y seguro que le gusta la poesía.
La otra personita a la que quiero mimar, escuchar y decirle que mucho ánimo, que es una tía muy valiente, que se merece ser feliz, que luche por serlo es Nada, y es que estos dias también anda fastidiada, aunque en su caso el dolor no es fisico, es en el alma. Y como no puedo quedar con ella para tomar un café y darle un abrazo, pues se lo doy desde aquí.
Y también quiero mimar y abrazar a Sade, porque por circustancias de la vida, ha pasado por unos dias malillos y se está recuperando. Y es que a veces la vida es muy injusta... Pero ella ha sabido llevarlo y tirar pa'lante. ¡Menudos huevos le ha echao! Así es que mil besos para tí, porque la fuerza ya la tienes.
Por último, quiero achuchar con mucho cariño y con un fuerte abrazo a Mar, que es nuestra hadita, que necesita tomarse un tiempo de descanso y reflexionar. Que estos dias anda un poquillo tristona, y que voy a echar de menos sus susurros. Pero se que en cuanto recobre su energía y la magía que la caracteriza, volverá a deleitarnos con sus preciosas entradas.
Así es que mi entrada de hoy va para estas cuatro mujeres con las que a través de sus blogs he vivido sus alegrías y sus penas (a veces), que ha habido de todo... Me gustaría regalarles a las cuatro la poesía que más abajo he copiado (es de Pedro Ruiz) con todo mi cariño, con el deseo de que las cuatro superen estos aciagos días y que pronto la sonrisa vuelva a iluminar sus rostros, esa sonrisa que tantas veces he creido ver a través de sus palabras escritas.
Pues resulta que hace unos años, por mi cumpleaños me regalaron un libro de Pedro Ruiz, ni siquiera tenía idea de que hubiese escrito libros y resulta que este que me regalaron es su noveno libro. Es un libro romántico, lleno de poemas y textos de amor y se titula "El amor impropio" y me gustó. Tiene una forma de expresar su amor cercana, simple, humilde y el lenguaje que utiliza es coloquial y accesible, sin grandes pretensiones. Todo esto a mi parecer, por supuesto. Quizás lo hayais leido y tengais una opinión distinta...
Yo he escogido una de las poesías, porque me apetece que la leais, y porque el amor debería terminar así, sin lucha, sin rencor, sólo cerrando una puerta. El amor es cosa de dos, hay que alimentarlo, cuidarlo, mimarlo y cuando uno de los dos no quiere avivarlo o mantenerlo, lo mejor es dejarlo, pero sin reproches. Claro que esto sólo es teoría, habría que ver lo que haría yo en la práctica. De cualquier manera, aquí os dejo la poesía:
Cuando tenga que irme
Quizás no os guste o quizás si, pero seguro que no os deja indiferente y es que esto es sólo una muestra de lo que se puede leer en este libro. Me quedé gratamente soprendida al comprobar que este polémico hombre era capaz de escribir con tanta ternura.
Y como ya es viernes, pues en vez de buenos deseos, os voy a dar una orden de obligado cumplimiento: Ser todo lo felices que podais y hacer felices a los que teneis a vuestro alrededor.
Feliz fin de semana y besos para todos/as.
miércoles 9 de julio de 2008
TIC, TAC... TIC, TAC...

Y si tiene suerte, la examinan y aprueba, pues la verdad es que ya es hora, que todos los días ha estado dando su clasecita a las 6'30 h de la mañana y ya se ha ganado la puñetera L, además de haberla pagado con creces.
Pues eso que espero que esta sea la "refinitiva" y que dentro de un par de horas, me llame mi canija dando saltos y con la L en la mano. Ya os contaré.
Hala, menudo rollo que os he vuelto a soltar, y es que al final esto se va a hacer habitual, vamos a ir a rollo por semana hasta que no apruebe, jajaja. Que no, que es broma que si esta vez no aprueba se acabaron los post sobre el examen, no vaya a ser que la esté gafando, jajaja.
Bueno chicos/as pues lo dicho, que a ver si actualizo con buenas noticias, y si no, pues la semana que viene más y mejor. Besos para todos/as y gracias por leer el post, que hasta yo ando harta del temita del examen. Claro que os he puesto este titulo para despistar, así alguna/o pica y lo lee, jajaja. Creo que va a ser cosa de los nervios, así es que mejor lo dejo aquí.
lunes 7 de julio de 2008
A SOLAS CON ÉL (25ª parte)
Tenía miedo de lo que iba a ocurrir. Sabía que era un cobarde, que con su marcha iba a perder la oportunidad de saber si podía ser feliz junto a esa mujer que le devoraba con ansía y le hacía gemir de placer. Iba a volver a la seguridad de lo conocido, se iba a convertir en el adulto que todos esperaban, iba a seguir el camino que otros habían marcado para él. Bueno, hasta él mismo había pensado que ese era su camino, todo iba bien hasta que el tiempo pasado junto a ella había empezado a dejar huella en su mente, después de cada encuentro. Al principio de sus citas, ella sólo era diversión, sexo, desenfreno, juventud, placer… y además lo excitaba aún más el saber que sus encuentros formaban parte de lo prohibido. Para él, los primeros meses, ella había sido un pasatiempo, un entretenimiento, alguien siempre dispuesto a satisfacer sus deseos y necesidades, además ella nunca le había causado problemas ni le había pedido nada. Alguna vez que otra, ella le había hablado de su relación y le había expresado sus quejas, pero luego se le pasaba y todo seguía igual. Pero las últimas semanas algo había cambiado, él sentía algo más por ella, algo que iba más allá del sexo, la echaba de menos cuando no estaba a su lado y en más de una ocasión, cuando había tenido que tomar una decisión, se había descubierto preguntándose, que diría o haría ella en su situación. En fin, que aunque le costase reconocerlo y aunque jamás lo haría ante otras personas, ella formaba parte de sus días y a su manera, él la quería.
En una semana ya daría igual todo, los dos volverían a sus vidas, los dos seguirían como antes de conocerse y él suponía que con el paso del tiempo y con la distancia, todo volvería a ser como antes de conocerla. Sabía que pensaría en ella, pero también sabía que nunca haría nada por volver atrás y que nunca la buscaría. Él creía en el destino y en su destino no estaba escrito el nombre de ella. Su destino estaba en su pueblo junto a su familia, en la casa que siempre había soñado y en los brazos de otra mujer, que aunque careciese de la pasión que tenía ella, sería la mujer perfecta para estar a su lado.
Y ahora que sólo quedaba una semana para el final de su estancia en Madrid y para terminar con la vida que allí había llevado, él hacía balance de esos seis meses y llegó a la conclusión de que había pasado seis de los mejores meses de su vida, los cuales recordaría durante mucho tiempo y con mucho cariño. Sólo se llevaba un recuerdo agridulce de su relación con ella. Y sólo él tenía la culpa de lo ocurrido y de que todo llegase a su fin. Él no estaba preparado para modificar sus planes de futuro, él era fiel- ¡que estúpida contradicción!- a sus sueños y necesitaba sentirse seguro, protegido. Y esa seguridad la encontraba al seguir adelante con sus planes, al seguir por el camino marcado, sin desviarse. Por eso ella no tenía sitio en su futuro.
Aprovecharía hasta el último minuto junto a ella. Disfrutaría de su compañía, de sus encantos, de su dulzura, de su vitalidad, y por supuesto de su sexo. Gozaría de su cuerpo con ansía, con desesperación, con premura, e intentaría saciarse de ella, para el día de la despedida irse lleno de la energía que ella le proporcionaba y revivir más tarde todos los momentos vividos juntos.
Reflexionando sobre todo esto, se apoderó de él un sentimiento de culpa, de rabia y de impotencia. Las lágrimas acudieron a sus ojos y le nublaron la vista ¿Por qué ahora se sentía así? Se suponía que él nunca se iba a implicar en la relación, él no iba a pasar de lo meramente físico, él no iba a dejar que los sentimientos intervinieran… Pero claro, él no había contado con que a veces en el corazón no se manda…
viernes 4 de julio de 2008
CUESTIONARIO

martes 1 de julio de 2008
SUSAN GLAMOUR AL VOLANTE
Hoy mi niña se examina del carnet de conducir, después de ir la semana pasada y no poder examinarse, porque resulta que tráfico no los había incluido en la lista (ver para creer) resulta que pasó los nervios, perdió la mañana de trabajo, deposito sus ilusiones en el examén, soñó con volver a casa con su L y ¿todo para que? Pues para nada, porque a algún mendrugo/a se le olvido ponerlos en la lista y se volvieron a casa por donde habían ido, pero sin examinarse. ¡Joer con Tráfico!Pero hoy si, hoy a las 11,30 h de la mañana se examina y seguro que aprueba, que se lo tiene ganado, por lo que se ha esforzado (las clases prácticas las ha estado recibiendo a las 7 de la mañana y luego al curro) por la ilusión que tiene, como todos la hemos tenido, por la independencia que le va a suponer tener su cochecito, porque quizás consiga su puesto de comercial- que tanto quiere- , porque si aprueba va a venir a comer a casa y yo voy a poder disfrutar de estar con ella y porque cuando apruebe me voy a sentir aún más orgullosa de ella. Mi canija se ha hecho mayor...
Así es que espero que esta entrada sea un anticipo a la realidad, y que no se quede en buenos deseos, quiero que se cumplan y que Susan vuelva del examen, con la sonrisa de oreja a oreja y siendo un peligro más en la carretera, jajaja.
Y si acaso no fuese hoy, pues nada a por la próxima, aunque va a ser hoy fijo. Y es que ahora mismo es lo que más deseo, que apruebe el dichoso carnet de conducir. Así es que cruzaré los dedos a la hora indicada y le mandaré mentalmente toda mi energía y mi amor de madre, por si le ayuda en algo. ¡Suerte mi niña, que lo vas a conseguir!
EDITO: Y aunque pensaba deciros que ya ha aprobado... Pues no, resulta que no la han examinado, porque debido a un error o despiste humano de la secretaria de la autoescuela, o a que la mala suerte se ha aliado en su contra y aunque ésto suene un poco a coña pues no han tramitado los papeles y se ha quedado sin hacer el examen y ya van dos veces... Así es que no hemos celebrado la famosa L, sino que tenemos la D de disgusto, impotencia, rabia y mal humor. En fin... a la tercera va la vencida.
Gracias a todos/as por vuestros comentarios, os los agradezco de corazón, no os contesto uno a uno porque no estoy de humor y espero que el dia 9 de julio, fecha del próximo exámen, se examine y apruebe.
Pd: En la autoescuela, después de la metedura de pata y de las consabidas disculpas, han tenido la deferencia de regalarle 5 clases prácticas. ¡Tocate el bolo! Menuda alegría, que regalazo, después de las molestias causadas. Gracias a todos/as. Sois estupendas/os. Besossssss
lunes 30 de junio de 2008
TORRENTE DE SENTIMIENTOS (24ª parte)
El mes de enero se había consumido y ya estaban en febrero, mes en el que su amante desaparecería para siempre de su vida y todo seguía igual. Ella pasaba la mayoría de las tardes de los días laborables con su amante en el apartamento y los fines de semana se los dedicaba a Pablo.
Con su amante su cuerpo seguía vibrando bajo sus dedos en cada encuentro y su rabia se transformaba en energía sexual que desfogaba en cada una de sus citas a escondidas. Es más, aunque pareciese una locura ella se sentía feliz y esa felicidad se la transmitia a Pablo, que ajeno a todo disfrutaba de ella. Era difícil de entender pero gracias a lo que la hacía sentir su amante, ella se sentía una mujer completa y eso la hacía sentirse segura de si misma y se volcaba los fines de semana en hacer feliz a Pablo. Sabía que esto no era justo, pero es lo que había decidido hacer con su vida. Disfrutar de su amante hasta su marcha, y después continuar con su vida con Pablo. Y Pablo jamás sufriría, porque nunca sabría nada de su doble juego. Pablo siempre se sentiría querido y único, porque ella se esforzaba en demostrarselo.
Los días pasaban y ella seguía saboreando cada momento que pasaba con su amante, intentaba vivir cada rato junto a él como si fuese el último. Ella recorría cada centimetro de su piel, absorviendo la energía que les producía el deseo de fusionar sus cuerpos. Ella quería retener en su memoria cada abrazo, cada beso, cada caricia, para recordarlos cuando él ya no estuviese. Sus encuentros en el apartamento cada vez eran más fogosos, eran como dos naufragos perdidos, abandonados a su suerte y su único alimento eran sus cuerpos. Literalmente se comían a besos, se devoraban a caricias, se bebían sus salivas y el sudor que producía el roce de sus cuerpos desnudos, era como un suave aceite que reconfortaba sus almas. Hacían el amor hasta sentirse llenos el uno del otro, hasta que ya sus sexos se quejaban de tanta fricción y entonces quedaban extenuados, saciados de placer.
Su historia estaba tocando a su fin, pero ella nunca se permitía pensar en el final. Ella sabía que después de que su amante se fuera todo sería muy duro y una parte de su ser marcharía con él. Sabía que cuando él no estuviera ya nunca en su cama, que cuando nunca volviese a sentir sus caricias, sus besos, su sexo, habría un vacio en su alma, que no se llenaría jamás. Quizás por eso, y egoístamente, quería tener a Pablo cerca. Pablo sería su bálsamo, sería quien la ayudaría- aún sin saberlo- a cicatrizar las heridas de su alma. Sería su sexo el que por siempre reemplazaría al de su amante. Ella le guiaría para que entre los dos alcanzasen la felicidad en la cama y fuera de ella. Y Pablo siempre estaría a su lado, incondicional, sin pedir nada, sólo siendo feliz por estar al lado de ella.
Las hojas del calendario iban cayendo, el tiempo volaba y ella quería retenerlo entre sus dedos, pero se le escurrían los días y pasaban las semanas. Ella ahora lloraba a menudo, derramaba cientos de lágrimas, sobre todo después de hacer el amor con su amante, cuando el sexo de él salía de sus entrañas, ella se sentía sola, vacía, desconsolada y entonces rompía a llorar, a veces se iba al baño para que él no la viese, otros días le daba igual y lloraba sobre el pecho de él, mientras él le acariciaba el cabello y le decía dulces palabras de consuelo en voz baja, le hablaba como cuando un niño se hace daño y su madre le habla despacito intentando calmarlo y distrayendo su atención del foco de su dolor. Así le hablaba él, y le decía cosas bonitas sobre lo maravillosa que era y la suerte que tenían de haberse conocido y de haber compartido momentos que pocos seres humanos han tenido la suerte de vivir. Ella le escuchaba, sólo oía el sonido de su voz, mezclado con el sonido de su llanto y poco a poco se iba tranquilizando. Pero cuando se separaba de él y una vez en su casa, ella volvía a llorar.
Y no se explicaba como había podido permitirse llegar a esa situación, como no había puesto distancia con él, como no se había protegido para no sufrir, y nunca llegaba a entender porque lo había hecho. Ahora estaba atrapada, destrozada y no sabía como iba a conseguir seguir viviendo y hacer feliz a Pablo cuando su amante ya no estuviese. Había decidido no preocuparse por ello, pero era inevitable pensar en el fatal desenlace que causaría la partida de su amante. Eran una pareja de tres, aunque Pablo ni siquiera lo sospechaba…
viernes 27 de junio de 2008
MÁS PREMIOS

miércoles 25 de junio de 2008
MI CD VIRTUAL, AUNQUE NUNCA SE SABE...
1 - Ve a esta página: http://en.wikipedia.org/wiki/Special:Random Te aparecerá un artículo de la Wikipedia al azar. El título del artículo que aparezca será el nombre de tu grupo.
2 - Ahora ve a esta otra página: http://www.quotationspage.com/random.php3Las cuatro últimas palabras de la última cita será el título de tu primer álbum.
3 - La última página que tienes que visitar: http://www.flickr.com/explore/interesting/7days/La tercera foto, no importa lo que sea, será la portada de tu álbum.
Mi grupo se llama Chanderi, el título de mi primer albúm es "A gift of cooperation", que con ayuda del traductor, porque yo de inglés ando flojilla, me he enterado de que significa "Un regalo de cooperación" y mi portada es...

Pues este ha sido el resultado, me lo han puesto a huevo, me gusta hasta el nombre del grupo, que por cierto es el nombre de una población de la India. Así es que con lo de Chanderi, lo de la cooperación y la foto que me ha salido, me están dando ganas de patentar la portada de mi Cd, porque me ha quedado bordao. Y es que a veces, las casualidades nos sorprenden.
Y ahora le paso el turno a Melocotón, Alberto, La mami, Vitalweb y Darken. Que espero que lo hagan y de paso hacerlo todos los demás, porque es divertido ver el resultado. Besos a todos/as y feliz miércoles, que ya queda menos para el fin de semana.
lunes 23 de junio de 2008
DESEO (23ª parte)
- Se te ha olvidado decir que tu cuerpo tiembla cada vez que te beso, que te deshaces cuando paso la lengua por tu espalda, que te derrites cuando te susurro algo al oído, que el deseo fluye por tus venas cuando te acaricio y que al sentir la proximidad de mi sexo dejas de pensar y sólo quieres que actúe, que continúe, que no me detenga… que te haga el amor y que inunde tu cuerpo…,- siguió diciendo él, sin parar de acariciarla a la vez que la desnudaba.
Ella ya no tenía voluntad, ya había dejado de pensar, hacía rato que se había abandonado a su deseo y que se moría de ganas por tenerlo desnudo y a su lado, sintiendo el calor de su cuerpo y el ardor de su sexo. Porque para ella, él era su fuente de placer, de un placer desconocido para ella hasta que había tenido relaciones sexuales con él. Había en su vida, con relación al sexo, un antes y un después, y estaba marcado por la aparición de su amante en su vida.
Antes de conocerle ella era sexualmente pasiva e inexperta en el sexo, pero cuando le conoció todo cambió. Ella era como un caballo desbocado, sólo pensaba en hacer el amor con él, en sus besos, sus caricias y en como él la hacía sentir esa sucesión infinita de orgasmos. A veces había pensado sino tendría adicción al sexo, y puede que así fuese, pero sólo era adicción a él, a su forma de amarla y de poseerla. Cuando notaba la proximidad de el cuerpo de él desnudo, todo su ser se aceleraba y sentía un ansía irrefrenable de poseerle y ser poseída, algo que no le pasaba con Pablo. Con Pablo el sexo era como un juego de niños, divertido, pero intrascendente, cuando se acababa, no lo echaba de menos. Sin embargo con su amante, ella era una mujer plena, notaba cada fibra de su cuerpo y hasta de su alma, y cuando terminaban, ella quería volver a empezar.
Con él jamás había discutido, no había motivos, ya que en realidad no compartían nada más que el sexo. En cualquier relación de pareja había confrontaciones, enfados, provocados por la convivencia del día a día, malas caras si alguno de los dos tenía problemas, desacuerdos en donde ir y que hacer. Sin embargo con él no había nada de eso, porque ni se habían comprometido a nada, ni tenían nada en común. Sólo les unía el placer.
Ella ya había empezado a desnudarle a él. Su escasa resistencia, si es que había existido, ya había caido. Volvían a ser sólo dos cuerpos desnudos necesitando acoplar sus cuerpos, necesitaban llenarse el uno del otro. Se había esforzado tanto en alejarle de su mente, había puesto tanto empeño en no volver a caer en la tentación, que cuando se dejo vencer, toda esa energía se concentró en hacer el amor con él.
Se dejaron caer en el sofá y él empezó a recorrer su cuerpo con su lengua. Era como si la cubriese de un suave manto invisible con su saliva. Ella había dejado de ser mujer para convertirse en deseo y sólo ansiaba tenerle por completo. Le sujeto por la cintura y le guió hasta donde ella quería, situando sus sexos a la misma altura. Él la entendió y sació su apetito.
Sólo hicieron falta unos minutos para que ella llegase al clímax, al placer absoluto. Las convulsiones se repetían una y otra vez y él continuaba moviéndose a la vez que el cuerpo de ella se contraía. Con la misma brusquedad con la que habían empezado a moverse todo se detuvo. El cuerpo de él cayó sobre ella y se hizo pesado. Su corazón latía deprisa.
Poco a poco sus respiraciones se hicieron más lentas y sus cuerpos acabaron de relajarse. Él la besó y levantó su cuerpo de encima de ella, liberándola del peso y se sentó en el suelo, apoyando la espalda en el sofá.
- Y ahora, ¿Sigues pensando lo mismo? ¿No ves que es una locura luchar contra tus deseos? Sufrirás igual si lo dejamos que si continuamos.- le dijo él, mientras se daba la vuelta para mirarla.
- Podemos seguir como hasta ahora, nadie tiene porque enterarse. Tú sigues con tu vida y con ese chico y yo sigo con la mía. ¿Por qué vamos a desaprovechar esta oportunidad de sentirnos únicos y especiales?.- siguió diciendo él.
- Es de locos, yo cada vez estoy más pillada por ti y por otra parte me parece infame hacerle eso a Pablo. Además ¿Cómo voy a tener una relación paralela con Pablo?- contestó ella.
Él se levantó del suelo y se sentó a su lado, en el sofá. La tomó la mano, se la besó, y acercándose al oido le susurró:
- Eres la mujer que más feliz me ha hecho en la cama, posees una sensualidad increíble y sexualmente eres una bomba. Siempre que te miro, el deseo se apodera de mi. Quiero estar contigo, déjame disfrutar y disfruta conmigo. No pienses en el mañana, vive el momento.- concluyó besándola en los labios apasionadamente.
Y una vez más todo volvió a empezar y el apartamento comenzó a girar al ritmo de sus abrazos y caricias.
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Camino a su casa, ella pensó que lo mejor era cortar con Pablo y seguir con su amante. Pablo era buen chico, quizás en un futuro sería un buen marido y padre. Pero a ella quien verdaderamente la satisfacía y la tenía loca era su amante. Con él se cumplían todas sus fantasías sexuales, con él alcanzaba la cima del placer y era él quien la transportaba a un mundo lleno de sensaciones. Con él su cuerpo era libre y se expresaba con naturalidad. Él le daba esa energía que necesitaba y a través de la cual se sentía poderosa. En los momentos que estaba en la cama con él, ella pensaba que el mundo entero estaba a sus pies. Supo que su cuerpo era prisionero de sus caricias y besos y reconoció que no quería escapar de ese dulce tormento…
viernes 20 de junio de 2008
CONCURSOS Y GUAPOS

Ahora todos los concursos están presentados por chicos guapos, bueno unos más que otros:
La ruleta de la suerte, Jorge Fernández. Este fue Mister España, titulo según mi parecer, más que merecido.
Identity, éste lo presenta Antonio Garrido, a mi no me parece muy atractivo, pero no está mal.
Pasapalabra, presentado por Christian Galvez, este chico es de Mostoles y es un presentador fresco y juvenil. También presenta el concuro "Tú si que vales", en este luce más su cuerpo serrano, y se muestra mas cercano a la gente. Ha participado en Caiga quien caiga y ha hecho series. Tiene cara y sonrisa de picaro. Acaba de hacer 29 añitos y está monisimo.
Alta tensión, lo presenta Luis Larrodera, éste hombre presentó también "Un, dos, tres ... a leer esta vez, entre otros. También ha participado en alguna serie. Como presentador no está mal, pero yo el atractivo no se lo encuentro por ningún lado.
Money, money, presentado por Josep Lobató, de este concurso puedo opinar poco, porque apenas lo he visto. Se que salen chicos y chicas bailando y ligeritos de ropa, pero poco más. El presentador ni fú, ni fá.
Cifras y Letras, éste lo veía antes todos los días. El presentador es Paco Lodeiro, que no va de guapo, no es necesario. Es un concurso ameno y didáctico.
Saber y Ganar. Éste es mi concurso preferido por excelencia. Lleva once años emitiendose y me encanta. El presentador es Jordi Hurtado y lo único a destacar su sonrisa, que no es que me guste, es que siempre está sonriendo. Éste es la excepción que confirma la regla de que todos los presentadores son guapos. Pero como lo importante no es ser guapo, hay que reconocer que su trabajo lo hace bien.
A ver si le ponen un concursito a Darek (antes los hombres a las queridas les ponían pisitos, jajaja) y me apunto a verlo todos los días. Porque a este chico no le hace falta ni hablar, tiene el éxito asegurado y sino tiempo al tiempo.
Seguro que me he dejado un montón de concursos sin nombrar, pero es que no los veo todos, así es que perdonarme si me he dejado vuestro preferido sin citar. Si me falta alguno, de los actuales, decirmelo para refrescar mi memoria, que es muy bueno ejercitarla y a mi a veces me falla. Es increíble como me acuerdo de números de teléfono de cuando era pequeña y sin embargo no recuerdo que comí ayer, en fin serán cosas de la edad.
Y como es viernes y sé que todos/as tendreís millones de planes para el fin de semana, pues que lo disfruteis a tope y que vivais cada momento, que lo bueno pasa enseguida, y cuando nos queremos dar cuenta, son las once de la noche del domingo y al día siguiente ¡Otra vez el puñetero lunes!
Por cierto, a ver si el domingo gana España a Italia y seguimos en la Eurocopa, que ya va siendo hora de que ganemos el Mundial de Fútbol. Besos y abrazos a todos/as.
martes 17 de junio de 2008
Continua la historia
Parte 13: El Buen Karma. Roberto se apresuro ha acercarse a la cama donde se encontraba Laura aun en estado de shock por todo lo ocurrido, cuando se dirigió ha ella con una voz muy tenue -Laura, tranquila, has salido airosa del accidente, pero después de un examen medico hemos descubierto algo- Roberto se acerco un poco mas a Laura y la cogió de la mano -No te preocupes no es nada malo, pero... estas embarazada- Entonces Laura recordó, el sueño que había tenido hace unos instantes no era mas que sus recuerdos de hacia unas semanas cuando volvió de Sevilla en una noche de fiesta, termino con un hombre, un hombre que le resultaba familiar.... ¡Era Carlos! ahora empezaba a recordar, no fue en el autobús cuando lo vio por primera vez desde que volvió a Madrid, aunque desde esa noche de pasión debido a su estado de embriaguez no se acordó hasta ese momento.Entonces a Laura le salto una segunda duda ¿Quien era el padre? ¿Carlos o Jimmy?..
Parte 14: SpiderPig.: Laura estaba sumergida en un mar de dudas. Después de la inesperada noticia no sabía como reaccionar, cada minuto que pasaba la tensión aumentaba en la habitación. Fue por ello por lo que su madre decidió que lo ideal sería dejarla sola para que reflexionara tranquilamente.En la soledad de esa pequeña habitación del hospital Laura se estaba comiendo la cabeza intentando recordar que sucedió aquella noche en la que perdió totalmente los papeles. A cuentagotas le iban llegando los recuerdos a la memoria, hasta que se acordó de algo muy importante…Hacía poco más de un mes, Jimmy estuvo unos días en Madrid para estar con su amiga Laura. Una de esas noche decidieron salir de marcha para pasarlo bien y tomar unas copas, pero se les fue de las manos… Aunque ninguno de los dos eran dueños de sus actos, Jimmy al ver los ojos de Laura sintió algo que le llevo a declarar aquello que llevaba tiempo queriendo soltar -Se que no es el mejor momento para decirte esto… yo… te amo-. Laura sin mediar palabra le abrazo y a continuación los dos acabaron besándose con pasión, como si de dos adolescentes se trataran.Pero de todos modos algo no cuadraba… Ella estaba 100% segura de que aquella noche Jimmy se cabreó por algo con ella y también recordaba como estuvo acostada con Carlos… Fue una noche en la que sucedieron muchas cosas que no conseguía recordar.Mientras Laura seguía metida en la habitación reflexionando, Roberto, Jimmy, Carlos y su madre esperaban fuera. La espera se les empezaba a hacer demasiado larga, por lo que decidieron llamar a la puerta y preguntar -Laura, ¿te encuentras bien?-. La preocupación fue general al ver que nadie contestaba, por lo que decidieron entrar a la habitación para ver si la había sucedido algo…La sorpresa llego al ver que en el interior de la habitación no había nadie… Laura había huido…..
Parte 15: DaniBai: La ventana se encontraba abierta de par en par y las cortinas ondeaban en la soledad de aquella insalubre habitación. Todos se miraban intentando buscar una explicación, pero ninguno abrió la boca.Laura vagó toda la noche sin rumbo intentando aclarar sus ideas y de repente tomó una decisión, acudiría a la consulta privada de Roberto, su ex–marido, y abortaría por mucho que le doliera.
Sonó el intercomunicador y la secretaria comunicó al doctor la presencia de una paciente, - ¡Te dije que estaría ocupado! – – Lo sé pero…– – Roberto, soy Laura, tenemos que hablar – Se hizo un silencio sepulcral – Dame 1 minuto y te atiendo – Laura contó sus intenciones a Roberto y éste salió de la consulta apresuradamente con un simple – Espera un momento por favor – Pasados 5 minutos volvió y se encontró con la fría habitación vacía … – ¡Secretaria! ¡Secretaria! ¿Dónde está Laura? – Doctor, Laura no está, Laura se fue … Laura salió con mucha prisa –
Con la premura Roberto había dejado el intercomunicador encendido y lo que Laura había escuchado la hizo huir desesperada… necesitaba hablar con Carlos urgentemente.
Con el corazón saliendo de su pecho y las lágrimas en sus grandes ojos, Laura contó a Carlos todo lo que había oído a través de ese aparato y que todavía intentaba digerir… – ¿Me estás diciendo que tu embarazo era una invención de Roberto y Jimmy para uniros y luego quitarte del medio y repartirse tu suculenta herencia familiar…? – Laura casi en estado de shock asintió con la cabeza… Tras unos momentos de incertidumbre la voz de Carlos rompió aquel silencio sepulcral – No te preocupes querida, les daremos su merecido…
Parte 16 : Cuentos de Adarkan: Carlos y Laura estaban de acuerdo en vengarse que aquellos horribles seres que pretendian jugar asi con la vida de la gente. Pero antes debia decidir que haria con el niño que crecia en su interior. Y, sobretodo, si era de Jimmy o de Carlos. Estaba casi segura de que tenia que ser de Carlos, pero no sabia que pensar.Mientras Laura decidia que haria con su embarazo Carlos presentava diversas formas de vengarse. Pero todo lo que decia parecia sacado de peliculas, nada que se pudiese realizar en la vida real. Vengarse seduciendolos y despues arruinarlos... Hacerles sufrir consiguiendo que se enamoren de alguien y que esta persona los traicione de forma brutal... Laura pensó que lo mejor que podian hacer es obtener pruebas de todo aquello y presentarlas a la policia.Aquellos en os que habia confado, aquellos a los que habia querido... la habian traicionado. Entonces una idea paso por su cabeza. Algo que la hizo estremecer. ¿Seria Carlos como los otros? ¿Tambien queria unicamente traicionarla?
Parte 17: Mi reino y su fauna: Después de mucho pensar, Laura llegó a la conclusión de que lo mejor era ir a una clínica, confirmar su embarazo y someterse a una prueba de ADN, para averigüar quien era el padre de su futuro bebé. Por supuesto lo haría sola, puesto que no confiaba en ninguno de los hombres que tenía a su alrededor. Además aún no tenía claro si quería continuar su embarazo o ponerle fin. Estaba embarazada a consecuencia de una noche de excesos, de alcohol y quizás drogas. En realidad no recordaba casi nada de aquella noche. Las veces que había intentado tratar de recordar que pasó aquella noche, sólo había conseguido evocar imágenes de ella medio desnuda y con la percepción de la realidad alterada. Era como si aquella noche ella no hubiese estado dentro de su cuerpo. Todo lo relacionado con el tema le era ajeno, ella no podía haber sido tan impulsiva e irreflexiva, normalmente era una mujer sensata. Así es que lo primero sería acudir a una clínica, y empezar a tener las cosas claras, para tomar una decisión.
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Y ahora le paso el turno a Vitalweb, del blog La Estirpe de Zarathustra, que como le encantan las historias y los retos, pues seguro que continua la historia estupendamente.
lunes 16 de junio de 2008
EL REENCUENTRO (22ª Parte)
Había empezado el nuevo año en los brazos de Pablo, pero aún no tenía claro lo que iba a hacer con su amante. Hoy era el día en el que supuestamente el volvía y ella tenía que esperarle en el apartamento. ¿Qué iba a hacer? Lo había estado pensando el día anterior después de que Pablo la dejase en casa, y aún no había tomado una decisión. No sabía si olvidarse del tema y pasar de su amante, o por el contrario ir al apartamento y decírselo personalmente. No le gustaba esconder la cabeza como las avestruces, quizás lo mejor era dar la cara, aunque tampoco se sentía obligada a dar explicaciones a una persona que tan poco se había preocupado por ella. Pero llegó a la conclusión de que eso sería lo correcto. Iría al apartamento y le diría que no quería verle más.
El sonido de su móvil la devolvió al mundo real. Era un mensaje. Lo miró y vio que era de su amante. ¡Hombre, a ver con que sale éste ahora!- pensó. Abrió el mensaje:
Llego a casa a las 8 de la tarde.
Espero que estés para recibirme.
Hablamos… Besos.
Este hombre es que la sacaba de quicio. ¿Pero, que se creía? ¿Hablamos? Y tanto que iban a hablar, en cuanto le tuviese cerca, ella iba a dar por terminados sus encuentros y su estúpida relación. Después de todo,
él ya tenía su vida hecha, al margen de ella y además venía de pasar unos días al lado de su novia. Y después ella seguiría con su vida, igual que antes de conocerle y si las cosas iban bien, tendría a Pablo a su lado.
Después de comer Pablo la llamó, hablaron y ella le dijo que hoy no podía quedar, que iba con su madre a visitar a sus tíos, para felicitarles el año. Pablo le dijo que hablarían a la noche y que él aprovecharía para estar un rato con sus amigos. La mandó un beso y le dijo que la iba a echar de menos.
Según se iba acercando la hora de ir al apartamento, ella se iba poniendo más nerviosa, más que por lo que iba a decirle, estaba nerviosa por no saber como iban a reaccionar al verse. Él había estado diez días ausente, y durante ese tiempo, ella sentía que había cambiado.
A las ocho menos cuarto ella estaba abriendo la puerta del apartamento. Cuando entró observó que todo estaba como lo recordaba, todo perfectamente ordenado y en su sitio habitual. Se sentó en el sillón y espero. No llevaba ni cinco minutos sentada cuando se levantó y empezó a pasearse por el salón. Odiaba las esperas, y ésta aún se le hacía más difícil. Volvió a sentarse y encendió la tele. Después de unos minutos, volvió a levantarse y decidió que lo mejor era irse. Ya hablaría con él otro día, o sino se sentía capaz de hacerlo a la cara, le llamaría por teléfono. En realidad ella no tenía que justificar nada. Se habían conocido, se sentían atraídos, habían hecho el amor, pero no se habían hecho promesas y los dos sabían que eso era todo lo que iba a haber entre ellos: Sexo, pasión, desenfreno, lujuria y la necesidad que sentían sus cuerpos de complementarse. Pero sus mentes estaban distantes, perseguían sueños distintos y desde luego en los sueños de él, no estaba incluida ella.
Abrió la puerta del apartamento y allí estaba él. Tenía las llaves en la mano y se disponía a abrir.
- ¿Me has oído llegar y sales a recibirme?- dijo él.
- No, es que se me ha hecho un poco tarde y ya me iba.- le contestó ella, dando un paso hacía atrás, para que él pudiese entrar.
- ¿Cómo que te ibas? ¿Y mi fiesta de bienvenida? – sonrío él, entrando en el apartamento y cerrando la puerta tras de sí.
- Pues verás… es que yo venía a despedirme.- contestó.
- ¿A despedirte? ¿A dónde vas, te marchas fuera?
- No, no me voy a ningún sitio. Sólo me despido porque ya no quiero verte más.- dijo ella, dejándose caer en el sillón.
- ¿Qué significa eso? ¿Qué ha pasado? Si acabo de llegar… Me has descolocado por completo…- él pareció perder algo de la seguridad que le caracterizaba.
- Han pasado muchas cosas. Durante estos diez días tú me has ignorado, salvo por dos puñeteros mensajes, has estado en tu casa, con tu familia, amigos y tu novia, y en ningún momento te has preocupado de llamarme para ver como estaba o simplemente para desearme felices fiestas. Y ahora que has vuelto, pues no ha pasado nada, nos desnudamos, echamos un polvo y a seguir así hasta que en febrero te vayas definitivamente y jamás vuelva a saber de ti. Tengo 20 años, quiero amar, pero también quiero que me amen. Ya sé que es de tontas, pero tengo sueños que cumplir. Quiero salir con un hombre que me quiera, que me respete y que no le preocupe que nos vean juntos, es más quiero que exhiba nuestro amor y que esté orgulloso de estar a mi lado y quiero que todo el mundo vea que feliz soy.- dijo ella, intentando contener la rabia y las lágrimas.
- Pero si todo esto ya lo teníamos hablado. Habíamos quedado en que nuestra relación sería en este apartamento, que viviríamos el día a día sin importarnos que pasaría después. Tú y yo cuando estamos juntos somos felices, nos compenetramos, nos atraemos, el deseo que sentimos es irrefrenable y en la cama nuestro cuerpos encajan como si siempre hubiesen sido uno. ¿Qué ha cambiado en diez días?.- dijo él acercándose a ella.
- ¿Qué, que ha cambiado? De verdad es que yo alucino contigo, no se nada de ti en diez días y pretendes que a tu vuelta todo siga igual. Pues mira, yo te diré lo que ha cambiado. He cambiado yo, he estado pensando y me he dado cuenta de que no quiero seguir esperando a que tú estés libre, a que tengas tiempo para mi. No quiero seguir escondiéndome en tu apartamento, no quiero ser la otra y lo peor, ¿Qué se supone que voy a hacer cuando por fin acabes el curso y te vayas a tu casa? ¿Vivir de los recuerdos y llorar tu ausencia por las esquinas? Pues no estoy dispuesta.- le contestó.
- Chica no te pongas así y no dramatices, que no es para tanto. Ya te lo he dicho, yo estoy a gusto contigo, eres divertida, guapa, simpática, además eres una mujer muy sensual y hacer el amor contigo es delicioso. ¿Por qué renunciar a lo que hay entre nosotros?.- dijo él, mientras le acariciaba la mejilla.
- Además he conocido a un chico que me gusta y que me adora. Es un chico divertido, siempre está pendiente de mi y podemos salir donde queramos, es libre y no se tiene que esconder.
- Eso está bien, el chico es divertido y no tiene novia, pero ¿A ti te satisface como mujer? ¿Cuándo le ves sientes que el deseo se apodera de tu cuerpo? ¿Cuándo te roza, se eriza tu piel? ¿Cuándo te besa, sientes pasión? ¿Cuándo te mira, quieres perderte en sus ojos? ¿Cuándo estás con él, se desvanece la presencia de los demás? ¿Cuándo no estás a su lado, miras continuamente el reloj para saber cuanto queda para volver a verle? Claro que aunque no sientas nada especial por él, si es simpático, amable y sin pareja, pues a lo mejor es lo que estás buscando. Me apena pensar que eso es lo que esperas de un hombre.- dijo mirándola a los ojos.
- Entonces, según tú, que eres un experto, lo mejor es que siga como hasta ahora, que me deje guiar por el corazón, y que no piense ni razone. Ja, ja, ja, y este buen consejo me lo das precisamente tú. De verdad es que no se que pensar de ti, se me ocurren dos cosas:
La primera que eres un egoista, que sólo piensas en ti y que te da igual lo que pase con tal de que te salgas con la tuya, sin importarte el daño que puedas causar.
Y la segunda, es si que te importa lo que me pase, pero que tú no vas a cambiar tu vida.
En definitiva, que si sigo a tu lado, lo único claro es que voy a sufrir. Así es que, lo siento, no quiero seguir con esta ¿relación? …
viernes 13 de junio de 2008
AMIGOS PARA SIEMPRE
Debido a unos problemillas con internet, he estado dos días casi sin poder comunicarme con vosotros, y he de reconocer que no pensaba que me iba a ser tan frustrante, que me cohiban de hacer algo que me gusta. Pero ahora que ya se ha solucionado el problema y que está todo controlado, vuelvo a dar guerra.
He escogido este video de los Manolos, porque es alegre y yo quiero hablar de alegría y de amistad, porque todos vosotros/as es lo que me dais día a día, vuestra alegría y vuestra amistad.
Y quiero deciros, que durante esta semana, tres de mis amigos bloggeros han dejado de escribir, por un tiempo. No es nada definitivo, no van a dejar sus blogs, es por otras causas.
Y en realidad este tipo de entradas las suele hacer Melocotón, porque siempre saber sacar lo mejor de todos nosotros y lo escribe desde el cariño y con una gracia que yo no tengo, aunque ella dice que son moñerías, lo cual no es cierto. Pero claro, como que no estaría bien que ella misma se escriba un post y se lo dedique, así es que me he tomado la libertad de cogerle el relevo, pero sólo por esta vez, los próximos post "moñas" los escribes tú ¿eh, maja?. Pues Melocotón es una tía simpática, vital, llena de energía y positivismo y cada día con sus post-testamento (por lo largos que son a veces) nos transmite todo su positivismo y su forma de ver la vida, de preocuparse por los demás, de contagiarnos con su alegría desbordante y arrolladora, porque ella es impulsiva y visceral. Todo en ella son sentimientos, risas, buen humor y cariño hacía nosotros/as. Y yo sólo quiero que sepa que se tome el tiempo que necesite, para recuperar su ilusión por las cosas, para escribirnos sus divertidas entradas y hacerme sonreir cada mañana con sus comentarios. Que yo, por mi parte aquí estaré esperando su vuelta a la normalidad. Que a veces, todos necesitamos tiempo para nosotros, para pensar en lo que somos y lo que queremos, que no es malo ni triste tomarse un tiempo para reflexionar. Y que la queremos, leches, que es una tía muy especial en el mundo blogger. Seguro que me dejo muchas cosas sin decir de ella, pero es que cuando alguien tiene tantas cualidades buenas, muchas las pasamos por alto, porque ella hace de la amistad algo normal, sin recovecos, sólo está ahí siempre y punto. ¡Ya te echo de menos, melocotoncito!
Y mi otro amigo, que nos ha dejado temporalmente es Nacho, que aunque hace poco que lo conozco, me tiene enganchadisima a su blog, es un chico lleno de sentimientos, emprendedor, aventurero y tiene un corazón de oro. A través de sus post nos descubre los evangelios, interpretados a su manera, por supuesto, y aunque he de confesar que al principio de leerle me parecio un poco rollo el tema, he de reconocer que juzgué a la primera, y eso no se debe hacer, por lo que un tiempo más tarde volví a entrar en su blog y descubrí que no sólo hablaba de la palabra de Jesús, sino que además habla del día a día, de los problemas que todos tenemos, de sus aventuras con Ciriaca (su moto Harley) de su novia Ana, de su amigo el canario y que además no trata de predicar el evangelio, sino de que conozcamos la palabra de Jesús, pero sin influenciarnos, sólo comparte con nosotros su adoración por Jesús de Nazaret. Menudo predicador que se ha perdido la iglesia, explica el evangelio como los curas que daban las misas de catequesis, con palabras llanas y simples, cercanas a nosotros y de fácil entendimiento, y menudo hombre que se ha llevado Ana, después de quince años juntos y sigue hablando de su relación y de lo que le costó salir con ella, y de lo que la quiere con una ternura y un amor envidiables. Así es que desde ese día en que descubrí que me había equivocado respecto a su blog, no he dejado de visitarlo y cada día me he alegrado más de hacerlo.
En su caso, nos deja temporalmente, debido a que está desconectado de internet, pero ya me ha dicho que está manos a la obra, y si todo va bien, cuando pase el verano, más o menos, lo tenemos de nuevo aquí. Y yo estoy deseando que vuelva, para seguir fomentando nuestra amistad y deleitarme con sus escritos. Espero que solucione pronto su problema y vuelva a formar parte de mi día a día, con sus enseñanzas y su humor. ¡No tardes, Nacho!
Y por último, hoy he leido que Yu, (no pongo enlace porque no se puede acceder a su blog) nos deja hasta el otoño. Motivos personales. Esta mujer me ha enamorado con sus letras, con sus reflexiones, con su sentido del humor y su vitalidad. Su blog es fresco y espontáneo, y aunque no se decidía a hacerlo, bastó un empujoncito de La Mami (otra loca del mundo blogger) para que se decidiese. Bueno, más que un empujoncito fue que se lo hizo la Mami y se lo regaló, pero Yu, que es una tía sensata cogió el regalo y lo hizo suyo, como mejor sabía, y yo me alegro de su decisión. ¡Te espero en otoño, no me falles Yu!
Pues nada que esta canción va para ellos y para todos vosotros/as, que ya sabeis quienes sois, y que no me entere yo de que a alguno/a de vosotros/as se le pasa por la cabeza dejar el blog, porque os tendré que perseguir. Tomaros tiempo, todo el que necesiteis, a veces las prioridades de la vida nos agobian y no nos permiten dedicar nuestro tiempo a lo que queremos, pero después de descansar, porque esto del blog también cansa, o de cogernos unas vacaciones, después del verano todo el mundo a sus puestos que empieza el curso y os pongo falta a los que no esteis. Millones de besos, con mucho sol y feliz fin de semana a todos/as guapetones.
Edito: Se me ha olvidado mencionar, que también ha desaparecido mi vecino Terremoto X, bueno más que desaparecer, es que ha echado la llave del portal y me ha dejado en la calle. ¿Te parece bonito, ojazos? Así es como me pagas la sal que te he prestao y los huevos... ¡Dime algo, ojazos!
martes 10 de junio de 2008
HUELGA, HAMBRE Y GARBANZOS A MOGOLLÓN

lunes 9 de junio de 2008
AÑO NUEVO ¿VIDA NUEVA? (21ª Parte)
- Lo siento mucho, creo que he bebido demasiado y me he dejado llevar por el deseo que tenía de ti. No sé que me ha pasado, estaba fuera de control, no he podido ni he sabido parar y dedicarte el tiempo necesario. He sido un egoísta, lo lamento. ¿Puedes perdonarme?
- No es necesario que te disculpes, a veces los nervios nos juegan malas pasadas.- le contestó ella.
- ¿Te apetece que lo intentemos otra vez? Esta vez sin prisas y como debería de haber sido desde el principio.- dijo él.
- Mira Pablo, yo estoy muy cansada y para que engañarte, también decepcionada. No quiero herirte ni que te enfades, lo hecho, hecho está. Pero ahora lo que más me apetece es dormir.- dijo ella.
- Me parece bien, he sido un gilipollas, me lo tengo merecido. Si, será mejor dormir. Buenas noches.- le dijo él mientras le daba un suave beso en los labios y apagaba la luz.
Ella se durmió enseguida, él aún estuvo despierto un rato pensando en lo estúpido que había sido. Se había comportado como un adolescente en su primera vez, ¿Cómo podía haber sido tan necio? Por fin estaba con ella en la cama y él se había encargado de estropearlo todo. Pero es que tenía tantas ganas, que no había pensado, o mejor dicho había pensado pero no con la cabeza. Le debió de vencer el sueño inmerso en sus pensamientos, porque no fue consciente de haberse dormido.
Cuando él se despertó estaban abrazados, pensó en que podía hacer para que desapareciese ese sabor amargo que tenía desde la noche anterior. Quería estar con ella y que le perdonase, que todo fuese como antes de llegar a la cama. Se levantó y fue al baño a ducharse. Mientras se duchaba pensó que sería buena idea llamar al servicio de habitaciones y pedir un desayuno para dos. Con el estómago lleno las cosas se verían mejor. Llamó y pidió el desayuno. En quince minutos llamaron a la puerta, era el desayuno. Le dio una propina al chico que se lo llevo y éste le deseo Feliz Año Nuevo. Cerró la puerta y dispuso el desayuno sobre la mesita que había cerca de la ventana. Cuando lo hubo preparado, fue a la cama y la contempló. Ella estaba tumbada boca abajo, la sábana sólo le cubría hasta media espalda. Estaba preciosa, a Pablo le dio un poco de pena despertarla, pero pensó que ya era tarde. Empezó dándole besitos en la espalda, ella se removió un poco, entonces él continúo besándola por las mejillas, la frente, los ojos… Entonces ella despertó y le miró.
- Buenos días, que sueño tengo, si parece que no he dormido.- dijo ella, estirándose.
- Buenos días, preciosa. ¿Te apetece desayunar? He pedido algo para comer.- dijo él.
- ¿Desayunar? Hummm, pues la verdad es que tengo hambre.- dijo levantándose de la cama. Se puso una camiseta larga, que había traído de su casa y se sentó a la mesa.
Desayunaron charlando sobre la fiesta, sobre las clases de ella y el trabajo de él. Incluso hablaron de los programas de televisión y de lo malos que eran algunos.
Pablo le preguntó si le apetecería probar la bañera de hidromasaje. No te compromete a nada, sólo un baño.- le dijo.
- Bueno, ya que entra en el precio sería una pena no aprovecharla.- dijo ella riendo.
- Pues tú acaba de desayunar que yo lo preparo todo. Cuando lo tenga listo te aviso.- le dijo él.
Pablo cogió un cigarrillo y se metió al cuarto de baño. Estaba contento, al menos ella no estaba enfadada con él. Encendió el cigarrillo y empezó a llenar la bañera, en la repisa de la misma vio un frasco con sales, lo cogió y echó la mitad. La bañera se iba llenando a medida que se consumía su pitillo y todo se impregno de un olor dulce, a consecuencia de las sales. Olía bien, le gustó. Cuando terminó de fumar, asomó la cabeza por la puerta del baño y le dijo a ella: - Ya está casi listo.
Ella asintió con la cabeza, seguía sentada a la mesa y miraba por la ventana. Se levantó del sillón y fue al baño. Al abrir la puerta empezó a salir el vapor condensado, el cuarto de baño estaba caliente y olía bien, como a canela y azúcar. Pablo estaba sentado en el borde de la bañera, al verla entrar la sonrió y le hizo gestos con la mano para que se acercase. Ella le devolvió la sonrisa, se quitó la camiseta y se deslizó dentro del agua. Cerró los ojos y se empezó a relajar. Sus músculos se distendían al contacto con las burbujas del hidromasaje. ¡Estaba en la gloria! Abrió los ojos, Pablo seguía donde le había dejado y la observaba.
- ¿Qué haces ahí mirando, no piensas meterte? El agua está ideal y es super relajante.- le dijo a Pablo.
- Ahora mismo me meto, pero te aviso que no se nadar, a lo mejor me ahogo y me tienes que hacer el boca-boca.- dijo riendo a la vez que se quitaba los boxer y se introducía en el agua.
- ¡Que lujo, esto es genial! Oye ¿nos quedamos a vivir aquí?- dijo Pablo cuando se sentó en la bañera.
- Si claro, como tú eres el dueño de la BMW y yo Paris Hilton, pues no hay problema. Y además si nos aburrimos pues buscamos otro hotelazo que nos guste más, porque por dinero no será.- dijo ella entre risas, mientras se acomodaba en el asiento.
Al moverse le rozó a él la pierna, y entonces los dos se dieron cuenta de su desnudez. Se quedaron callados, a ella le pareció que el ambiente empezaba a enfriarse y comenzó a levantarse para salir. Pablo la cogió del brazo y le dijo:
- No te vayas, por favor…
Ella se dejó caer en el agua, Pablo se aproximó a ella y la acarició el cabello, al ver que ella no se retiraba la besó en los labios, ella le correspondió, poco a poco los besos dieron paso a las caricias, él no dejaba de acariciarla y de besarla por todo el cuerpo. Los besos se fueron haciendo cada vez más húmedos y más apasionados, ahora era ella la que se aferraba fuertemente a Pablo. Juguetearon con sus cuerpos, con sus sexos, tanto con las manos como con sus bocas y fue ella la que dijo en un susurro:
- Ahora no me importaría que fueses más rápido, quiero sentirte dentro de mí.
Él no dijo nada, sólo se sentó, donde momentos antes había estado y la hizo colocarse a horcajadas encima de él, frente a frente. La miró a los ojos y dulcemente la penetró. Sus movimientos eran rítmicos y acompasados a los de ella, cuando ella empezó a moverse más de prisa, él también lo hizo. Primero fue ella la que gimió y cerró sus manos en torno a los hombros de él, para después de un momento apretar sus hombros con la fuerza que le provenía de su interior, él se siguió moviendo hasta que ella relajo sus manos y notó que su cuerpo dejaba de moverse. Y entonces fue él el que gimió de placer y sintió como su cuerpo se elevaba del asiento de la bañera, para momentos después volver a caer.
Se quedaron abrazados, sumergidos sus cuerpos en el agua, ahora por fin los dos estaban exhaustos. Pablo la miró a los ojos y supo que la noche anterior ya estaba olvidada. La besó y en un susurro le dijo: - Gracias, mi amor…
viernes 6 de junio de 2008
HUMOR ESPAÑOL
Para despedir la semana y ponerle una nota de humor, de ese que nos caracteriza a los españoles os dejo este video, que explica la verdad sobre el asunto.
Y este otro, si es que nosotros con nuestro humor español, sacamos punta hasta a un palo. Y claro, no podía faltar la versión Chiki-Chiki sobre el tema. Así de graciosos somos.
Y es que hay un montón de referencias al asunto, pero eso si todo con una buena dosis de humor, que aunque estemos en crisis, no nos afecta. Porque nos seguimos riendo hasta de nuestra sombra. Y es que ya lo dice mi abuela: "A mal tiempo, buena cara".
Yo por si acaso esto de Torrente va a más, y como vivo en Madrid, me voy a presentar al casting de la peli. Y es que Torrente no creo que la haga, pero si es cierto que TVE, ya tiene previsto rodar una mini serie sobre la corrupción en Coslada. Si es lo que yo digo, hay que aprovechar las desgracias de los demás, que como ni nos van ni nos vienen y además dan pasta, pues a beneficiarse con la cuestión.
Pues hala, chiquillos/as, que paseis buen fin de semana, disfrutar del sol y portaros mal, que lo bueno nunca se cuenta, es más divertido todo lo relacionado con lo malo. Yo creo que es un trauma infantil, como nuestros padres se tiran años diciendonos lo que no debemos hacer, pues nosotros tenemos siempre ganas de quebrantar las prohibiciones. Besos a todos/as.
miércoles 4 de junio de 2008
MI CIRUJANO
Me dieron hora para el viernes de esa misma semana, ya que el cirujano sólo iba los viernes. También pedí presupuesto, y en esas estaba con la chica de recepción cuando llegó la directora de la clinica y resulta que la conozco de cuando yo trabajaba en la cafetería, antes de que naciera mi pequeñaja, ella iba habitualmente a tomar café. Nos saludamos y me preguntó que me pasaba. Estuvimos charlando y me dijo: - Mira tú ponte el implante, yo llevo dos y estoy contentísima. Abrió la boca y me enseño sus implantes. Y es que es esta mujer tendrá unos 40 años y es una de esas locas, que no para de hablar y de gesticular a la vez, menuda energía tiene la señora. También me dio que por el dinero no me preocupase, que ellos financiaban a 12 meses, sin intereses, pero que como a mi me conocía y haciendome un favor especial, me lo financiaba a 24 meses sin intereses, pero que yo no dijese ni pío. Era un favor personal de ella hacia mi. ¡Vaya que salá que es esta mujer!- pensé yo, apenas me conoce y me da un trato preferente. Bueno de algo han tenido que servir las sonrisas, la amabilidad y los cafeses que la he puesto, ¡joer, que yo cuando quiero y sobre todo en mi curro también soy de lo más simpática!
Pues el viernes me fuí a la clínica con mi canija la pequeña y con mi madre, para que se quedara con la niña. Nos hicieron sentarnos en la sala de espera, que está en recepción y allí esperando entró un hombre con mucha prisa, dijo a la recepcionista que estaba intentando aparcar, y que no encontraba sitio y como además llovía aquello era un caos. La chica le dijo que no se preocupase, que le esperaban. El hombre en cuestión tenía unos 50 años, rellenito, de aspecto desaliñado y llevaba hasta los zapatos sucios, pero no por la lluvía, sucios de no limpiarlos, leches. Cuando el hombre salió a aparcar, yo le dij a mi madre:
- Oye, que como sea este el cirujano, yo me largo, a mi ese hombre no me opera de ná, ¿pero tú has visto que pinta tiene?
- Anda, anda y que más te da, es que estás nerviosa- me dijo mi madre, riendose.
- Que nervios, ni que narices, si tiene una pinta de guarro que no puede con ella. Yo nada más que te digo que como sea este señor el cirujano, me largo y punto.- le dije yo.
- Pues mira, el maquillador de operación triunfo es gordito y hace muy bien su trabajo.- se rió otra vez mi madre.
- Pero ¿que me estás contando, se te ha ido la olla o que? A mi que me importa el maquillador ese, a mi lo que me importa es el cirujano. - yo ya estaba muy seria.
La conversación se imterrumpió porque una de las chicas me dijo que la acompañase. Yo la seguí y me guió a una habitación de esas de dentista. Me dijo sientate, que ahora vienen. Yo me senté en el sillón del dentista, pero en el borde y de medio lado. Apareció la directora.
- ¡Hola Susana! ¿Cómo estás? Ahora mismo viene el cirujano.- me dijo ella.
- Pues mira aqui, a ver que tal.- le contesté.
En estas andabamos la directora, que por cierto se llama Marisa y yo, cuando apareció el cirujano. ¡ Virgen de la Pata arrastra, como estaba el señor! Pensé que tendría unos 35 años, debe de medir 1,90 ó quizás algo más (me encantan los hombres altos, menudo recorrido tienen, jajaja) es rubio, ojos azules tirando a grises, y con una sonrisa de dentista perfecta, de hecho eso fue lo que más me gusto. Recuerdo que se lo comenté a Susan (mi canija mayor) por teléfono y le dije es guapisimo, tiene una boca llena de dientes y Susan me contestó: - Pues claro como todos. Yo le dije no, como todos no, tú y yo tenemos dientes en la boca para masticar y este hombre tiene la boca llena de unos dientes perfectos y con una sonrisaaaaa. Ella me dijo: - Mamá que te has enamorao, y nos reimos las dos.
Bueno, pues Marisa me lo presentó y yo estaba más que encantada. Él me explico todo, me dijo que mi hueso era perfecto, me preguntó si tenía alguna duda y me dijo que no me preocupase que no me iba a doler, que él era muy buena persona. Yo le dije que menos mal y me acordé del señor que yo había creído que era él y creo que fue por los nervios se lo conté a ellos. Nos reimos los tres y Marisa me preguntó:
- Bueno, ¿que te parece el doctor?
- Pues hija que está majísimo, vamos que me opero seguro.- le dije riendome.
El cirujano se puso un poquillo colorao y me dijo pues ya está todo dicho.
- ¿Entonces cuando me lo haces?- le dije yo.
- Si quieres te lo hago ahora mismo. Por mi no hay problema.- me contestó.
- ¿Ahoraaaaa? ¡Tú estas loco, ni de Blas, de eso nada!- dije yo levantándome del sillón.
- ¿No dices que ya estás dispuesta?- dijo él.
- Ya, ya, pero yo necesito mentalizarme, además tú no sabes que la primara cita sólo es para hablar y conocerse, ¿que hasta la segunda no hay ni café ni acercamiento?
Yo es que soy antigüa para eso y me gusta ir poco a poco.
- Ya, pero es que yo no soy nada clásico, cuanto antes mejor. - dijo él sonriendo.
¡Vaya tela, que tenía el hombre! Me despedí de los dos y salí a recepción a pedir cita para la operación. Me dieron para el siguiente viernes a las 2 de la tarde, además también me dieron unas recetas y consejos para el tratamiento pre y post-operatorio.
Así es que salimos mi madre y yo y me preguntó por el cirujano y yo le dije: - Menudo dentista, esta pa mojar pan, jajaja.
Así es que a la semana siguiente me fuí, yo solita a la clínica, porque mi mozo se quedó con la canija pequeña para que ella durmiese la siesta, y además como sólo me pueden acompañar hasta la puerta, pues para que molestar a nadie.
Cuando llegué me estaban esperando, entré en la habitación del otro día y estaba el cirujano y su ayudante, que era una mujer. Me saludaron y ella me dijo:
- Ya era hora maja, que te estabamos esperando, nos van a dar las 6 de la tarde aquí.
- ¿Pero cuanto dura esto, será poco nooooo?- le dije a ella.
- Pues depende, de lo que tú consideres poco.- me contestó.
- Hombre, pues no sé, ¿una hora?- le dije.
- ¿Una hora es poco para tí? Porque para mi una hora es mucho y además estoy sin comer.- dijo la rubia, que ya me estaba tocando las narices.
- Pero ¿me estais vacilando o que? Bueno da igual, que sea pronto y punto.- le dije yo, un poco cansada de la rubia.
A todo esto, él sólo se reía y preparaba utensilios.
- ¿Tú me ves a mi de broma?.- dijo la rubia.
- Y yo que se, si llevas una mascarilla.- dije yo.
- Y ahora ¿crees que estoy de broma?.- me dijo, bajandose la mascarilla. Joder que cara de mala leche tenía la rubia, pero claro a mi en esos momentos los nervios no me dejaban pensar con claridad, porque si lo hubiese hecho me hubiese levantado y le hubiera dicho. - Mira maja, que te den por culo, so borde. Pero no claro, no hice nada, sólo quería que empezasen y acabasen ya.
- Vamos a hacer una cosa, si tardamos poco, nos invitas a unas cañas, que nos han dicho que eres amiga de Marisa y curras en una cafetería y sino pues nada, ¿vale? Pongamos unos 10 minutos como máximo.- me dijo ella
Empezaron a operarme, y se puesieron a charlar sobre las cañas que se iban a tomar después. Yo lo flipaba. La rubia le dijo a él que tuviese cuidado con el pulso, que a su edad... Yo miré a la rubia, y le pregunté: - ¿Pero cuantos años tiene?
- 45 tacos, me dijo la rubia, ¿por que te parecen muchos?
Yo negué con la cabeza, y entre dientes como pude le dije que yo pensaba que tenía menos. Los dos rieron, ella le dijo: - Anda Jose, que te han quitado años, que suerte.
Y dirigiendose a mí me preguntó ella: - Y yo ¿cuántos crees que tengo? Soy más joven que él, pero más mayor que tú.
Yo la miré y me dieron ganas de decirle: - Tú con esa cara de loro que tienes, y con lo estúpida que debes de ser, como que 40 tacos, pero me contuve y le dije ¿has cumplido los 30? Jajaja, se rió ella, y yo por dentro también, porque menos de 35 no tenía la pájara, pero el truco de quitar años siempre me ha funcionado.
- ¿Que si he hecho los 30? Joseeeeee, has oido, jodeteeee. ¿Y este menos de 45? ¡Pero si ya tiene un hijo de 20 años!- dijo ella. Pues vaya triunfo yo tengo 39 y una hija de casi 20 también.- pensé yo.
- ¿Cuántos me echas?.- me preuntó él.
Yo pensé en todas esas guarrerias que se dicen cuando tienes 20 años. ¿Seguidos? Madre mía que sonrisa, que ojos. Así es que le dije:
- 35 más o menos.- dije yo.
La rubia se meaba de la risa, ¿35? dijo, en cada pata y dos en la de enmedio, jajaja. Si tiene más años que la orilla del rio y 6 hijos.
- ¿6 hijosssss? ¿Con la misma mujer?.- le pregunté yo a él.
- Seis con la misma y alguno más que debe de andar por ahí, que yo soy muy juerguista y muy noctámbulo.- me contestó él.
Yo abría los ojos, más que la boca y es que no salía de mi asombro, estos dos locos me estaban operando, hablaban de sus cosas y la tía decía tacos operando, el tío era un mujeriego y además estaba cañon. Y la anestesía sólo era local, así es que no podia estar soñando.
Él me taladró el hueso, mientras me preguntaba ¿te duele? Ya queda poco.
- Bueno, ya va quedando poco para las cervecitas. ¡Que ricas! Anda que no hemos operado veces con la cervecita cerca.- dijo ella.
- Anda exagerá.- rió él.
- Bueno, tanto no, pero si que nos hemos tomado alguna mientras les hacía efecto la anestesía, jajaja.- dijo ella.
- Pero que cabrona eres.- dijo él.
- Oye, que desde aquí te puedo dar en los huevos.- dijo ella.
Madre mía, estos se habían bebido un par de litronas y se habían metido algo, no se el que pero algo, estos no podían estar serenos, ¡imposible! Y yo con la boca abierta.
- Vaya nos hemos quedado sin cervezas gratis, hemos tardado 15 minutos.- dijo ella.
- Ya hemos terminado Susana, ¿te ha dolido?.- me preguntó él.
- No, ¿Ya está, ya hemos terminado? .- contesté.
- Pues si, ¿ha sido pronto?.- me dijo ella riendo.
- Prontisimo, muchas gracias a los dos.- dije yo.
Les sonreí, les volví a dar las gracias y les dije hasta pronto. En el camino hacía mi casa no podía dejar de pensar en este par de elementos y en las juergas que se habían debido de montar por separado y por supuesto y sin ninguna duda juntos. Porque el trabajar juntos da mucha confianza, pero la cama más.
Bueno, pues si vuelvo y me encuentro al macizo y a la rubia borde ya os contaré, como me ha ido y si estaban serenos. Besazos a todos/as.
lunes 2 de junio de 2008
¿NOCHEVIEJA O NOCHEFUGAZ? (20ª parte)
- ¡Hola, Pablo! - dijo ella descolgando el teléfono.
- ¡Hola bichito! ¿Ya estás levantada?- preguntó él.
- Estaba a punto de salir para el local. ¿Y tú ya has llegado? – le contestó.
- No, que va, te llamo por eso, Roberto y yo no podremos llegar hasta las dos. Tenemos curro en el taller, cuando salgamos vamos para allá. – dijo Pablo.
- ¡Vaya faena, tener que currar un sábado! En fin, pues te espero en el local y ya hablamos. – dijo ella.
- De acuerdo, nos vemos allí. Besitos, mi amor.
- Pues hasta luego entonces. No curres mucho, enano. Un beso.- respondió ella y colgó.
Ella se terminó de arreglar y salió para el local, cuando llegó ya estaban todos limpiando y recogiendo para adecentar el local. Todavía quedaban los restos de la fiesta de Navidad, tenían que darse prisa y trabajar de lo lindo si querían tenerlo todo listo para la noche, además sólo iban a limpiar por la mañana, porque todos tenían planes para por la tarde. Su amiga se abalanzó sobre ella en cuanto la vio, a ella no le dio tiempo ni a preguntarle que tal estaba, cuando su amiga ya le estaba contando en plan metralleta todo lo que había hecho con Roberto durante estos días. Le dijo que el día de Navidad había conocido a los padres de Roberto, que eran geniales y que se había sentido una más de la familia y que el día de Año Nuevo Roberto subiría a casa de ella a conocer a los suyos. Ella le dijo que le parecía un poco precipitado, pero su amiga estaba como en otro mundo, sólo hablaba sin cesar, pero ella dudaba que ni siquiera la hubiese escuchado. En fin, a lo mejor le salía bien y si en caso malo, al final las cosas no fuesen como su amiga esperaba, ella siempre estaría a su lado para echarla un cable y apoyarla en lo que hiciese falta. Pero tal y como se estaban desarrollando los acontecimientos parecía imposible hacerla entrar en razón. Además, recordó que su madre siempre le contaba que se enamoró de su padre la primera vez que lo vio, que desde entonces nunca se habían separado y de esto hacía ya treinta años. ¿Por qué no le iba a pasar lo mismo a su amiga? Ella deseaba que así fuese, claro que las cosas ahora no eran como en el tiempo de sus padres y los jóvenes de ahora, querían salir, divertirse, disfrutar de la libertad y tener más de un rollo antes de plantearse algo serio, pero quizás lo de su amiga fuese ya algo serio. Ella se hallaba inmersa en estos pensamientos cuando se dio cuenta de que su amiga la preguntaba que tal la iba a ella con Pablo. Ella le dijo que bien, que se estaban conociendo, que se gustaban y que se lo pasaban bien juntos y por último añadió: - Puede ser que durmamos juntos después de la fiesta de Nochevieja, así es que ya veremos que tal funciona la cosa, ya te contaré.
Pasaron la mañana limpiando y charlando, porque su amiga no se separó de ella en ningún momento, y a las dos menos diez aparecieron Roberto y Pablo, se saludaron y se pusieron a colaborar. A las dos y media y con el trabajo terminado, se despidieron de los amigos y se fueron los cuatro a tomar unas cañas, al igual que la semana anterior cuando se conocieron. Fueron al bar donde trabajaba su amiga Vero para verla y a invitarla a que se pasase por la fiesta, pero cuando llegaron al bar no la vieron, preguntaron a un compañero y les dijo que no entraba hasta las tres, que tenía el turno de tarde. Se pidieron unas cañas y los chicos les contaron que tal les había ido la mañana en el taller y ellas a su vez les narraron sus intentos por dejar limpio el local. Roberto seguía tan inquieto como siempre, con una mano sujetaba la caña y con la otra no dejaba de tocar a su amiga, daba igual donde, a veces la cogía de la mano, otras de la cintura o simplemente dejaba caer su brazo sobre el hombro de su amiga, a la vez que hablaba y bebía, era gracioso este chico.- pensó ella. Cuando iban por la segunda caña apareció Vero, se paró a saludarlos y su amiga le comentó lo de la fiesta, Vero dijo que ella también tenía planes para esa noche y que no le iba a ser posible acercarse por el local. Roberto, como buen culo de mal asiento dijo que podían irse a otro bar, que allí ya estaba todo visto. Todos rieron, a Roberto no se le podía tener más de media hora en el mismo sitio. Él tenía que estar siempre de un lado para otro, le gustaba cambiar a menudo de sitios, decía que sino se aburría. Pablo le dijo: - Oye tío,¿No serás tan rápido y tan inquieto para todo, no?
Las chicas se rieron y su amiga le guiñó un ojo a ella.
Se despidieron de Vero y le desearon que pasase feliz noche y que entrase con buen pie en el nuevo año. Roberto les llevó a otro bar, y allí vuelta a empezar, otras cañas, más risas y Roberto sin parar quieto. Hacía las cuatro de la tarde ella dijo que ya era hora de irse a casa, que necesitaba descansar un rato antes de la hora de la cena, que sino no iba a llegar despierta a las uvas. Los chicos las acompañaron dando un paseo hasta donde vivían ellas. Poco antes de llegar los chicos se sentaron en un banco a fumarse un cigarrillo, ellas les dieron un beso, cada una al suyo y les dijeron que se verían a la una y cuarto en el local. Los chicos se quedaron en el banco fumandose el cigarro, mientras las dos amigas se alejaban charlando y riendo.
Al llegar al portal de su amiga, ellas también se despidieron hasta la noche. Quedaron a la una en el portal de su amiga para ir juntas al local.
Ella llegó a su casa, se metió en su cuarto, puso la alarma del móvil para que sonase a las 8 de la tarde y se echó a dormir.
Estaba durmiendo cuando la despertó la alarma. Ya eran las ocho, se levantó y fue a ducharse, se arregló y estuvo hablando con su madre. Hoy no había preparativos que hacer, cenarían en casa de sus tíos, que vivían a dos calles de su casa. A las nueve y media se dio los últimos toques, se echó perfume y salió con sus padres a casa de sus tíos.
La cena fue divertida, el ambiente era cálido, familiar, contaron chistes, rieron y cuando se dieron cuenta ya era la hora de las uvas. Ella las comió, pidió un deseo, como hacía todos los años y brindó con cava. Todos se desearon Feliz Año entre risas, besos y deseos de felicidad para el nuevo año.
A la una cuando llegó al portal de su amiga, por increíble que pudiera parecer, ya que siempre se retrasaba, su amiga ya estaba allí. Se dieron dos besos y se dijeron el típico Feliz Año y echaron a andar hacia el local, charlando de sus respectivas cenas.
Al llegar al local Roberto y Pablo las estaban esperando en la puerta, las besaron y se desearon Feliz Año. Pablo le dijo a ella que esperaba pasar todos los siguientes años junto a ella y la besó en el cuello. Ella le sonrió y entraron al local.
La primera hora la pasaron los cuatro juntos, charlando, bailando y tomando copas, pero su amiga y Roberto se despidieron pronto, porque habían quedado en pasarse por casa de la hermana de Roberto. Pablo y ella se quedaron un poco más y siguieron bailando. Pablo aún tomó otro par de copas, total era Nochevieja, por un día había que desmelenarse. Hacía las cuatro de la mañana Pablo le susurró al oido que ya era muy tarde y que lo mejor era irse a dormir, ella le respondió que era buena idea, él la sonrío picaramente, la ayudó a ponerse el abrigo, la cogió de la cintura y salieron del local. Fuera hacía frío y ella se acercó más al cuerpo de Pablo. Anduvieron hasta el coche y ella le habló:
- Bueno, ¿Y ahora dónde vamos?
- Pues a dormir, bichito. Es una sorpresa. Tú entra en el coche y relajate.- le contestó él.
Una vez en el coche, Pablo encendió la calefacción y puso música, arrancó el coche y condujo durante veinte minutos. Ella no sabía donde iban, aunque reconoció la carretera nacional por la cual transitaban. Iba super a gusto en el coche, la música la relajaba y ya se empezaba a notar el calorcillo de la calefacción. Pablo le dijo que ya habían llegado, se bajaron de coche, ella miró a su alrededor y vio que estaban en el aparcamiento de un hotel, el nombre le era familiar, había oido hablar de esa cadena de hoteles. Pablo la cogió de la mano y entraron. En la recepción había una chica que los dio las buenas noches y les deseo Feliz Año Nuevo, ellos respondieron con un igualmente y se dirigieron al ascensor. El ascensor paró en la segunda planta y Pablo echó a andar por el pasillo, se detuvo en una puerta. Habitación 212. Entraron y Pablo le preguntó si le gustaba la habitación. Ella dijo que si, que era bonita y que iba al baño.
Una vez en el baño cerró la puerta y pensó si había sido una buena idea llegar hasta allí, pero ya era demasiado tarde, además Pablo le gustaba. El baño era precioso y hasta tenía una bañera de hidromasaje, ella nunca había estado en un sitio como ese, así es que pensó que lo mejor era disfrutar de la experiencia. Se lavó la cara y salió del baño.
Todo fue demasiado rápido, Pablo la besaba y la desnudaba a la vez, parecía presa de una fuerza incontenible, ella le devolvía los besos y cuando se dio cuenta ya estaban los dos desnudos y en la cama. Pablo la acariciaba y le decía cuanto había deseado y soñado con ese momento, ella estaba como ausente, le gustaba Pablo, pero no estaba lo suficientemente excitada, ni sentía la pasión que embargaba su cuerpo cada vez que su amante la tocaba. Pablo se puso encima de ella y sin más dilación entró en su cuerpo, ella permanecía tumbada y algo ajena a lo que estaba sucediendo, mientras las caderas de Pablo no dejaban de bajar y subir, todo era muy rápido. Ella estaba empezando a sentir el ardor en su cuerpo cuando Pablo se dejó caer sobre ella. Había terminado. Ella se quedó inmóvil y pensó, ¿Qué hago ahora, espero a ver que hace o le digo que no me he enterado de nada? …
domingo 1 de junio de 2008
Libro blog interactivo 2.0
1.-Hay que escribir 2 lineas(pero dos lineas de verdad, que he visto gente con parrafadas), delante se tiene que poner el numero del cápitulo( 1 los 100 primeros.2 los 100 siguientes y asi ) aparte del numero que eres.Por si no me explico bien, el numero 22 escribirá 1.22 (capitulo 1 persona en escribir 22)ok? Poniendo delante el nombre de su blog, por lo tanto quedaría de la siguiente forma(yo que voy a ser el primero) http://www.melees.blogspot.com/ 1.1 y mis dos lineas.Pongamos que me vuelve a llegar con el numero 33, pues pondría mi blog 1.33 y mis dos lineas
2.-¿Que pasa cuando se acaba el capitulo?(Recordemos la persona 100) que viene a mi blog y me avisa y yo lo publicaré en mi blog por capitulos. Y se empezará el siguiente capitulo desde el principio poniendo el link donde tendré el primer capitulo.Me explico, la persona 100 viene y me avisa de que el primer capítulo esta acabado, yo voy, lo publico en mi blog, y a la persona 100 le doy el enlace,¿porque? Porque si no se acumularía mucho texto, por lo tanto quien quiera seguir la historia tiene que apretar al link donde esta el primer cápitulo,leer el capitulo y seguir el capitulo 2 por libre(capitulo 1 y 2 no se encontarán)se empezara de nuevo hasta volver a llegar a los 100 siguiendo el hilo de la historia y empezar el capitulo 3 etc.. recordad que quien haga el cápitulo 2 tiene que poner su blog 2. y el numero que le toca en el capítulo(del 1 al 100).Cualquier persona que quiera poner el link en su blog para que sus lectores lean la historia pueden hacerlo sin ningun tipo de duda
3.-En principio quiero llegar a 10 capitulos , pero me gustaría que fuese como un libro , asi que si llega a los 20 o 30 capitulos sería un logro.
4.-Eso sí me gustaría que os lo tomaraís en serio, y no cambiaseís el ritmo de la historia,por favor, jeje que he leido cada cosa que me he caído para atras, jeje
5.-Como en el otro caso, cada persona dispone de un día para recogerlo, escribir y pasarselo al siguiente.Si esa persona no lo coge antes de un dia, se elije rapido a otra persona.Y por favor ya se que me repito, ante cualquier duda estoy aquí, no hagaís cosas para cagarla, si yo estoy aquí y os puedo ayudar.Si alguién se le ocurre algún titulo que me lo comunique ok?Otra cosa pensar que estais escribiendo un libro, así que podéis poner marcas, para separar los bloques de texto .Bueno empecemos:
Melees1.1.-Si no hubiera despertado a Izan, o si el hubiera estado solo, creo que habría cruzado dormido la frontera de España, para ser rudamente despertado por los oficiales de aduanas españoles.
Mil mundos de fantasía1.2.-Sin embargo, derramé el café caliente sobre sus pantalones pocos metros antes de cruzar la barrera. Estábamos de nuevo en casa, pasaporte en mano y ojos de ilusión.
La estirpe de Zarathustra1.3.- Mi respiración se entrecortaba y mi camisa se adhería al cuerpo por un exceso claro de sudoración. El miedo hizo que mi voz tronara enfurecida: Maldito Izan, ¿cómo puedes dormirte en este momento?
La Warra de los Mundos 1.4.- Pero la verdad es que arrastraba un cansancio debido a lo ocurrido en el transcurso de toda la semana, que me hacía perder el sentido.
Cuentos de Adarkan 1.5.- Los agentes mirarón con desconfianza a Izan y puede que aquello fuese el motivo por el cual nos obligaron a bajar del camión. Querian revisar la parte trasera.
Mi reino y su fauna 1.6.- Le lancé una mirada a Izan llena de reproche y preocupación. Después del viaje tan largo que habiamos hecho, mi cuerpo ya empezaba a quejarse.
Y le paso el turno a Alberto, del blog The what is falling.
viernes 30 de mayo de 2008
PROPOSICIONES (19ª parte)
¡Hola, preciosa! ¿Cómo va todo? Yo me
lo estoy pasando genial. Vuelvo el martes, dia
2. Espérame en el apartamento. Besos.
Ella lo leyó, lo volvió a leer y no salía de su asombro. Él se lo estaba pasando genial y le decía que le esperase en el apartamento, ¿se lo pedía o se lo ordenaba? Sólo le había faltado añadir, “desnuda”. A lo mejor no era para tanto pero le entró una rabia y a la vez unas ganas de llamarle y decirle: - ¿Pero tú de que vas, gilipollas? Sin embargo hizo lo de siempre, dejar el móvil y pasar del mensaje, ya pensaría que hacer más tarde. Hoy no pensaba salir, así es que tenía toda la tarde para pensar.
Pasó la tarde poniendo orden en su armario, inspeccionó los posibles vestidos para la fiesta de Nochevieja, escuchó música y hasta le dio tiempo de leer un poco. Hacía las nueve la llamó Pablo. Había salido de trabajar y estaba tomando unas cañas con Roberto y otros compañeros. Él se interesó por lo que había hecho ella durante el día y le contó a ella cosas de su trabajo. Quedaron para el día siguiente a las nueve de la noche. Pablo pasaría a recogerla y cenarían juntos. Se despidieron con un buenas noches y Pablo la mandó un ramo de besos, “para mi chica preferida” le dijo y colgaron.
Al día siguiente a las nueve y puntual como siempre, ella bajó y alli estaba Pablo esperándola. La abrazó y le dio un beso en los labios.
- Cada día que te veo estás más guapa, te he echado mucho de menos, la última hora se me ha hecho eterna, no veía el momento de volverte a ver.- le dijo Pablo.
- ¡Anda no seas exagerado, si hasta hace una semana ni siquiera me conocías! A ver si vas a estar tú más loco que mi amiga que ya está haciendo planes de futuro con Roberto.- le contestó.
- Pues claro que estoy loco, pero por ti, princesa.-rió él.
- Venga vámonos, que yo creo que lo mejor va a ser que te dé un poco el aire, que pasas mucho tiempo encerrado en el taller y te está afectando al coco.- dijo ella a la vez que andaba hacía el coche.
- ¿Dónde quieres que vayamos a cenar?.- preguntó Pablo.
- ¿Vamos al burguer del centro comercial? Hace mucho que no me como una super hamburguesa con patatas fritas y mi cuerpo necesita una dosis de comida basura, después de tantos langostinos, carne, etc, que he comido estos días. ¿Te parece bien?.
- Para mi será un honor complacer a la señorita. ¡Vamos a por ese hamburguesote y demás porquerías!.- le dijo, mientras se montaban en el coche.
Cenaron mientras charlaban, ella le contó la conversación con su amiga y él se alegró mucho por su amigo Roberto de que esta vez fuese en serio con una chica, aunque quizás fuesen demasiado rápido en lo de hacer planes de vacaciones y en que su amiga conociese a la familia de Roberto, pero cada uno es cada uno.- le dijo Pablo. Yo tenía pensado presentarte a mis padres el día de Reyes, como regalo, jajaja, es una broma.- le dijo al ver la cara que ponía ella.
Después de cenar pasearon por el centro comercial y entraron en la cafetería a tomar un café. Pablo pidió dos cafés y se sentaron. Una vez sentados, Pablo la miró muy serio y le dijo que tenía una sorpresa para ella.
- ¿Para miiiii? ¿Dé qué se trata?- dijo ella.
- A ver, no quiero que te molestes, yo te lo cuento y tú me dices que te parece, sino te gusta o no te apetece, pues lo dejamos y seguimos como si no te hubiese dicho nada y punto.- dijo Pablo.
- Venga, dímelo ya que me tienes en ascuas.
- Verás he pensado que después de la fiesta de Nochevieja, no tendría porque llevarte a tu casa, te puedo raptar y retenerte el resto de la noche a mi lado. Pero claro, como soy un caballero, pues me gustaría que me dieses tu consentimiento para raptarte.- le dijo titubeando.
- ¡Buffff! No sé, ahora me has dejado sin palabras. No me malinterpretes, no es que no me apetezca que me raptes, es que no me lo esperaba.- le contestó, un poco seria.
- Oye, oye, no te pongas seria que no es para tanto, no te estoy proponiendo que nos fuguemos, sólo que pasemos la noche juntos. Mira, hacemos una cosa, te lo piensas esta noche y mañana cuando nos veamos en el local me dices algo, y ahora sonríe mujer, que estás más guapa cuando lo haces, además quiero que cuando estés conmigo seas la mujer más feliz del mundo, no quiero ni una cara seria más.- le dijo, mientras le acariciaba la mejilla.
Ella le sonrió, pero no puedo evitar pensar en lo dulce y cariñoso que era Pablo con ella y lo imbécil que era ella por no dejar de pensar en su amante. Y eso que su amante no le había dicho nunca ni la mitad de cosas bonitas que Pablo le había dedicado en esta semana juntos. ¡Que injusta es la vida!. pensó.
Terminaron de tomarse el café y se dispusieron a marcharse. Pablo le ayudó a ponerse el abrigo, la verdad es que este chico a veces tenía unos detalles tan clásicos y casi tan pasados de moda que a ella le hacía sentirse la protagonista de una peli en blanco y negro, como cuando le abría la puerta del coche y esperaba a que ella se sentase para cerrarla, pero en el fondo a ella le encantaban este tipo de detalles, Pablo le hacía sentirse adorada y eso le gustaba.
Salieron de la cafetería y Pablo la pasó un brazo por la cintura, ella se dejó querer, le gustaba esa sensación de paz que sentía cuando estaba con él. A lo mejor era demasiado respetuoso con ella, otro en su lugar quizás fuese más lanzado, pero ¿para qué forzar las cosas? A ella le gustaba más así. Detestaba a lo tíos que iban en plan pulpo, no es que fuese una estrecha, es que ella pensaba que las cosas se disfrutaban más cuando se hacían poco a poco y sin la presión que suponían los primeros encuentros. Hacía un par de años, había salido con un chico y éste en la primera cita no sólo le había tocado el culo y las tetas, sino que además había intentado meterle la mano dentro de las bragas. Se estaban besando y el tío es que no paraba quieto, entonces ella se separó de él y le preguntó muy enfadada que que pretendía, que quien se creía que era, y cosas por el estilo. Y el muy imbécil le había contestado, ¿pero que pasa tía? Si estamos aquí para eso. Ella abrió la puerta del coche, se bajó y le dijo: - Para eso estarás tú, pedazo de imbécil. Y se fue a su casa. Del tío nunca más se supo, bueno, alguna que otra vez se lo había cruzado por el pueblo, pero ni se habían mirado. Así es que ella prefería que Pablo pecase de comedido, aunque esperaba que llegado el momento se dejase las formalidades y el comedimiento en casa.
Iba tan absorta en sus pensamientos que no se dio cuenta de que ya estaban en el coche. Pablo le dijo que ya era tarde, que la llevaría a casa.
Como siempre se despidieron en el coche y ella prometió darle la contestación a su propuesta a la mañana siguiente, en el local.
Una vez en su cuarto, estuvo pensado en la propuesta de Pablo y en lo que eso significaba. También pensó en el puñetero mensaje de su amante. ¡Vaya lío que había en su vida! Eran dos hombres totalmente diferentes. Su amante era de los que imponían sus deseos y su egoismo y Pablo era tan dulce, él le había propuesto la posibilidad de dormir juntos. Eran dos polos opuestos, dos formas distintas de amar, dos posibles citas, y sin embargo y por curioso que pareciese, los dos querían lo mismo: Hacer el amor con ella.
Así es que ella por una vez también fue egoísta y pensó un poco en ella misma. Cogió el móvil y empezó a escribir un mensaje. Era para Pablo:
No necesito esperar hasta mañana.
Espero que siga en pie lo de raptarme
En Nochevieja. Mañana hablamos. Besitos.
Le dio al botón de enviar y suspiró con alivio…
martes 27 de mayo de 2008
PREMIO A LA IMAGINACIÓN

lunes 26 de mayo de 2008
CITA CON AMIGA (18ª parte)
Pablo la llamó a las diez de la mañana, estaba trabajando y tenía 15 minutos libres para tomar café y quería oir su voz, le dijo. Charlaron un ratito y le dijo de quedar por la tarde para dar una vuelta. Ella le dijo que como al día siguiente era viernes, mejor dejarlo y quedar mañana, así descansarían un poco, ya que el fin de semana tocaba ir al local para limpiar y preparar la fiesta de Nochevieja. Pablo estuvo de acuerdo, quedó en llamarla al día siguiente para quedar.
Cuando Pablo colgó, ella llamo a su amiga, no sabía nada de ella desde que desapareció de la fiesta. Un, dos, tres tonos… ya iba a colgar cuando su amiga le contestó:
- ¿Qué pasa niña? ¿Qué andas haciendo?- dijo su amiga.
- Pues nada, aquí tirada en la cama, ¿y tú? ¿cómo vas con Roberto?- le contestó ella.
- ¡Ay, tía! Fenomenal, es que todavía no me lo creo, con lo que me gusta y estoy saliendo con él. Oye, ¿por qué no quedamos para desayunar y te lo cuento? Y de paso me cuentas tu lo de Pablo. Venga, porfaaaa.
- Vale, en una hora en la puerta del centro comercial.
Se levantó de la cama, se ducho y se vistió. Hizo la cama y recogió un poco la habitación. Se miró el reloj, faltaban 20 minutos para la hora en que habían quedado, así es que cogió su bolso y se fue. Cuando llego al centro comercial, todavía no había llegado su amiga, y lo que quedaría, porque esta chica siempre llegaba tarde, odiaba esperarla y siempre era lo mismo. Se sentó en uno de los bancos que había a la entrada del centro, y para entretenerse cogió su móvil y se dedicó a leer los mensajes. Volvió a leer el de su amante y se sorprendió al comprobar que ahora ya no le molestaba tanto el dichoso mensaje. ¡Vaya tela, que tenía el tio, que original! Ni siquiera se había molestado en mandarle un mensaje sólo para ella, noooo, le había mandado uno de esos mensajitos que se envían a todos tus amigos o conocidos para desearles feliz Navidad. ¡Vamos, que se acordaba de ella un montón! ¡Menudo capullo! ¡Bah, para que se iba a enfadar, si no merecía la pena!
Pasaban diez minutos de la hora en la que habían quedado cuando apareció su amiga con una sonrisa de oreja a oreja.
- Perdona tía, pero es que cuando ya salía por la puerta me ha llamado Verónica al teléfono de mi casa, y a ver que iba a hacer, me ha dicho que curra hoy todo el día en el bar, que nos pasemos a verla.- le dijo.
- No si lo que no te pase a ti a la hora de salir de casa, el caso es tener la excusa perfecta para llegar tarde y eso que sabes que me mosquea un montón. Y tú erre, que erre, es que te conozco desde que éramos canis y nunca has llegado puntual.- le contestó ella.
Su amiga sonrío aún más, si es que eso era posible, le echó los brazos al cuello, la apretó bien fuerte y la besuqueó en la cara. Ella se echó a reir, esta chica no tenía arreglo, cuando ella se enfadaba con su amiga porque llegaba tarde, ésta siempre le hacía lo mismo, y claro con tantos mimos, quien se iba a resistir o como la iba a regañar.
- Venga loca, sueltame, que nos están mirando y además me vas a asfixiar. ¡Pero que no se vuelva a repetir!.- le dijo señalándola con el dedo índice.
Entraron en la cafetería y se sentaron en una mesa, cuando llegó la camarera pidieron dos cafés y unos churritos y para entonces su amiga ya le había contado que Roberto y ella salían juntos desde Nochebuena. Entre risas, tacos, aspavientos y muchos - ¡Ohhhh! ¡Ahhh! ¡Genial! ¡Super divino! ¡Increíble! ¡Descomunal!- le relató que cuando se fueron de la fiesta habían ido al campíviri en el coche de Roberto y allí habían hecho el amor. Su amiga estaba fuera de si, le gustaba todo lo que conocía de Roberto y además decía que era super divino en el sexo, esto último se lo contó abriendo los ojos más de lo normal. Ella no paraba de reirse ante la actitud de su amiga, tenía la energía de un tsunami, no dejaba de hablar, de gesticular y a la vez se estaba comiendo todos los churros de forma desmesurada. Cuando ya le dolían los costados y la mandíbula de tanto reirse, cogió a su amiga por el brazo y le dijo:
- ¡Para un poco, loca! No has parado de hablar y de moverte desde que nos hemos sentado, relajate un poquito, que me va a dar algo si me sigo riendo.
- ¡Ay tía, si es que estoy super feliz con Roberto! Desde la fiesta hemos salido todos los días, quiere que suba a su casa el día de Año Nuevo a tomar café y a conocer a su familia y ya estamos haciendo planes para irnos de vacaciones en Semana Santa. ¡Yujuuuuuu!- le contó medio chillando.
- ¡Pero mira que eres brutita! Sales con un chico desde hace unos días y ya estás pensando en conocer a su familia e irte de vacaciones con él. Por cierto, ¿Cuándo va a ser la fiesta de compromiso? ¿Ya le has comprado el reloj y el a ti el anillo de pedida? Jajaja. Es que me parto contigo, ¿Te han abducido o algo así? Dime que te ha poseido un espiritu loco, porque sino no me lo explico. – dijo ella entre risas.
- No te lo tomes a broma, que es en serio, que estoy loca por Roberto y él también me quiere. Además ¿Por qué no va a salir todo bien? ¿Qué hay de malo en hacer planes juntos?
- A ver, que yo me alegro mucho por ti, sabes que eres como mi hermana, pero es que me parece todo muy rápido, sobre todo lo de conocer a su familia, ¡si aún no le conoces a él! Pero en fin, tú sabrás y deja de zamparte los churros, que ya llevas cuatro y luego te quejas de las lorzas, jajaja.- dijo ella.
- Y tú, ¿Qué tal con Pablo? Es monísimo y parece simpático. ¡Ay tía! ¿Te imaginas salir juntos los cuatro en plan parejitas?
- A ti no te llega la sangre al cerebro ¿verdad? Mira, Pablo y yo somos amigos, nos estamos conociendo, hemos salido un par de días, pero todavía no hemos fijado la fecha de la boda, que yo todavía tengo la cabeza en su sitio.- le dijo entre risas.
Sin darse cuenta la mañana se les había echado encima y ya era hora de irse. Pagaron, dejaron una propina a la chica y se fueron juntas a casa. Al llegar al portal de su amiga se despidieron y quedaron en verse el sábado por la mañana en el local.
Cuando ella llegó a su casa se metió en su cuarto y puso en la radio los 40 principales, estaba sonando una canción de Juanes, la de “A Dios le pido”, a ella le gustaba mucho esta canción, subió el volumen de la cadena de música y se puso a bailar. La música y el baile siempre la relajaban, estaba bailando cuando su móvil sonó, tenía un mensaje. Cogió el teléfono, y vio que era de su amante…
jueves 22 de mayo de 2008
HISTORIA CONTINUADA
Las reglas son las siguientes:
1. Cada persona pondrá el nombre de su blog delante de sus frases.
2. Enviará la historía a dos personas.
3. Las siguientes personas, al copiar el post, borrarán las direcciones de blog puestas, harán sus dos líneas y se las mandarán a otras dos, así sucesivamente.
4. No se puede devolver el post a la persona que te lo envio.
5. Y si te vuelve a tocar, no se la puedes enviar a la misma persona que se la enviaste.
6. El blog número 100 terminará la historia y se la mandará al email leinad19xico@hotmail.com.
7. Si tenéis alguna duda ya sábeis donde localizarme.
8. ¡Ah! Última y muy importante regla, la persona a la que aviseis de que es la siguiente, sólo tiene un día para coger el relevo, si en un día no lo ha hecho no vale, y se lo teneis que comunicar y cambiar de blog. Si esto sale bien, durará un máximo de 100 días y serán unas 1000 frases. El responsable de la idea es http://www.melees.blogspot.com/ así que las reclamaciones a él. Os agradecería que siguiérais con la historia, será muy divertida y entretenida.
El relato:
Era impensable, no me lo podía creer, mi mente daba vueltas una y otra vez y no conseguía ser consciente de lo que había pasado, ya no había vuelta atrás, era todo tan confuso. Miré durante unos instantes el martillo ensangrentado, lo envolví en un paño que encontré en el primer cajón de la cómoda y lo escondí en el fondo del armario. A los tres minutos me encontraba en la calle, necesitaba airearme, pensar...
En aquellos momentos mi mente aún no estaba preparada para ello... el aire gélido de la mañana cortaba mi rostro como un cuchillo acerado, aún sentía en mi pecho el ritmo acelerado de mi corazón sobresaltado por los espeluznantes hechos que había, en fracciones de segundo, vivido...Aún no podia explicarme cómo demonios había llegado el martillo hasta mis manos y porqué reaccioné de la forma tan brutal como lo hize... Sólo sé que había acabado todo, que era el fin de mi tortura y el comienzo de una vida mejor. Por primera vez, me senti libre.Habia logrado lo que estaba deseando hace mucho tiempo.
lawarradelosmundos.blogspot.com ¿O realmente yo no lo había deseado nunca? Solamente las circunstancias me habían hecho llegar a aquel extremo en el que me encontraba.
cuentosdeadarkan.blogspot.com No, seguro que detras de todo aquello habia una fuerza misteriosa que me apoyaba. La pregunta era ¿Por que?
La Estirpe de Zarathustra. Sacudí la cabeza.. No me debía engañar por mas tiempo, no, yo yá se mi verdad, pero al estar dormitando tantos segundos de mi vida me vá a costar desperezarla.
Mil mundos de fantasía. Tal vez, la bruja de mi suegra no merecía brecha de tales dimensiones en su cráneo. Sin embargo, por una vez, creía haber hecho lo correcto.
Mi reino y su fauna Por otra parte si yo no la hubiese atacado a ella quizás ahora sería yo la victima. Porqué a decir verdad la relación con mi suegra siempre había sido de amor-odio.
Y ahora los dos elegidos para continuar son: Susana y Circe.
Nota: Primero agradecerle a Alex que me haya pasado la historia. Y después un último apunte. Resulta que se supone que había que borrar las direcciones de blog anteriores, pero Alex, ha tenido la idea de dejarlas para ayudar a promocionar los blog que contribuyen a la historia, además también los ha enlazado. Y como Alex es un genio loco, y sus ideas son geniales, pues, ¿quién soy yo para contradecir a un genio?
martes 20 de mayo de 2008
¡POQUITO A POCO, PASITO A PASO!
Bueno, pues al principio parecía bastante fácil. Tú escribes lo que te apetezca, a lo mejor alguien lo lee y sino no pasa nada. Al principio mi blog era una especie de contacto intimo y privado entre Susan y yo. Mi primera entrada fué el 4 de diciembre ya hasta el 23 de dicembre no hubo más comentarios que los de Susan. Pero un día ella me llamó por teléfono y me dijo:
- ¡Mamá, has visto tu blog, tienes un comentario!
Yo abrí mi blog y mire el comentario, me sentí especial en ese momento. Mi entrada era sobre las compras de navidades, y yo decía que no me había comprado nada para mí. Y el comentario era: "Te mando un abrazo afectuoso de regalo" y me lo escribía Roberto de Jesús.
Susan y yo nos reímos, ¡Guay, mi primer comentario! Yo, entonces le pregunté a Susan: -¿Y ahora que hago? Ella me dijo que pinchase sobre su nombre y me aparecería su blog, y que allí, le dejase un comentario del tipo "Gracias por visitarme y por tu comentario". La verdad es que ese comentario me animó mucho, pero aunque seguía escribiendo nadie comentaba. El 16 de enero, tomando café con una amiga le comente lo del blog y le dí mi dirección, cuando llegué a mi casa, tenía un comentario suyo y hasta se había hecho un blog "Las sirenas quieren piernas", esto también me gusto mucho, muy bonito, pero yo quería seguir teniendo comentarios de personas que no me conociesen de nada, que sólo supiesen de mí por mi blog. Y entonces el día 17 de enero me comentó Agatha Blue, su comentario me encanto, me gustó su forma de expresarse, y me dijo que me linkeaba, desde ese día cada vez que escribia esperaba su comentario, os confieso que era como si esperase su aprobación, y es que para mi Agatha es un referente en el mundo blogguer. Visité su blog y me facinó su imaginación para transportarme a otros lugares, a otras vidas... Por cierto, también me invitó a realizarme una entrevista para su vestidor, a la cual acepté encantada, aunque creo que a día de hoy las respuestas serían otras.
El día 24 de enero, me comentó Elisabeth, y ella me fascinó también, era madre de un precioso canijo, trabajaba y tenía tiempo de postear. A partir de ahí, creo que no he dejado de visitarla ni un sólo día, porque me encanta la dulzura con la que escribe. Luego empezasteís a llegar, poquito a poco y con cada uno de vuestros comentarios yo me sentía tan ilusionada como con el primero. Y aunque ahora sois muchos/as con los que paso buenos ratos y por los que me animo a seguir escribiendo, quería haceros partícipes de como y porque empecé en este mundillo, que me tiene loca.
Quiero agradeceros a todos/as, con muchísimo cariño, que me hayaís dejado formar parte de un trocito de vuestras vidas, de unos minutos en vuestro día a día y quiero mandaros infinitos besos a todos/as los que me visitaís y haceís posible que mi reino cada vez sea más grande y que haya tenido un sentido construirlo. ¡Millones de abrazos, rellenos de agradecimiento y cariño para todos/as mis chicos/as! Y en especial el abrazo más grande y los besos más babosos para mi canija la mayor, Susan. ¡Gracias por haberme enseñado una cosa más!
lunes 19 de mayo de 2008
MENSAJE Y PASEO (17ª parte)
FELIZ NAVIDAD, para ti y todos
los tuyos. Un abrazo.
Dejó el teléfono sobre la mesilla de noche, no se lo podía creer, ¿éste tío era tonto o que leches le pasaba? Después de tres días sin saber nada de él, después de todos los ratos que habían compartido, después de todas las veces que se habían acostado, a santo de que le mandaba este mensaje. ¡Vamos que se lo podía haber ahorrado, el muy gilip…..! Y decía que iban a hablar a su vuelta, ella pensó que ya estaba todo hablado. Pensó en contestarle, pero… ¿para qué? ¿Para decirle lo que pensaba? No, mejor era esperar a su regreso para ponerle los puntos sobre las ies, en el caso de que él tuviese la “deferencia” de llamarla para decirle que ya habia vuelto, cosa que ella dudaba. Volvió a intentar dormirse, pero ya sabía que iba a ser difícil, después del mensajito. No supo en que momento se durmió, cuando llamararon a la puerta de su habitación. Era su madre para decirla que ya eran las dos y media de la tarde y la mesa estaba dispuesta para comer. Se levantó, se duchó y se miró al espejo. ¡Menuda cara tenía! Entre lo que bebió en la fiesta y lo poco que había dormido gracias al mensajito de su “amor” tenía mala cara. ¡En fin, que se le iba a hacer!
Comió y se volvió a la cama. A las cuatro sonó otra vez su móvil, esta vez era una llamada, lo cogió corriendo, pensando en si sería él, pero no era Pablo. Descolgó:
-¡Hola! ¿Cómo ha dormido la chica más maravillosa del mundo?- dijo Pablo.
- Pues mira no muy bien, la verdad es que todavía estoy cansada. ¿Y tú, que tal?- le contestó.
- Yo he dormido genial y hasta he soñado contigo, ibamos juntos de excursión al campo.
- ¡Al campo! ¿A coger flores?- rió ella.
- Bueno, aparte de coger flores, haciamos más cosas. Oye, ¿que te parece si duermes la siesta y quedamos a eso de las 7 de la tarde, para tomar un café decente? En una cafetería, por supuesto, nada de gasolineras, ni campos.
- Pues… no sé. Es que estoy hecha polvo.- dijo bostezando ella.
- Venga, que te da tiempo a dormir hasta las siete.- apuntó Pablo.
- De acuerdo, a las siete en mi puerta.- contestó ella.
- Pues entonces, que descanses, preciosa, nos vemos luego. Un beso.
- Hasta luego. Un beso.- y colgó.
Se durmió y cuando despertó estaba bastante mejor. Eran las seis, aún le quedaba tiempo para ducharse y vestirse. Cogió el teléfono y volvió a leer el mensaje de su amante. Esta vez se enfado menos, ¡que le den dos duros!- pensó.
A las siete en punto, cuando bajo a la calle, allí estaba Pablo, esperándola sonriente. Definitivamente, este chico era atractivo y le gustaba. Se acercó a él y Pablo la dio un beso en los labios. Subieron al coche y fueron a Madrid, porque en su pueblo estaba todo cerrado por ser Navidad. Por el camino charlaron de la fiesta, y de lo bien que lo habían pasado.
Fueron a la Plaza Mayor, y a ella se le vinieron a la cabeza los días que había ido con su amante. Deshecho este pensamiento y sonrio. Pablo la llevaba de la mano y caminaban despacio, no tenían prisa, sólo eran una pareja más paseando.
Recorrieron la Plaza Mayor, estaban los puestos de Navidad, donde se podían comprar todo tipo de cosas para estas fiestas, artículos de broma, pelucas, sombreros, y un sin fin de cosas. A ella le gustó una muñequita hecha de trapo, pequeñita. Pablo se la compró y le dijo que era su regalo de Papá Noel. Pablo era un encanto, siempre tan detallista. Ella la aceptó y le dijo que a ella le gustaban más los Reyes Magos y que si él se portaba bien, quizás en su casa le dejarían un regalo. Rieron. Pablo le contestó: - Claro que me voy a portar bien, pero de todos modos yo ya tengo mi regalo de Navidad y eres tú. La besó, ella le correspondió y eso que estaban en mitad de la calle, pero a ella no le importó, por primera vez desde hacia mucho tiempo no tenia que esconderse de nada ni de nadie, era natural y podía demostrar lo que sintiese en cada momento.
Tomaron café y siguieron el paseo, la luz del día se iba apagando a la vez que las farolas se iban encendiendo, el ambiente navideño contribuía a que todo fuese una especie de cuento por Navidad, su cuento, ella estaba feliz, Pablo era todo lo que había esperado de su amante y además si ella quería y todo salía bien, había una posibilidad de futuro a su lado.
Hacía las diez de la noche, volvieron al coche y emprendieron regreso a su pueblo, pero al contrario que con su amante, nada había acabado, ella podía pasearse por todo el pueblo con Pablo, abrazarle y besarle cuantas veces quisiera. Pablo condujo hasta el sitio donde la noche anterior habían tomado el café de la gasolinera. Paró el coche y la miró.
- ¿Qué pasa? – dijo ella.
- Eres una chica tan dulce y tan preciosa que no me canso de mirarte, han pasado tres días desde que te conozco y parece que hubiese estado siempre junto a ti. Me gustaría que esto no acabe con la Navidad y la vuelta a la rutina y a tus clases. Me gustas mucho. Nunca me habia sentido tan a gusto con nadie. Cada vez que nos separamos, empiezo a pensar en la próxima vez juntos.
Ella se ruborizó y agachó la cabeza. Era lo más bonito que la había dicho un chico hasta ahora. Se sentía querida y necesitada, pero a la vez un sentimiento de culpa la oprimía el pecho. ¿Debía de contarle a Pablo lo de su amante? En realidad ella no le estaba siendo infiel, él ya tenía a otra.- pensó.
Pablo la levantó la cabeza cogiendola por la barbilla y la besó. Ella le devolvió el beso y se abrazaron. Siguieron besándose durante un rato, pero Pablo pensaba que si seguían así, no se iba a poder contener. Él quería más de ella, pero no así. No en un coche, en mitad del campo, él quería hacer el amor con ella, pero como ella merecía, con tiempo y en el lugar adecuado. Pablo se separó de ella y le dijo que era tarde, que la llevaría a casa. Ella no supo que pensar, ni que decir. En este momento ella también deseaba estar con Pablo. Ella se acomodó en su asiento y le dijo:
- Si, será lo mejor, vamonos.
- Mira, te voy a ser sincero, lo que más deseo ahora mismo es desnudarte y hacerte el amor, pero creo que es un poco precipitado, además de incómodo.
Los dos se echaron a reir y Pablo arrancó el coche…
viernes 16 de mayo de 2008
SIGO CON LOS DEBERES, ¡PORQUE QUIERO!
Mi amiga Nada, me ha invitado a hacer un memé, y aunque me ha dejado claro, que no es obligatorio, pues voy a hacerlo, que ya le voy yo cogiendo gustillo a esto de contar mis cosillas.Como todos los memes, pues tiene sus reglas:
1.-Poner el enlace de la persona que somos elegidos.
2.-Poner las reglas en el blog.
3.- Compartir seis (6) cosas no importantes y seis (6)que nos gusten.
4.-Elegir (6)personas al final.
5.-Avisar a estas personas y dejar un comentario en sus blogs.
Cosas que no me importan:
Pues evidentemente hay infinitas, pero como sólo hay que poner 6...
- No me importa lo que piensen de mi en general, en particular aquellos que ni me conocen ni forman parte de mi vida.
- No me importa pasarme horas en la cocina, si luego me lo agradecen y veo que lo que he cocinado ha tenido éxito.
- No me importa madrugar, es más casi que me gusta.
- No me importa la vida de los demás, bastante tengo yo con la mía.
- No me importa que mi mozo salga de vez en cuando con los amigos, antes lo haciamos los dos, ahora que no se puede, con uno que se sacrifique basta.
- No me importa reconocer que me he equivocado, pero primero me lo tienen que demostrar y que a mi me quede claro, que soy muy Tauro y cabezona a más no poder, eso si una vez que lo veo, pido disculpas y me arrodillo si hace falta.
Cosas que SI me importan:
Pues de estas también hay muchas, pero como hay que elegir...
- Me importa el futuro de mis hijas y su vida en general, su desarrollo como personas, sus amores, sus triunfos, sus penas...
- Me importa y mucho que me mientan, sobre todo los que quiero.
- Me importa llegar tarde o que alguien llegue tarde cuando hemos quedado.
- Me importa que los que me rodean y quiero sean felices, sino yo no puedo ser feliz.
- Me importa casi todo lo que pasa en el mundo en general y en mi mundo particular.
- Me importa levantarme todos los días y comprobar que todas las personas que por uno u otro motivo forman parte de mi vida, incluidos vosotros, sigan ahí. La vida me regala otro día más junto a todos los que quiero.
Y por último hay que elegir a 6 de vosotros, para que sigaís con esto, si es que os importa y sino, ¿pues pa que? ¡Pues para saber más de vosotros, leches, pa que va a ser sino! Muchos ya lo habeís hecho, otros se que no os va esto de los memes (bueno leerlos si, ¿verdad Bélen?) y hay bloggueros que hace poco que conozco que no lo han hecho, así es que se lo paso a:
Ampa, que hace poco que nos conocemos y me ha comentado que le encantan los memes.
Eduardo, porque quiero conocerle más y esto me da excusa perfecta.
Loly, la mamá de Ainhoa, porque a veces mantener la mente ocupada, es la mejor manera de no pensar mucho.
Luca, porque aunque siempre esta corriendo, seguro que en una pausa lo hace, que es muy buen calamar.
Terremoto X, porque es un loco encantador, lleno de energía y con una inquietante mirada.
Veca, aunque ahora esá de vacaciones, se lo dejo pendiente para su vuelta.
A todos los demás que os tengo enlazados, pues es que como ya habeís dicho de todas las formas posibles lo que os gusta, lo que no os importa, y últimamente hasta algunos (y sólo algunos) hemos dicho nuestra edad... ¿ Pues que será lo próximo? ¿Las famosas medidas, tipo 60-90-60? Y los chicos, ¿tendrán que confesar los famosos centímetros? Bueno, pues nada, que tengais todos un fin de semana estupendo y feliz, y si hace sol por vuestras tierras que lo disfruteís a topeeee.
miércoles 14 de mayo de 2008
HACIENDO LOS DEBERES Y MEMEANDO

lunes 12 de mayo de 2008
LA FIESTA (16ª parte)
Pasó el resto de la tarde probándose vestidos de noche, ya que su estado de ánimo no era muy bueno se dijo que al menos debería ponerse guapa. Se decidió por uno negro ajustado, corto, pero no demasiado a la altura de la rodilla y con escote palabra de honor, eligió unas sandalias también negras y un chal negro con motivos dorados. Bueno, luego después de cenar se lo probaría todo junto y vería que hacia con su pelo.
La cena resultó agradable, no eran muchos los que se habían juntado, su padre, su padre, su abuela, su tía y su marido y su primo de 6 años. Cuando acabaron de cenar brindaron con cava, ayudo a recoger la mesa y se fue a su cuarto a prepararse para la fiesta. Se duchó y se vistió, se hizo un recogido en el pelo, una especie de moño alto y se dejo algún rizo suelto cayendole por los lados. Se maquilló, se echo su perfume favorito y se miró al espejo. ¡Guauuuu! Hacia tiempo que no se arreglaba tanto y el resultado era perfecto. Estaba atractiva y a la vez elegante. Se gustó y eso la hizo sentirse bien y con ganas de ir a la fiesta. Salió de su cuarto y todos empezaron a gastarle bromas. Su tío le dijo que si quería que el estaba libre para ir con una preciosidad como ella a la fiesta. Todos rieron. Su madre le dio los consabidos consejos: No bebas, ten cuidado, no vayais en coche que hoy todo el mundo anda como loco, no vuelvas tarde, ten cuidado. Por fin le dio dos besos y le dijo ¡diviertete! Ella se despidió de su familia y prometió no volver muy tarde.
Bajo a la calle y su amiga ya la estaba esperando. Las dos se miraron y dijeron que estaban guapisimas y que iban a triunfar en la fiesta. Echaron a andar hacia el local, su amiga le iba contando que estaba deseando ver a Roberto y le preguntó si ella creía que él pensaría que estaba guapa. ¡Pues claro que estás guapa! ¡Estás que cuando te vea se va a caer de culo, tonta!- le dijo ella. Su amiga le dijo: - Pues verás cuando te vea así Pablo, no se despega de ti ni para ir al baño. Las dos se echaron a reir.
Entraron en el local, allí todo era fiesta: música alta, chicos y chicas riendo, bailando y todos de lo más animado. Su amiga le dijo: ¡Pues si que han empezado pronto la juerga! ¿Tomamos algo? Ella dijo que si y fueron hacia la mesa donde estaban las bebidas. Su amiga se sirvió un cointreau con zumo de piña y ella un whiskey con coca-cola. De pronto alguien la dio unos suaves golpecitos en el hombro, ella se giró y le vió, era Pablo, guapisimo por cierto, iba con un traje gris oscuro y una camisa Burdeos, pero sin corbata. Pablo se acercó, le dio dos besos y le dijo: - Te habrá escoltado tu padre hasta la fiesta ¿nooo? Porque sino corrías el peligro de que te hubiesen raptado para exponerte en el museo del Prado. ¡Eres una obra de arte! ¿Dónde tenías guardados todos estos encantos? ¡Estás preciosa! Ella se ruborizó un poco y le contestó: - Y tú ¿dónde has dejado tu timidez?
Los chicos se pusieron unas copas y se fueron los cuatro a un rincón del local. Empezaron a contarse como habían sido sus cenas, y al poco rato su amiga ya estaba besándose con Roberto. Ella y Pablo los miraron y sonrieron. Pablo y ella se pusieron a bailar, a ella le encantaba bailar, cuando bailaba se sentía libre y se aislaba de todo excepto de la música. Sonó un bolero de Luis Miguel y Pablo la agarró por la cintura, ella se arrimó a él y se dejó llevar por la música. No quería reconocerlo pero Pablo le gustaba, era dulce y estaba pendiente de ella y lo más importante no pertenecía a ninguna otra, con Pablo no tenía que ser la otra. Cerró los ojos y disfruto del baile, de la cercanía de Pablo y del perfume que emanaba su cuerpo. Siguieron bailando juntos un par de canciones más, hasta que sonó algo más movidito y se separaron, Pablo le dijo que si le apetecía sentarse un rato y tomar algo. Ella asintió y fueron a servirse las bebidas.
En toda la noche no dejaron de bailar y de charlar, debido a que la música estaba muy alta tenían que hablarse muy cerca, sus caras casi se rozaban y ella empezó a sentir la euforia y la soltura que le producía siempre el alcohol, le entraba la risa floja y todo le parecía divertido y maravilloso. Pablo era simpático y dulce y cada vez que lo miraba sus ojos se desviaban hacia el hoyito de su barbilla, el hoyito le daba un puntito de picaron a su carita de niño. ¿Por qué había tardado tanto en conocer a Pablo, por qué no había aparecido unos meses antes?
Ella miró a su alrededor y ya no había rastro de su amiga. Pues mira que bien, se había ido sin decir ni pío, le tocaría volver a casa sola, no le importaba mucho ya que vivía bastante cerca, la fastidiaba porque no podrían charlar sobre la fiesta y sobre los chicos, pero suponía que su amiga se había ido con Roberto y seguro que en lo que menos estaba pensando era en ella. La entendía, ella quizás hubiera hecho lo mismo, si es que cuando estás enamorado se te olvida que alrededor de ti el mundo sigue girando. Estaba pensando en todo esto cuando Pablo le dijo: - ¿Te queda mucho para volver? Ella le miró confusa, y le dijo: - ¿Para volver a donde? Pablo le contestó: - Para volver a poner los pies en el suelo y permitirme a mi disfrutar de tu sonrisa, de tus ojos y de tu compañía. Ella se echo a reir, ¡mira tu que gracioso el niño!- pensó, pero le dijo: - Si, perdona. Estaba pensando en que mi amiga y Roberto se han ido. Pablo le dijo que él la acompañaría a casa, que había traido el coche. Ella le dijo que no hacía falta que vivía a dos pasos. Bailaron un rato más y hacía las 5 de la mañana, ella le dijo que estaba algo cansada y que se iba. Se despidieron de unas amigas de ella y salieron. El coche de Pablo estaba en la puerta y le dijo si le apetecía dar una vuelta antes de ir a casa. Se montaron en el coche y Pablo le dijo si quería que buscasen una cafeteria para desayunar. A ella le pareció bien, un café calentito y a la camita, era buena idea. Recorrieron el pueblo y aún no había nada abierto. Pablo fue a una gasolinera, se bajo del coche y volvió con dos cafés y unos bollos. Ella aplaudió y le dijo: - Tienes recursos para todo. Y ahora ¿Dónde vamos? Él la llevó a la parte del pueblo donde acababan los edificios y empezaban los chalets. Desde allí se veía casi todo el pueblo. Pablo paró el coche y ella le pasó su café. Tomaron el café, entre risas, mira que estaba malo el joio café, pero bueno al menos estaba caliente, ella no quiso comer y Pablo tampoco. Acabaron el café y charlaron sobre la fiesta y sobre la escapada de sus amigos. Pablo le dijo que ella había sido la chica más guapa de la fiesta y que él quería seguir viéndola, que le gustaba mucho y que lo había pasado genial con ella. Ella le miró, ¡vaya lío, que tenía en la cabeza!. Iba a decirle que ahora ella no quería comprometerse con nadie, cuando Pablo la besó. Ella se dejó llevar, Pablo siguió besándola y ella le correspondió. Se separaron y Pablo la miró, la dio un beso en la frente y la abrazó. Ella pensó que Pablo era lo que necesitaba en su vida, era sincero, divertido, guapo y podía disfrutar con él de todas las cosas de una chica de su edad, era una relación simple, sin recovecos, sin terceras personas y le gustaba su forma de ser, de hacerla reir. Ella le dijo que sí, que quería seguir saliendo con él. Pablo la volvió a besar, cuando la soltó ella tenía frío y él se quitó la chaqueta y se la pasó por los hombros. Pablo le dijo que ya era hora de volver a casa, que por la tarde podían quedar para tomar un café tranquilos. Arrancó el coche y la llevó a su casa, paró en su puerta y le dijo: - Señorita, ya hemos llegado, ya es hora de que la niña se vaya a la camita. La beso, pero esta vez fue un beso corto. Y le dijo: - Luego te llamo, descansa preciosa. Ella le sonrió y se bajo del coche. Entro en su portal y le dijo adios con la mano, su cabeza ya iba a mil por hora. En su casa todos estaban dormidos, se desnudó y se acostó. Estuvo pensando en Pablo y en la idea de salir con él, la verdad es que estaba ilusionada con el chico, pero bueno ya se vería, pensando en todo esto y con una sonrisa en los labios, se quedó dormida…
miércoles 7 de mayo de 2008
¡DIAS DE PREMIOS!




lunes 5 de mayo de 2008
CON LOS AMIGOS (15ª parte)
Durmió bien y cuando se levanto su estado de ánimo había mejorado, se duchó, desayunó, se vistió y bajó a encontrarse con su amiga. Ella ya la estaba esperando, estaba radiante, muy contenta y durante el camino al local no dejó de hablar de Roberto. Cuando llegaron vieron en la puerta a Pablo y a Roberto fumando un cigarrillo, se saludaron y entraron al local. Los demás estaban acabando de colocar los adornos, dos chicos estaban instalando el equipo de música, las chicas metían los refrescos en la nevera, sólo quedaba barrer y fregar el suelo. Su amiga se puso a barrer y ella dijo que cuando todos salieran ella fregaría el suelo. Poco a poco todos fueron acabando sus tareas y empezaron a salir. Ella preparó los trastos para fregar y empezó. Se quedó sola en el local, su amiga mientras la estaba esperando en la entrada y no paraba de hablar. Le decía que hoy ya era Nochebuena, que podían tomarse unas cañas y picotear algo antes de irse a casa, total daba igual si hoy no comían, que era mejor llegar con hambre a la cena, y de ahí pasó a contarle como era el vestido que se había comprado para esta noche, si es que no paraba, parecía que le habían dado cuerda. Ella ya había terminado, dejó la fregona y el cubo al lado de la puerta, lo guardaría cuando el suelo estuviese seco. Se volvió hacía su amiga y le dijo: - Si sigues hablando a este ritmo, esta noche vas a estar afónica. Las dos se echaron a reir. Cerca de su amiga todavía quedaba un grupo de chicos despidiéndose. Entre el grupo estaban Roberto y Pablo, ella sonrió y le dijo a su amiga que si los invitaban a unirse a lo de las cañas. Su amiga le dijo: - Siiiiiii, por favor diselo tú, que a mi me da un poco de corte. Ella llamó a Roberto y se lo preguntó, él le dijo que no había problema que el se apuntaba a todo lo que fuese juerga, dio un silbido y Pablo se acercó: - ¿Qué pasa, Rober?
- Pues nada, aquí las damas que dicen que nos secuestran para ir de cañas, ¿te parece bien?- dijo Roberto.
- ¡Ahhh, por mi encantado! Con estas preciosidades me dejo que me secuestren y lo que ellas quieran.
Los cuatro se echaron a reir y ella dijo que de momento con unas cañas sería suficiente, pero que le tomaba la palabra por si más adelante necesitaba algo y le guiño un ojo.
Ella comprobó que ya se había secado el suelo, guardo el cubo y la fregona y tiró de la puerta. Se volvió hacia sus amigos y les dijo: - ¡Vamos a por esas cañas!
Fueron al bar donde trabajaba Vero, una amiga de ellas. Al llegar Vero bromeó con lo bien acompañadas que iban, ella se los presentó, le contó lo de la fiesta y lo de los preparativos. Vero dijo que después de cenar a lo mejor se acercaba un ratito con su novio. Pidieron cuatro cañas, Vero se las puso y siguió trabajando. El bar estaba lleno, siempre se llenaba esos dias de fiesta, la gente estaba contenta y celebraba la Navidad tomando algo con amigos o compañeros de trabajo.
Ellos se quedaron en la barra, porque todas las mesas estaban ocupadas, y porque Roberto decía que en la barra te sirven más rápido. Empezarón a charlar los cuatro, pero al poco su amiga ya monopolizaba la conversación de Roberto y Pablo la hablaba sólo a ella. Ella pensó que Pablo ganaba mucho en las distancias cortas. Pablo la preguntó: - Y tú, ¿estudias o trabajas?. Ella se echó a reir y le dijo: - Creo que eso es lo que le dijo mi padre a mi madre la primera vez que intento ligar con ella. Pablo se ruborizó un poco y le dijo: - Lo siento, ya se que no es muy original, ¿pero a que te dedicas? Ella le contó que era estudiante, pero que pensaba trabajar por las tardes, para sacarse un dinerillo para el carnet de conducir y para sus gastos. La conversación entre ambos era fluida, Pablo era ocurrente y a la vez un poco tímido, pidieron otras cañas y ella cada vez se iba animando un poco más. Siguieron hablando de cosas de su pueblo, de que no había sitios de marcha donde ir, de que todo el mundo te conocía, de tiendas, de coches y hasta de fútbol. Ella se lo estaba pasando bien, ya casi ni se acordaba de su amante ni de su móvil, ¡que le den!- pensó ella. Seguro que él ni siquiera había dedicado ni un momento del día a pensar en ella, él estaría bastante ocupado haciendo el papel del buen hijo y de novio enamorado.
Pagaron las cañas, se despidieron de Vero y se fueron a otro bar. Allí el ambiente era igual de ruidoso y festivo, ellos estaban en su salsa, se tomaron un par de rondas o tres, ella no llevaba la cuenta, se les fue el tiempo volando y a las tres de la tarde su amiga dijo que ya era hora de irse a casa. Se despidieron en la puerta del bar y por un error o por el azar, o quizás por las cañas, en una de esas cosas tontas que pasan Pablo la rozó un poco la boca con sus labios, los dos se rieron y dijeron que ya estaban un poco achispados. Se dijeron hasta la noche y se fueron, los dos chicos por un lado y ella juntas hacía casa.
Cuando se quedaron solas su amiga le dijo que creía que Roberto se interesaba por ella, que era un tío genial, divertido y que le gustaba mucho. Ella le dijo que también Pablo era muy simpático y que tenía un hoyito precioso en la barbilla, fueron todo el camino riendo y hablando de los chicos. Llegaron a casa y quedaron en verse a las doce de la noche para ir a la fiesta.
Ella llegó a su casa y se metió en su cuarto, la cerveza se le había subido un poquito a la cabeza y pensó que lo mejor era dormir un rato. Se durmió y soñó con que Pablo y su amante se batían en un duelo por ella, al final ganaba Pablo y su amante quedó herido en el suelo, de pronto apareció la chica de la foto y se arrodilló junto a él, le acarició la cara y lloró por él.
Cuando se despertó aún se acordaba del estúpido sueño, y pensó que ni en sus sueños ella acababa quedándose con su amante, siempre estaría por medio la chica de la foto, su novia…
lunes 28 de abril de 2008
DICIEMBRE Y NAVIDAD (14ª parte)
A principios de diciembre él le dijo que en Navidad se iría a su casa, a pasar las Navidades en familia, con los suyos. Ella lloró y le intentó convencer de que se quedase con ella, todo fue inútil, él no pensaba cambiar de opinión. Él le dijo que cuando volviese hablarían sobre la conveniencia de seguir juntos el tiempo que aún pasaría en Madrid, pero que ya lo tenía decidido, se iría a su tierra.
El mes de diciembre fue horrible para ella, contaba los días que quedaban para que él se fuese. Cuando estaban juntos ella estaba como ausente, perdida en sus cavilaciones, ahora no disfrutaba tanto de sus encuentros, se había empezado a hartar de ser la otra, de que sólo fuese importante para él para entretenerse mientras estaba lejos de los suyos. Si no podían ir a ningún sitio juntos, si para ella no había un sitio en su vida, si ella era su secreto inconfesable, ¿que sentido tenía estar junto a él?
Al principio de la relación ella reía siempre que estaba con él. Con él había descubierto lo que se siente al estar enamorada, con él había sentido que el sol salía sólo para ella, él había despertado su sexualidad y con él había alcanzado la cima del placer, porque él era el perfecto amante. En la cama era incansable, la llenaba de besos y de caricias, la aceleraba de 0 a 100 en apenas unos minutos, y cuando la tenía a punto de explotar paraba, la miraba, la dejaba esperando más, ella le pedía que siguiese y entonces él continuaba y el cuerpo de ella estallaba en multitud de pedacitos que se dispersaban a lo largo de su cuerpo. Cuando ella quedaba extenuada, él volvía a empezar… Verdaderamente él la satisfacía plenamente como amante, pero fuera de la cama a ella le asaltaban todo tipo de dudas y presentía que todo ese placer no iba a compensarle todo el sufrimiento por el que iba a pasar cuando él se fuese de su vida definitivamente.
El día 22 de diciembre él se fue. Ella no quiso verle el día anterior, sabía que lloraría y que sería capaz hasta de suplicarle que no se fuera, por eso pensó que lo mejor era que él se fuese sin despedidas. Total iban a ser diez días, ella aprovecharía para estar con sus amigos y su familia. Ese mismo día ella llamó a su amiga para ver que planes tenía para estos días. Su amiga le dijo que habían alquilado un local para pasar las fiestas, que se apuntase, que se iban a divertir y que además les salía muy bien de precio. Charlaron sobre sus cosas y ella quedó en llamarla para decirla si iba a ir con ellos. Ella lo pensó, la verdad es que no tenía ganas de nada, bueno si de llorar, pero que pasa ¿que iba a estar llorando diez días? Algo tenía que hacer para evadirse, para no estar todo el día amargada, ella era una chica joven que se tenía que divertir. Además ni él la había dejado viuda, ni tan siquiera era un novio con el que acababa de romper. En realidad él no merecía ni una de las lágrimas que ella había derramado, así es que llamó a su amiga y le dijo que contase con ella. Quedaron en verse al día siguiente en el local a las seis de la tarde para limpiar e ir a comprar la bebida y la comida para las fiestas.
Al día siguiente ella no tenía aún noticias de él, ni siquiera la había llamado para decirle si había llegado bien, ella pensaba que él la llamaría, para hacer una llamada no se necesitaba mucho tiempo, él tendría algún momento a solas y podría telefonearla, pero él parecía no acordarse de ella. Ella estaba enfadada con él, como podía ser tan injusto con ella, que le costaba perder un minuto en llamarla y decirle simplemente que estaba bien, para ella eso supondría que al menos se acordaba de ella. Bueno, quizás más tarde, todavía quedaba mucho día por delante.
A las seis menos cuarto ella salió de casa y fue al local que habían alquilado sus amigos. Cuando llegó vio que además de las caras habituales había gente nueva. Se metió entre la gente y buscó a su amiga, a su paso la iban saludando los conocidos. Estaba charlando con dos amigos de los de siempre cuando se acercó su amiga. ¡Que alegría verla! En realidad no había notado lo que la había echado de menos hasta que no la tuvo delante. Se abrazaron y se echaron a reir. Su amiga le dijo que se alegraba de verla, pero que como últimamente estaba tan despegada y rarita había pensado que quizás no vendría. Comentaron lo animado que estaba aquello y empezaron a planificar el trabajo. A ellas les tocó ir a la compra y otros dos chicos las llevarían en coche y las ayudarían. Uno de los chicos era Roberto, que era el que tenía el coche, era un chico que ellas conocían desde que empezaron el instituto, llevaba sin verle un tiempo ya que no era buen estudiante y dejó los estudios para ponerse a trabajar en un taller de automoción, era un apasionado de los coches y de todo lo relacionado con ellos, al otro chico no le conocía. Se lo presentaron, se llamaba Pablo y trabajaba en el mismo taller que Roberto, llevaban trabajando juntos dos años y se habían hecho inseparables. Una vez presentados se fueron hacía el coche para empezar cuanto antes con las compras.
Fueron al centro comercial y se metieron en el hipermercado, en un par de horas y después de alguna discusión que otra para elegir las marcas de los productos, estaban cargando la compra en el coche. ¡Vaya locura ir a la compra con chicos! Ellos querían coger lo primero que veían, ellas sin embargo querían comparar los precios de unos y otros artículos, mirar los que estaban en oferta, para luego elegir. Los chicos les decían que eran unas pesadas, que si se iban a pasar la nochebuena en el hiper, decían que no era por nada, sólo por saberlo para ir pidiendo una pizza. Las chicas decían que los hombres no sabían comprar y que si estaban hartos, pues que se aguantasen. Roberto era el más inquieto, se iba por los pasillos y volvía cargado de botellas y bolsas de frutos secos y les decía: - Yo la verdad es que no se para que os complicais tanto, si sólo vamos a comprar priva para una fiesta. Ellas se reían y le hacían devolverlo todo a su sitio. Pablo era más cortado, a lo mejor porque no tenía confianza, él se ocupó de empujar el carro y de ir leyéndoles la lista de lo que había que comprar. Al final ir de compras fue de lo más divertido, sobre todo por los comentarios de Roberto.
Volvieron al local a descargar las bolsas y allí seguían los demás, unos limpiaban, otro colocaban los adornos de Navidad. Cuando los vieron llegar salieron a echarles una mano, en un pis pas habían pasado toda la compra y la habían colocado. A ella se le pasó la tarde volando, cuando se quiso dar cuenta eran las nueve y media de la noche. Decidieron dejarlo todo como estaba y volver por la mañana para terminar, fueron despidiéndose los unos de los otros. Ella y su amiga se fueron juntas a casa. Por el camino fueron charlando de las fiestas, de los regalos de reyes, de lo chulo que estaba quedando el local y de chicos. Su amiga le contó que le gustaba un poquito Roberto y ella le dijo: - ¿Sólo un poquito? Venga, si hasta ha habido un momento en que has babeado, jajaja. Se rieron como siempre de sus tonterías, y ella le dijo a su amiga que aprovechase estos días para tirarle los trastos a Roberto. Su amiga el dijo: - Oye ¿y a ti no te ha gustado Pablo? Ella se echo a reir, -¿Pablo? Pues no se, como tampoco ha hablado mucho, hummm, no se que decirte, hombre el chico es majo, no está mal.
Llegaron al portal de su amiga y se despidieron hasta el día siguiente a las diez menos cuarto de la mañana, ya que habían quedado a las diez en el local.
Ella siguió andando, por un momento pensó en que él no la había llamado, pero enseguida sus pensamientos volvieron a la conversación que había tenido con su amiga. Humm… ¿Pablo?...
jueves 24 de abril de 2008
¡GRACIAS POR VENIR!
No pensaba escribir, ya que estoy meditando y cavilando para escribir la próxima parte de mi historia, pero me he dado cuenta de que ya soís más los que me visitaís, y encima me comentaís, ¡yuhuuuuuu! Y encima hace un día de capricho, de esos de los que te alegran la vida, ¡que solecito! Además me he paseado por vuestros blogs (por los que conozco, claro) y veo que todos/as estais contentos y felices. Así es que como me siento feliz, pues os quiero poner este video para agradeceros las visitas, los comentarios, los buenos ratos que me haceis pasar, las risas que me pego con vosotros/as y la compañia que me haceis, ya que por el momento mi vida social anda algo escasa, cosa que no se tardará en arreglar con la llegada del buen tiempo, las terracitas de verano y los paseitos.
En un principio había escogido el tipico video de Lina Morgan, pero luego este se me ha cruzado en mi camino, lo he visto y como me parece más simpático y menos conocido, pues me he decidido por el, además la protagonista me parece que tiene el puntito de locura que todos/as necesitamos. ¡Ole su grasia! No se si os va a gustar, pero al que no le guste que se quede sólo con el mensaje. ¡Muchos besosss a todos/as y muchas gracias por venir!
Posdata: Por favor, si no os importa decirme si he elegido bien o si soy una hortera sin remedio (es para intentar mejorar, aunque a estas alturas de la vida....)
lunes 21 de abril de 2008
EL PASO DE LOS DIAS (13ª parte)
Ya hacía un mes que había empezado su “relación” clandestina con él. Hacía un mes que cuando no estaba con él, ella sólo contaba las horas que quedaban para volver a estar juntos. Pero ahora ella había vuelto a sus clases, había vuelto a reunirse con sus compañeros y amigos, su pandilla volvía a estar junta después del verano y ya andaban haciendo planes para el próximo fin de semana. Ahora ella no podía dedicar todo el tiempo libre a estar con él.
Él y ella habían quedado en verse siempre que tuviesen tiempo libre y siempre que no fuese un obstáculo para ninguno de los dos. Ella cada vez le quería más, pero dudaba de sus sentimientos hacia ella. Ella quería que él se mostrase celoso, o que al menos le molestase cuando ella le decía que no podía verle, porque había quedado con sus amigos. Ella no pretendía que él se enfadase, sólo quería saber si a él le molestaba que ella tuviese otros amigos o que no pasase todo su tiempo libre con él. Ella sólo quería que él le demostrase que al menos la quería un poquito, o que se preocupaba por ella, o que le molestaba yo que sé que, pero algo… Pero o al él no le molestaba nada, o al menos no lo demostraba. Él parecía contento con verla entre semana, siempre que podían, y no parecía importarle que ella los fines de semana saliese con su pandilla. Ella sabía que era una ilusa, pero le hubiese gustado que él se quejase de que le dejaba solo los fines de semana, o de que se le hacía largo el tiempo que no estaban juntos… pero no, él nunca se quejaba.
Ella iba a estudiar por las mañanas, y después por las tardes, a eso de las siete, cogía la llave del apartamento y se iba a esperarlo. Los primeros días él siempre se sorprendía de verla, ahora ya no, ahora cuando llegaba al apartamento la besaba como si fuera de lo más natural que ella estuviese allí, como si ella también viviese en el apartamento. Con el paso de los días se había convertido en una costumbre verse a diario. Todas las tardes, cuando él llegaba, charlaban sobre como les había ido el día a los dos, algunas tardes veían una película, a veces hacían el amor, o simplemente pasaban la tarde tumbados uno junto al otro dejando pasar las horas. Hacía las diez de la noche se despedían y ella se iba a su casa. Él nunca la acompañaba, habían decidido que era lo mejor para evitar posibles encuentros con conocidos de ambos.
Los fines de semana, ella los pasaba con sus amigos y él con los suyos. Sin embargo algún domingo habían quedado para ir a Madrid y disfrutar de un día entero juntos, cuando esto sucedía ella volvía a su casa con nuevas esperanzas de que todo iba a salir bien, de que él dejaría a su novia para quedarse siempre junto a ella, pero él nunca la hacía promesas, ni siquiera una breve mención al futuro. Ella no se sentía cómoda en esta situación, pero es que cuando se lo planteaba y pensaba dejarle, se volvía loca. Ella le quería, ¿cómo iba a dejarle? Siempre acababa sin hacer nada, sólo dejaba los días pasar. Y así dejando el tiempo pasar y conformándose con lo que él le podía dar habían transcurrido dos meses desde que se conocieron, ya estaban a primeros de noviembre, el frío se había instalado en la ciudad, pronto sería Navidad, todo el mundo se reuniría con sus familias y amigos para pasar estas fechas, ¿y ellos que harían?. Ella pensaba hablar con él sobre el tema, él no le había dicho que planes tenía para esos días.
Habían pasado dos meses desde que se conocieron y ella estaba como poseida por él. Él había poseído su cuerpo, pero también su alma, él se había adueñado de su corazón, de sus sentimientos y hasta de sus sonrisas, porque ella ya no se reía de las mismas tonterias que antes de conocerle, ni con la misma frecuencia. Para ella sus momentos felices dependían del tiempo que pasaba junto a él. Su madre y sus amigas le decían que siempre estaba melancólica y ensimismada, ella les decía que eran los estudios, el mal tiempo… ¡Claro, que les iba a decir! Ellos seguían guardando su secreto, nadie sabía que se veían, que se amaban, nadie sabía que ella le adoraba, le tenía idolatrado, veía a través de sus ojos, sonreía a través de su boca, sus momentos de placer se los proporcionaban sus besos, sus caricias, su cuerpo… Para ella su universo era el pequeño apartamento y todo lo que sucedía en el. El resto del mundo seguía allí pero ella ni siquiera era consciente de ello. Los días se le escurrían entre los dedos sin poderlos sujetar, las semanas se sucedían y ella no podía parar el tiempo, ella quería detenerlo, quería estancar su vida en aquellos días de felicidad perpetúa junto a él. Pero para su desgracia el mundo seguía dando vueltas y no precisamente alrededor de ella. A menudo, cuando se sentía así su alma le pesaba y se volvía oscura, entonces ella lloraba, se desahogaba y esas lágrimas le limpiaban un poco, entonces su alma se volvía más clara y ella se sentía otra vez con fuerzas para continuar. Pero cada vez que esto pasaba, en su alma se iba quedando una especie de poso, que poco a poco se iba haciendo más grande, era una especie de amargura que se iba depositando, ella sentía entonces que su corazón se encogía y después de estas crisis ella sabía que cada vez era un poquito menos feliz…
viernes 18 de abril de 2008
¡PREMIO DARDO 2008! ¡GRACIAAAAS MAR!

jueves 17 de abril de 2008
¡GRACIAS MELOCOTÓN!

lunes 14 de abril de 2008
LA FOTOGRAFÍA (12ª parte)
Según pasaban los días ella pensaba más en él y en la llave del apartamento, ¿y si cogía la llave y se plantaba en su casa?. La idea le rondaba por la cabeza, pero siempre la descartaba porque le repelía la idea de meterse en su casa, en su intimidad y de verle a escondidas.
El jueves se decidió. Se arregló para él, cogió la llave y fue al apartamento. Cuando estuvo ante la puerta, dudó un momento, ¿y si él no iba derecho del curso al apartamento? ¿y si iba acompañado? Pensó que lo lógico era telefonearle y decirle que estaba allí, pero entonces ya no sería una sorpresa. Abrió la puerta y entró. La recibió un olor familiar, era el olor de él, una mezcla de after shave y del perfume que usaba, aspiro el conocido aroma y evocó su sonrisa. Cerró la puerta, por suerte no se había encontrado con ningún vecino, miró a su alrededor. Desde donde estaba veía todo el apartamento, todo estaba cuidadosamente ordenado y limpio. Le llamó la atención una botella de cava que había sobre la mesa del salón, se acercó y vio que junto a la botella había una nota, la leyó: “¡Hola, ya era hora! Cuando tropieces con esta botella, métela en el congelador por favor, es para brindar juntos por haberte conocido. Muchos besos… Ella sonrió, él siempre había sabido que ella iría al apartamento, ¡bueno eso daba igual ahora!.
Ella puso la botella en el congelador y miró su reloj, apenas eran las siete de la tarde, él aún tardaría otros veinte minutos en llegar. Ella mientras recorrió el apartamento fijándose en los pequeños detalles que antes no había visto. Había una foto de él con sus padres, otra de él con un grupo de amigos y por último una de él con una chica, abrazados y sonrientes. A ella se le hizo un nudo en el estómago, la chica de la foto debía de ser su novia. Vale que ella ya sabía que existía, pero una cosa era saberlo y otra muy distinta ponerle cara. Ella observó la fotografía durante unos minutos, le hubiese gustado que la chica de la foto fuese fea, pero no lo era en absoluto, la chica veía en la imagen era bastante guapa, al mirarla tuvo la certeza de que era de esas personas que al conocerlas te caen bien. A ella le sobrevino el sentimiento de culpa, aunque la chica no lo supiese ella le estaba haciendo daño. Le entraron ganas de llorar, se sintió mal. De repente la fotografía le quemaba en las manos, la dejó en su sitio.
No debía llorar, en realidad nada había cambiado, ¿por qué era tan tonta? Total sólo era una foto. Decidió no tocar nada más y sentarse a esperarlo. Encendió la televisión, echaban un programa de esos donde la gente va a contar sus miserias, ¡vaya lo que le faltaba!, cambió de canal, había dibujos animados, ¡bah, daba igual! Poco le importaba ahora lo que hubiese en la tele, ella dejó de ver las imágenes que emitía el televisor, a su mente acudió la chica de la foto, su novia. Ella se perdió en divagaciones y pensó cuánto tiempo podría aguantar esta situación. Ella pensó en hablar con él, en averiguar cuáles eran sus sentimientos, en preguntarle que pasaría después de los seis meses… Pero ella en realidad, no tenía ningún derecho a nada, ella había entrado en el juego porque había querido, conociendo perfectamente como estaba la partida, y sabiendo además que con las cartas que llevaba jamás podría ganar.
Estaba ensimismada en sus pensamientos, cuando oyó la puerta abrirse. Se levantó, era él. Se acercaron y él la besó y le dijo: Bienvenida a tu reino, princesa. A ella se le olvidó la chica de la foto y todo comenzó a dar vueltas a su alrededor. La magia de él la envolvió y todo tuvo otra vez sentido…
jueves 10 de abril de 2008
AÑO 80 Y TANTOS
Hoy tengo una pregunta, ¿Cuántos de vosotros/as habeis bailado está canción cuando Alaska estaba en pleno apogeo? Yo si la bailé en su tiempo, y jopeta como disfrutaba cantando a dúo con ella eso de "a quién le impor ta lo que yo haga". Era también el tiempo de Mecano, Tino Casal, Los Pecos, Iván (éste tuvo poco éxito) y para los más rockeros estaban Barón Rojo, Obús, Leño. Esto y mucho más es la música que había en nuestro país en aquellos días. Si os soy sincera a mi me gustaba todo tipo de música, porque en mi casa también oía la que le gustaba a mis padres y que era de su época: Pekeniques, Brincos, Jeanette, Nino Bravo, Juan Pardo, Juan y Junior, Fórmula V y hasta Antonio Machín.
Y, o me equivoco, y si es así, por favor corregirme, era bastante mejor que la de ahora y había más variedad de estilos. Ahora casi toda la música suena igual y quitando a los de O.T, ¿Que cantantes o grupos, tenemos en España? Buenos, muy pocos la verdad.
¡Jolines! Otra vez me he enrrollado, ¡Si yo sólo quería deciros que gracias a Miss m, Melocotón y Trakita, ya se poner un video en mi entrada!
Besos a todos/as.
¡NOMINADA A UN MEME!
-LOS NOMINADOS DEBERAN ESCRIBIR SOBRE SI MISMO 8 COSAS QUE NADIE
CONOZCA.
-DEBERÁ ESCRIBIR ESTAS REGLAS PARA QUE NO HAYA NINGUNA DUDA.
-POR ÚLTIMO COGER A OCHO PERSONAS IMPORTANTES PARA NOMINARLAS.
1. Las dos veces que más feliz he sido en mi vida fueron cuando nacieron mis dos hijas. Mi canija mayor la tuve a los 19 años y le puse de nombre Susan, porque me encanta mi nombre, hoy ya tiene 19 años y me siento orgullosísima de como es, y mi canija pequeña nació cuando yo tenía 38 años,se llama Andrea y es un solete. Ya veis entre el nacimiento de las dos han pasado 19 años y por supuesto que dentro de otros tantos no habrá nuevo niño.
2. De pequeña quería ser abogado, porque mi tío preferido (Benito) lo era, y a mi me gustaba mucho como era él: simpático, juerguista, chistoso, cariñoso y con muchas novias.
3. Desde que cumplí 7 años, me recuerdo siempre con obligaciones, cuidar de mis hermanos, cocinar y limpiar la casa. Mi madre siempre ha trabajado fuera de casa y la pobre bastante cansada llegaba a casa como para ocuparse de todo sola. Después cuando me independicé no tuve ningún problema con las tareas de la casa, total era lo mismo que llevaba haciendo durante años.
4. Siempre he trabajado, a excepción de un año cuando nació Susan y ahora tampoco trabajo, porque estoy en casa con Andrea. A ver cuanto aguanto, porque con lo cara que se está poniendo la vida y la dichosa hipoteca...
5. Nunca me ha interesado demasiado la moda. Normalmente no me pinto ni me doy maquillaje, a no ser que la situación lo requiera o por motivos laborales. Me atrae más de una mujer una buena conversación que los taconazos que lleve, lo importante es su interior, quizás por eso no me preocupa mucho ir a la moda. ¡Viva la comodidad!
6. ¡Ojo, a las chicas, que no quiero mosqueos! Siempre me ha gustado más estar con hombres que con mujeres, de hecho mi mejor amigo en toda mi vida, ha sido un hombre, será por afinidad de gustos. Las mujeres se sientan a tomar el vermut en una mesa del bar mientras hablan de moda, cotilleos, niños, comidas y a veces de sexo. Los hombres se quedan en la barra del bar y hablan de coches, de chistes guarros, de comilonas, de borracheras y por supuesto de sexo. Por supuesto ésto es una opinión mía, generalizando sobre el tema y sin ánimo de ofender.
7. ¡Jopeta, que ya voy por la 7 y al principio no sabía lo que iba a contar!
Estudie administrativo en un colegio de monjas y mis he tenido múltiples de ocupaciones. He trabajado de secretaria compaginándolo con operario en una fábrica de coches, de gogo y haciendo los coros en una orquesta de baile (durante 8 años), también he trabajado fabricando el airbag de los coches 4 meses en Alemania, más tarde de manipuladora, de mozo de almacen, de camarera y por último de dependienta en un estanco. Cuando vuelva a trabajar, ¡pues ya veremos lo que toca!.
8. Cuando tenía 16 años me gustaba ir con gente mayor que yo, yo siempre era la niña del grupo, mi primera pareja era mayor que yo. Ahora con el doble de años, voy con gente más pequeña que yo, soy la carca de la panda, mi pareja actúal, es más joven que yo. Hace años una de mis amigas también era mayor que yo, hoy en día ella sigue siendo mí amiga, pero también entre mis mejores amigas se encuentra su hija. ¡Vamos que a lo mejor hasta tengo el complejo ese de Peter Pan!
¡Bueno, vaya rollo que os he soltao, fijaros que ni lo voy a releer por si me arrepiento y lo borro!
Y por último se lo paso a:
Trakita , aunque yo se muchas cosas de tí, no conozco todas.
Anika, a lo mejor te ánimas y te mojas.
Nais, porque me apetece saber más de tus cosas.
Veca, hace poco que te leo y por lo tanto se poco de tí.
Zánzara, me imagino que tienes mucho curro, pero si tienes ganas...
Elena, para que me cuentes más sobre tu vida juntos.
La Tiatan, porque aunque cuentas mucho, seguro que tienes más que decir.
Nada, no se si haces memes, si te apetece... a mi me gustaría que lo hicieras.
Como siempre, hay mucha más que gente que me gustaría que lo hiciese, pero como esto de los memes rueda por todos los blogs, pues seguro que al final acabamos haciéndolo todos.
¡He pasado un ratito muy divertido contando algo de mi vida, gracias Melocotón!
martes 8 de abril de 2008
CORAZÓN LOCO
El video que he encontrado no tenía calidad de sonido.
No he sido capaz de ponerlo, y mira que lo he intentado de mil formas.
En vez de Bambino, lo canta el Cigala, al final como no he podido poner el video (que ya aprenderé para el próximo) os dejo el enlace, para los que lo queraís ver.
A mí me gusta mucho y la he vuelto a escuchar gracias a mi historia.
http://es.youtube.com/watch?v=Yb97moTCm8A
lunes 7 de abril de 2008
SOLO ÉL (11ªPARTE)
Y sin embargo ahora que la había conocido a ella todo carecía de sentido, a él le gustaba mucho, sentía un cariño especial por ella, pero también sabía que su acercamiento a ella además de físico era emocional, el no estaba acostumbrado a estar sólo, necesitaba sentirse querido, que lo mimasen… y ella siempre se había mostrado tan cariñosa y tierna con él, que eso hacía más fácil que desease estar con ella.
Por otra parte él siempre le dejo claro a ella sus intenciones, él nunca le prometió nada a ella ni le dijo que nada en su vida iba a cambiar. Para él su novia era su primer amor, con ella fueron sus primeros besos, sus primeras caricias, su primera vez… con su novia había pasado su adolescencia, a su lado había madurado como persona, junto a ella había pasado tardes enteras hablando de sus estudios, de sus proyectos, de su futuro, con ella fueron sus primeras vacaciones fuera de su pueblo, fue su novia quien le animó a realizar los cursos para el ascenso, fue ella quien le dijo que a su vuelta hablarían de su vida juntos...
Se le vino a la cabeza una canción que siempre cantaba su madre mientras limpiaba o cocinaba, la canción se llamaba “Corazón loco” de Bambino, y él se la sabía a la perfección de tanto escucharla. Decía así: “No te puedo comprender, corazón loco, no te puedo comprender, ni ellas tampoco. Yo no me puedo explicar, como las puedes amar tan tranquilamente, yo no puedo comprender como se pueden querer dos mujeres a la vez y no estar loco. Merezco una explicación porque es imposible seguir con las dos. Aquí va mi explicación, pues me llaman sin razón corazón loco. Una es el amor sagrado, compañera de mi vida y esposa y madre a la vez. Y la otra, es el amor prohibido, complemento de mi alma y a quien no renunciaré. Ahora ya pueden saber como se pueden querer dos mujeres a la vez y no estar loco”. Así es como se sentía él ahora, se sentía como un “corazón loco”, las dos le gustaban, las dos le parecía que se complementaban y si con las dos pudiese hacer una mujer, esa sería su mujer perfecta.
Añoraba a su novia, porque representaba la estabilidad de su vida, siempre que estaba con ella sentía como el calor del hogar, cuando él tenía problemas o se encontraba mal, su novia lo arropaba entre sus brazos y él se sentía reconfortado, ella con solo abrazarlo le daba el consuelo y el amparo que él necesitaba. Llevaba con ella doce años, la mayoría de su vida de adulto, no había conocido antes a otra mujer. Nunca antes había besado a ninguna, ni había sentido la necesidad de hacerlo. ¿Por qué ahora todo esto había cambiado? Puede que él no fuese el chico que pensaba que era, puede que no lo tuviese todo tan controlado, tan planeado. Estaba siendo infiel a su novia y en cierto modo a él mismo, a sus convicciones, a su ética como persona…
Pero es que nunca había conocido a nadie como ella. Ella era un soplo de aire fresco que se había colado por una rendija muy pequeña en su alma. Ella poseía una vitalidad incansable que él no tenía, con ella no hacían falta los planes, con ella todo surgía espontáneamente. Vivía todo con la pasión que se tiene a los veinte años, cuando todavía la vida no te ha golpeado, cuando aún no has sufrido por la pérdida de un ser querido ni has sufrido por amor, a su edad empezaba a explorar su cuerpo y a disfrutar del sexo sin tabúes, todo en ella era un volcán, a punto de explotar. Era una selva virgen, aún sin colonizar, a los veinte años todavía se tiene la certeza de que el mundo será como queremos que sea.
Él era un hombre adulto, y su “corazón loco”, bailaba ahora entre dos aguas, su corazón nadaba ahora de una playa de paz y tranquilidad, hacía un mar embravecido por las tempestades y el fuerte oleaje.
¿Sería él un buen nadador? ¿Podría su corazón salir a flote y alcanzar la orilla? ¿Cuánto tiempo conseguiría mantenerse entre dos aguas? …
miércoles 2 de abril de 2008
PREMIO A LA CALIDEZ Y A LA DULZURA

martes 1 de abril de 2008
UNA PAREJA MÁS... (10ª parte)
Decidieron comer allí mismo, para continuar después con su particular excursión. Los dos se sentían alegres, sin preocupaciones, a veces cuando él hablaba, ella le miraba embelesada, entonces él se callaba, le sonreía y le daba un beso. Ella sabía que todo era demasiado bonito, que su cuento acabaría y ella sólo tendría sus recuerdos, por otra parte aún le quedaban seis meses para disfrutar de su sueño y quien sabe si tal vez…
Cuando ella le miraba, él sentía el calor que despedían sus ojos, ella era una chica fuera de lo común, tenía una vitalidad contagiosa, unos bonitos labios siempre dispuestos a sonreír, era como un oasis en medio del desierto, con ella sólo había buenos momentos, pero él tenía su vida lejos de ella…
Terminaron de comer y ella le propuso ir al retiro, quería compartir con él todos los sitios mágicos a los que le gustaba ir, ella pensaba aprovechar cada momento del tiempo que pasase junto a él. El parque estaba tranquilo, no había mucha gente, ya que era la hora de la siesta aún hacía mucho calor. Pasearon, él la llevaba cogida de la cintura, ella apoyaba su mano en el bolsillo trasero del pantalón vaquero de él, cuando se cansaron de pasear se tumbaron en la hierba, los dos muy juntos, mirando al cielo, apenas había nubes, el sol calentaba sus rostros. Ella sintió que nunca había sido tan feliz, no recordaba haber disfrutado con anterioridad tanto de la compañía de alguien, ni siquiera necesitaba que él le hablase, sólo con sentir el roce de su cuerpo ya le deseaba. La tarde fue pasando y en un par de horas volverían a su pueblo, volverían a ser dos amigos, ella tendría que conformarse con verle a escondidas…
Antes de irse, él le dio una llave de su apartamento y le dijo que la usase siempre que quisiera, ya que no podían dejarse ver por el pueblo su apartamento era el único lugar en el que verdaderamente podrían ser ellos mismos, si ella quería su puerta siempre estaría abierta para ella, no era necesario que le llamase para quedar, ella podía ir a su casa cuando quisiese, él le dijo que ahora su casa también era de ella, que podían disfrutar de cada momento libre que tuviesen para estar juntos… Ella sólo le escuchaba, ¡claro que quería pasar cada momento libre a su lado! Cogió la llave que él le ofrecía y se la guardo.
Ya en el coche, en el viaje de vuelta al pueblo, apenas hablaron, cada uno iba inmerso en sus pensamientos, él pensaba en lo egoísta que estaba siendo con ella y ella meditaba sobre todo lo que él le había dicho.
Llegaron al pueblo y él detuvo el coche a unos metros de donde ella vivía. Ella le dijo que se lo había pasado genial y que había estado muy a gusto a su lado, que había sido un día maravilloso, y que lo tendrían que repetir otro día, él le dijo que para él también había sido un día muy especial, porque lo había pasado con ella. Se besaron durante unos minutos… y se desearon buenas noches, ella se bajó del coche y echó a andar hacia su portal, cuando llegó se volvió hacia él, se despidió con la mano y aunque él ya no podía oírla, le dijo: -¡Hasta mañana… mi amor!...
jueves 27 de marzo de 2008
¿DORMIR? (9ª parte)
Hicieron el amor, esta vez ella tenía menos vergüenza de él, estaba más desinhibida que la primera vez. La otra vez él era quién la guiaba, esta vez ella tomó la iniciativa y fue él quién se dejo hacer, fue ella la que le llevó al borde del éxtasis, fue ella quién decidía si iba rápido o lento, ella decidía en que momento parar y cuando continuar. Él estaba tumbado boca arriba, a ratos cerraba los ojos, ella disfrutaba sólo con verle así. Ella se colocó encima de él y trotó sobre su cuerpo, ella volvió a sentir su cuerpo desmembrado, ella volvió a sentir una explosión de placer que recorría su cuerpo de arriba abajo, terminaron extenuados de placer, él la besó y la tomó de la mano y así sin soltarse se durmieron, uno junto al otro.
Él se despertó primero, sus cuerpos estaban entrelazados, la miró mientras dormía. Era preciosa, su cuerpo invitaba a ser acariciado, ella dormía y aún así sonreía, eso era lo que más le gustaba de ella, la felicidad que irradiaba, le encantaba como se le iluminaba el rostro al sonreír, su cara tenía una dulzura que a él le enternecía, sabía que si seguía viéndola acabaría enamorándose de ella, él mientras la observaba no dejaba de acariciarla, a la vez que sus besos iban recorriendo un caminito imaginario por su piel. Ella se despertó, le miró y le dijo: - Buenos días, es la primera vez en mi vida, que no me ha molestado que me despierten. Él la abrazó con fuerza y la siguió besando y acariciando, una vez más el deseo los invadió y volvieron a hacer el amor…
A media mañana les entró hambre y él preparó lo que a ella le pareció un delicioso desayuno: zumo de naranja, macedonia de frutas, café y tostadas. A ella le supo todo a gloria, no sabía como podía tener hambre después de la cena del día anterior, pero la verdad es que entre los dos acabaron con todo lo que él había preparado.
Durante el desayuno hicieron planes para el resto del día, irían a Madrid a dar un paseo, en el pueblo no se podían quedar, por miedo a encontrarse con alguien conocido, entre los dos habían llegado a la conclusión de que lo mejor era que nadie se enterase de su “relación”, ante los demás serían sólo amigos, sólo cuando estuviesen solos podrían dar rienda suelta a sus sentimientos. El pueblo no tenía muchos sitios dónde divertirse, por dónde pasear, dónde ir a comer, todos los jóvenes frecuentaban los mismos lugares, así es que irían a Madrid, allí entre tanta gente sólo serían una pareja más de jóvenes saliendo juntos, nadie repararía en ellos y todo sería más natural…
martes 25 de marzo de 2008
CENA (8ª parte)
A su amiga le pareció una buena idea, claro que no sabía nada de lo ocurrido, para su amiga sólo eran un grupo de chicos con ganas de pasárselo bien y como tampoco ellas tenían planes, pues no estaría mal ir con ellos de cena, así cambiaban de aires. Ella no sabía que decir, dijo que tenía que cenar con sus padres y que además estaba cansada. Los chicos y su amiga le dijeron que a sus padres no les importaría y que una vez que estuviesen en el restaurante se le pasaría el cansancio, que se animase, que era una lástima que no fuera… Ella le miró a él, quería saber lo que él pensaba, él le sonrío y le dijo: - Venga, no lo pienses más, ya está todo hablado. Nos vamos todos al brasileño, os recogemos a las nueve en la puerta del centro comercial. Él se lo dijo en un tono desenfadado, informal, nadie sospechó nada, se notaba que él estaba acostumbrado a tomar decisiones y a salirse con la suya. A ella no la quedó otra opción que acceder, charlaron con los chicos un poco más y se despidieron hasta la noche.
Cuando se quedó a solas con su amiga estuvo tentada de contarle todo, pero pensó que no la iba a entender, si hubiera sido al revés, y su amiga se lo contase, ella no lo aprobaría y mucho menos entendería que quisiese seguir viéndole.
Su amiga le dijo que llamaría a Patry para contárselo y para que quedase con Bea, si es que no tenían planes. Ella la oía como de lejos, y es que ella ya tenía su mente en el apartamento de él, en la proposición que él le hizo en la cafetería… Volvió al presente cuando al salir del centro comercial, su amiga le dijo: - Bueno, pues hasta luego.
Ella llegó a su casa, fue a su armario y empezó a sacar ropa que podría ponerse. Mientras, no dejaba de pensar en lo casual del encuentro con los chicos y en lo fácil que era encontrárselos en una ciudad tan pequeña. Ella vivía a sólo 13 kilómetros de Madrid, y cuando salía de marcha los fines de semana con sus amigas, siempre veía las mismas caras, en los mismos sitios, por eso a veces iban a Madrid de marcha, a cambiar de aires y de caras conocidas. Acabó de elegir lo que se pondría y recogió todo lo demás. Se había decidido por un pantalón blanco de lino y una camisa roja y por último unas sandalias negras con un poco de tacón. Cuando lo tuvo todo preparado se tumbó en la cama a ver la tele, eran las siete de la tarde, aún le quedaba tiempo para relajarse, antes de ducharse y vestirse.
A las ocho se duchó, se vistió y se maquillo un poco, empezaba a estar nerviosa, no había dejado de pensar en como se desarrollaría la velada, en si sabría disimular sus sentimientos, no le gustaría que los chicos ni tampoco sus amigas intuyesen algo de lo que había pasado entre ellos. Tendría que comportarse de manera natural, sólo era una cena entre amigos, debería esforzarse al máximo en no estar pendiente de él, de no mirarle demasiado…
A las nueve estaban todos en la puerta del centro comercial, se saludaron, se repartieron en dos coches y fueron hacía el restaurante. A ella le tocó en el coche de él. Él iba conduciendo, a su lado otro chico y detrás iban ella, su amiga y otro de los chicos. El viaje duró sólo veinte minutos, él la miraba a través del espejo retrovisor y ella le miraba furtivamente, en dos ocasiones sus ojos se encontraron y ella sintió una especie de cosquilleo en su estómago, ella le miraba buscando sus posibles defectos, pero por más que lo intentaba le seguía pareciendo el hombre más guapo del mundo.
Aparcaron los coches y entraron al restaurante. Toda la decoración era en relación a Brasil, se les aproximó un camarero vestido con lo que ella supuso sería el traje típico del país y los acompañó a una mesa. Empezaron a sentarse y él le dijo que ya que la había convencido para ir a la cena se sentase a su lado, así si se aburría o algo no la gustaba podría echarle la bronca, se sentaron uno junto al otro y los demás se intercalaron chicos con chicas.
Pidieron las bebidas y el camarero les explicó que la cena consistía en unos primeros platos de buffet libre y después ellos les servirían los 12 tipos de carne. Les aconsejó que probasen de todo lo que había en el buffet, pero en pequeñas cantidades, para después poder comer de todos los tipos de carne. Los chicos le dieron las gracias y se levantaron a servirse del buffet. Ella y su amiga se quedaron con la boca abierta cuando vieron toda la comida que había, no sabían porque empezar, él se acercó a ellas y les dijo que lo mejor era coger primero de lo que creían que les iba a gustar y luego probar con lo que no conocían, ellas siguieron su consejo y volvieron a la mesa con los platos llenos. Todos se habían servido ya y empezaron a cenar, todo estaba buenísimo, cuando acabaron de comerse lo que se habían puesto fueron a coger alguna cosa más… Después les sirvieron las carnes: chorizo, morcilla, dátiles envueltos en beicon, pequeños filetitos de cordero, porciones de ternera, pinchos morunos, pavo, pollo… Parecía que nunca iban a acabar de traerles cosas que probar, todo estaba exquisito.
Durante la cena los chicos contaron como vivían en Santander, si tenían familia, de como lo estaban pasando en Madrid, las chicas estaban encantadas con ellos, eran muy divertidos, siempre había alguno contando un chiste o gastando bromas.
Cuando les retiraron los platos, les trajeron los postres, igual de deliciosos que la comida, pidieron unos cafés y unas caipirinhas.
Los camareros retiraron unas cuantas mesas para dejar espacio. Iba a empezar el espectáculo. Salieron cuatro brasileñas vestidas como en carnaval, con sus tangas y sus plumas en la cabeza, les acompañaban cuatro chicos vestidos sólo con pantalones blancos. En un pequeño escenario cinco músicos tocaban una batucada y las brasileñas empezaron a bailar, sus compañeros las animaban, ellas sacaron a gente del público a bailar, hicieron una especie de conga y a su paso por las mesas la gente se levantaba y se unía a la fila, al llegar a su mesa, ellos también se levantaron y bailaron, después de un rato la gente volvió a sus asientos y los brasileños empezaron con una especie de lucha entre ellos, era capoeira.
Después de muchas risas y un par de copas más, alguien del grupo comento que podrían seguir de marcha en algún pub o discoteca. Estuvieron hablando de si ir andando o ir con los coches. Al final se decidieron por ir andando y así bajaban la cena.
Cerca del restaurante había una discoteca y al lado un par de pubs. Se decidieron por la discoteca. Entraron, se pidieron unas copas y se fueron a la pista a bailar. A medida que pasaba el tiempo empezaron a formarse grupitos, unos bailaban, otros charlaban…
Ella estuvo bailando casi todo el tiempo, le encantaba bailar, la hacía sentirse libre y llena de energía. Se sentía cansada, pero a la vez contenta por haber accedido a ir a la cena, se lo estaba pasando en grande, la pena es que ya era tarde y tenían que irse, antes de marcharse ella fue al cuarto de baño y allí junto a la puerta de los servicios estaba él, esperando su turno para entrar, al verla le sonrió, fue hacía ella y le susurro al oído: - Esta noche quiero dormir contigo…
martes 18 de marzo de 2008
PENSANDO... (7ª parte)
Se hizo el firme propósito de no pensar en lo ocurrido, de dejar correr el tema, como si nunca hubiera sucedido.
Ella tenía 20 años y toda la vida por delante, ella creía que se merecía conocer a alguien que la valorara como persona, que la hiciera feliz, ella quería tener una relación sin tapujos, sin recovecos, ella no podía esconder al mundo su felicidad, no podría guardar un secreto tan importante, ella pensaba que la felicidad que te trae el estar enamorada había que compartirla con la gente que la quería. Ella no tenía prisa por tener pareja, pero el día que la tuviese le gustaría compartir con él sus amigos, su familia, toda su vida…
Ella se acostó temprano, había vuelto a llorar, estaba cansada, desmoralizada, pensó que por la mañana las cosas se verían de otra forma, en realidad ella no había hecho algo tan malo, simplemente se había dejado llevar por sus sentimientos.
Al día siguiente, apenas el sol empezó a entrar en su cuarto, ya no podía dormir más, en realidad había dormido poco, a intervalos, había sido una especie de duermevela, su descanso no había sido tranquilo, sabía que había soñado con él, pero no recordaba exactamente el que, pero sentía la sensación de haberlo tenido cerca durante la noche. Pensaba que hoy al despertar lo vería todo menos complicado, que estaría menos preocupada, pero para su desgracia comprobó que nada había cambiado.
Se levantó, se duchó, tomó un café y telefoneó a su amiga para quedar y dar una vuelta. Su amiga le dijo que podían quedar para pasar el día juntas y a ella le pareció bien, así dejaría de pensar tanto en él, siempre que quedaba con su amiga se divertían y se reían como niñas…
Además no tenía porqué estar triste, era principios de septiembre, todavía tenía vacaciones y tenía que aprovechar el tiempo, las clases empezaban en octubre y una vez hubiese comenzado el curso, el sol y el tiempo libre irían desapareciendo, para dejar paso al frío, a las lluvias, a los exámenes, a los días más cortos y sin tiempo para nada, así es que se vistió y se mentalizó a pasar un día estupendo con su amiga.
Quedaron en verse en el centro comercial y así aprovecharían para echar un vistazo a la ropa de la temporada de otoño.
Pasaron la mañana de tienda en tienda, se probaron todo tipo de ropa y complementos, pero no compraron mucho. La verdad es que hacía mucho calor y todavía no se veían vestidas con ropa de la próxima temporada, además aún no tenían trabajo y sus ahorros no daban para más, pero se habían divertido probándose montones de prendas, aún sabiendo que no las iban a comprar.
A la hora de comer fueron al restaurante chino, como siempre que comían juntas, pidieron la comida y una jarra de sangría, comieron entre risas, hablaron del comienzo del próximo curso, de las charlas que las daban sus madres con o sin motivo, también hubo tiempo para los chicos, su amiga le preguntó por el chico de la bolera y ella le mintió, le dijo que no sabía nada de él.
Al salir del restaurante decidieron seguir mirando tiendas, iban charlando cuando vieron que de frente a ellas venía un grupo de chicos riendo. Ella no se lo podía creer, eran los amigos de él, los del día de la bolera, ella lo buscó entre el grupo, pero no, no estaba con ellos. Sintió alivio y decepción. Alivio por no saber como iba a reaccionar si se lo encontraba y decepción por no habérselo encontrado. ¡Que contradicción! Pero así estaba su cabeza ahora, en constante lucha entre lo que le gustaría hacer y lo que estaba bien.
Poco le duró el alivio, detrás del grupo de los chicos venía él corriendo. A ella se le subió la sangre a la cabeza, o tal vez se le bajó a los pies, el caso es que se quedó paralizada. ¿Qué se iban a decir? En teoría, ésta era la segunda vez que se veían…
jueves 13 de marzo de 2008
OTRO CAFÉ (6ª parte)
Anduvo dando vueltas, sin rumbo, sólo caminaba y pensaba... Al cabo de unas horas, no supo como llegó a su casa, se metió en su cuarto y empezó a llorar. Las lágrimas le quemaban la piel, eran lágrimas de impotencia, de dolor, se había traicionado a si misma, se había dejado llevar por el deseo y su corazón y su cuerpo habían podido más que su cabeza. A medida que pasaba el tiempo las lágrimas fluían más despacio, estaba cansada, se quedó dormida.
Soñó con él, en su sueño el le decía lo maravillosa que era y lo a gusto que estaba a su lado, le decía que él también estaba enamorado de ella, que dejaría a su novia, que quería pasar su vida con ella...
Se despertó, sólo había sido un sueño. Su realidad era otra, le dolía la cabeza, tenía los ojos hinchados y se sentía despreciable.
Ella decidió dejar las cosas como estaban, seguro que él la llamaría para hablar y dejar claro que había sido una aventura de un día de verano, que no sabía como había pasado, que podían ser amigos...
Ella pensó en llamar a su amiga y contárselo, pero que le iba a decir, que había caido como una tonta, que no había pensado en las consecuencias, no, no podía contárselo a nadie, se avergonzada de sólo pensarlo. La carcomían los remordimientos, lo que había hecho era estúpido, no tanto por haberse acostado con él sino porqué ella sabía que él tenía novia. Ella y sus amigas siempre criticaban a el tipo de chicas que a la primera de cambio se metían en la cama de un hombre, sin importarles nada más, y siempre que salía el tema, todas llegaban a la misma conclusión: este tipo de chicas, eran unas golfas.
Él la llamo al día siguiente, ella al oir su voz volvió a sentir la necesidad de su cuerpo, de sus caricias, de sus abrazos, de sus besos... Él le dijo que quería hablar con ella, pero no en su casa. Ella lo pensó durante un segundo y le parecía bien.
Quedaron en una cafetería cercana a dónde vivía ella, a las cuatro de la tarde.
Ella pasó la mañana nerviosa ¿qué iba a hacer cuando le viera? ¿qué se iban a decir? ¿sería hoy la última vez que le vería? Su cabeza daba vueltas, en busca de respuestas a sus preguntas, su cabeza daba vueltas entre lo que ella quería y lo que era correcto.
Ella apenas comió, no tenía hambre y su estómago estaba como encogido.
Hacía las tres de la tarde comenzó a prepararse, se dió una larga ducha, se secó el pelo y busco algo que ponerse. Estuvo delante del armario un rato, no tenía ganas de pensar en ponerse algo que le quedase bien o mal, se decidió por unos vaqueros, una camiseta y unas sandalias casi planas. Ella no se vistió para agradarle, ya todo daba igual. Se miró en el espejo y vió lo que era: una chica de 20 años que acababa de despertar de un sueño, un sueño que duró sólo un día y que estaba a punto de finalizar. Acabaría en cuanto él le dijera:- Lo siento, no se como pudo ocurrir, yo no quiero hacerte daño, eres una chica preciosa y te mereces alguien mejor que yo, tu vales mucho, para mi lo de ayer, fué muy especial, pero no puede ser...
La imagen del espejo contestó a sus pensamientos: - Claro, soy la chica ideal, preciosa, especial, pero para tí no he sido más que un rato de entretenimiento, una más que contar a tus amigos. ¡Que imbecil era ella! En fín todo acabaría en un rato.
Cogió su bolso y echó a andar hacía la cafetería.
Cuando ella llegó a la cafetería, él ya estaba allí de pie en la barra, mirando hacia la puerta, cuando él la vió la sonrió, ella se acercó y él le dió dos besos, ella se los devolvió. Pidieron los cafés y se sentaron en una mesa, al fondo de la cafetería. Él la miró y ella supo que no iba a ser fácil despedirse de él. ¡Estaba guapísimo! A su mente acudieron las imagenes del día anterior en su casa, a solas con él, desnudos con sus cuerpos tocándose... ella no podía hablar, sólo le miraba.
Él empezó a hablar, titubeante, bajo la mirada y le dijo que el tiempo que habían pasado juntos en su casa, había sido increíble, le dijo que ella era una chica muy dulce, guapa, que le había contagiado de su vitalidad, se disculpó por lo que había ocurrido, diciéndole que él no la invitó a su casa pensando que algo así podría pasar, que él tenía sus cosas en Santander, le explicó que sólo estaría en Madrid 6 meses, lo que duraba el curso, que después volvería a su casa, con los suyos.
Él le dijo que le gustaría seguir viéndola, pero sólo tenían 6 meses, sí ella quería a él le apetecía conocerla, salir, ir al cine, pasear, ir a cenar... también le dijo que sabía que era egoista por lo que le estaba pidiéndo, pero que él no le podía ofrecer nada, no tenía nada más que darla que el tiempo que pasase en Madrid, le dijo que sabía que lo que le estaba diciendo era de locos, pero que ella le atraía mucho y quería estar con ella...
Ella se quedó muda, ¿que le decía que le gustaba? ¿que le daba 6 meses de su vida? Y después ... él a casita con su novia, ¿y ella que?... Ella se levantó de la silla y le dijo: - Mira, me parece alucinante lo que me estás diciendo, ¿que me pides? ¡que viva 6 meses un cuento y que luego tú te vayas a tu pueblo, a seguir con tu vida y con tu novia! ¿Y yo que hago luego? ¡Ah, si! Me desenamoro, me voy de fiesta y me busco otro! ¡ Tú no sabes lo que me estás pidiendo! ¡Tú estás loco!
Ella se dió la vuelta y salió corriendo de la cafetería...
lunes 10 de marzo de 2008
FUEGOS ARTIFICIALES (5ª parte)
Él se acercó a ella, la dió dos besos y cogiéndola de la mano la hizo entrar.
¡Estaba a solas con él! ¿Oiría él los latidos de su corazón?- pensó ella.
Él le dijo que se sentase, que prepararía café, ella se sentó y con la vista recorrió el apartamento: era pequeño, un salón con cocina americana, y de frente a ella y perfectamente visible, el dormitorio, supuso que el baño estaría dentro, ya que no había ninguna otra puerta. Era un apartamento chiquito, pero acogedor.
Él, desde la cocina, le hablaba del otro día en la bolera, de que conocía poco la ciudad, de que el apartamento era provisional... a veces, ella, le respondía con un si o con un no, ella no estaba pendiente de su conversación, ella sólo le miraba a él, en realidad lo mismo le podía estar contando la llegada del hombre a la luna, que ella ni se hubiese enterado.
Ella le observaba, mientras él preparaba el café, a ella le gustaba mirar a los demás mientras estaban ocupados, le parecía que entonces sus gestos eran más naturales, menos estudiados, si la cabeza se mantiene ocupada en algo, el cuerpo cobra vida sin necesidad de ser dirigido, nadie dirige los movimientos, todo es espontáneo, ella estaba embelesada siguiendo los movimientos de sus manos.
Él tenía unas manos preciosas, con dedos largos y uñas perfectas, a ella le encantaban las manos de los hombres, le parecía que transmitían rasgos de su personalidad, no soportaba a los que se comían las uñas o las llevaban demasiado largas, sucias o descuidadas.
Él trajo a la mesa los cafés y se sentó a su lado. Hablaron sobre ellos, sus trabajos, ella le preguntó desde cuando vivía allí y él le contó toda su historia.
Él era informático, vivía y trabajaba en Santander, había venido a Madrid a realizar un curso para ampliar su formación, era un curso de esos que dan las empresas a su personal, venía con todos los gastos pagados y él sólo tenía la obligación de asistir al curso y mandar informes a la empresa sobre las distintas materias de las que trataba el curso, ya que la empresa pretendía ampliar la formación de todos sus empleados y llevar a cabo este tipo de cursos allí, en Santander.
Él le dijo que vivía en un pueblo de Santander con sus padres y una hermana, que esperaba mejorar en su empresa para poder independizarse y que tenía novia, de esas de toda la vida, llevaba con ella desde los 16 años, ahora él tenía 28 años...
Ella dejó de oirle ¿que tenía novia? ¿que hacía entonces ella allí?...
Ella no supo si por los nervios o por la decepción, agachó la cabeza y se echó a llorar, él se asustó, la levantó la cabeza para ver si estaba bien, la obligó a mirarle, ella lo miró y lo deseó sin importarle nada ¿acaso no estaba allí por eso? había ido hasta su casa por deseo, deseo de verle, de sentirle, ella en ningún momento había pensado que ésto podía pasar, ¿por qué no pensó que él podría ya tener pareja?
Él se acercó a ella y la besó en los labios, despacio y dulcemente, luego la dió pequeños besos por todo el rostro, sus besos bajaron hacia su cuello, ella se dejó hacer, ahora ella también le besaba, la dulzura dió paso a la pasión, al ansía, al deseo contenido.
Se desnudaron uno a otro con desesperación, él la cogió en brazos y la llevó al dormitorio, la tumbó en la cama y siguió llenando su cuerpo de besos y caricias. Su lengua recorría sus pechos, mordisqueaba sus pezones, los lamía, bajaba por sus muslos, sus pantorrillas, llegó a sus pies y volvió a subir hasta su boca, ella suspiraba, su cuerpo se tensaba, su sexo ardía, ella se colocó encima de él y devoró su cuerpo con su boca, no había rincón que su lengua no explorase, él la guiaba hacia su sexo, ella lo cogió y percibió su dureza, eso la encendió aún más, él la tumbó y la empezó a acariciar su sexo, primero despacio, luego más fuerte, ella había perdido todo el control sobre su cuerpo, había dejado de pensar, de razonar, sólo se dejaba hacer, ella abría las piernas, arqueaba la espalda... ella ya no podía más... alcanzó el placer, su cuerpo se expandía y contraía, ella no lo controlaba, él seguía acariciándola, ella le decía que parase, él parecía no oirla y continuaba con sus caricias, ella sintió que algo estallaba en su interior, jamás había sentido tanto placer, normalmente para ella la llegada del orgasmo era el final, pero él seguía tocándola y ella sentía como su cuerpo se desintegraba en millones de pedacitos para luego volver a unirse, ella gemía, experimentaba una mezcla de placer y dolor, su cuerpo se quejaba, no tenía fin, era un intenso orgasmo, inacabable.
Él se situó sobre ella y la penetró. Ella se sintió plenamente mujer, estaba llena de él, de sus besos, de sus caricias, de su sexo...
Él jadeo y se quedó tumbado sobre ella, se miraron, se abrazaron, él la besaba una y otra vez. Él se echó al lado de ella y se quedaron callados, mirándose, él empezó a hablar: - Oye, creo... Ella le puso la mano en la boca, no le dejó continuar.
- Ahora no, ahora no quiero saber nada de tu vida, tu vida para mí empieza ahora - dijo ella.
Estuvieron todavía una rato en la cama, sin moverse, sin hablar, juntos sus cuerpos, pero divididas sus mentes, ella sentía la cercanía del cuerpo de él, pero sabía que su mente estaba lejos.
Ella se levantó y empezó a vestirse, él la observaba, él quería hablar sobre lo sucedido.
Ella pensó ¿para qué? ¿que había que hablar? Lo hecho, hecho está. Ella no quería que las palabras de él anulasen nada de lo que había ocurrido, ella no quería dar ni recibir explicaciones, para ella había sido maravilloso y con eso bastaba.
Ella sabía que no habría vuelta atrás, tampoco habría promesas, ni esperanza, ella intuía que a partir de ahora, sólo habría esperas...
Ella terminó de vestirse, le dió un fugaz beso en los labios y fué hacía la puerta, la abrió y al salir le miró y le dijo: - Te espero...
sábado 8 de marzo de 2008
MUJER Y TRABAJADORA

Día de la mujer trabajadora, 8 de marzo, ¿pero que es eso de la mujer trabajadora? En todo caso, sería día de la mujer, o es que la que no sale de casa, o la que no tiene un sueldo ¿no es mujer trabajadora?
Pues estamos buenos, si la mujer desde que se levanta, hasta que por fín consigue acostarse, no para de trabajar.
Si sólo por el hecho de ser mujer, ya se es trabajadora, las mujeres de hoy nos creemos más competentes porqué trabajamos fuera de casa. ¿Pero no somos un poco tontas?
Qué suerte tuvo mi abuela, que estaba en casa todos los días cuidando de sus niños, realizando las tareas domésticas, y aún tenía sus ratitos libres, para tomar un café o charlar con las vecinas.
Las mujeres de ahora sin embargo salimos a trabajar fuera de casa, dejamos a nuestros niños en el cole o la guardería, nos chupamos jornadas interminables de 8 horas, para volver corriendo a casa, atender a los niños, limpiar, preparar la comida del día siguiente, la cena del día de hoy...
¡Uf! ¡Sí con sólo pensarlo me canso!
¿Creeís sinceramente que hemos mejorado? ¿Tenemos más calidad de vida que nuestras abuelas?
¡Jo..., con la igualdad, si nos está saliendo de los riñones!
Yo voy a ver si puedo volver atrás en el tiempo y vivir como mi abuela, que por cierto tiene 82 años, vive sola y tiene una vejez estupenda.
Desde aquí felicitar a todas las mujeres, a todas, porqué sin ellas ninguno de nosotros hubiera nacido, y porqué gracias a sus cuidados, besos y caricias de madre, han hecho y hacen posible que el mundo siga dando vueltas.
¡FELICIDADES, MUJER!
miércoles 5 de marzo de 2008
LLAMADA (4ª parte)
- Ehhh... ¡Hola, que tal! Soy A., ¿te acuerdas, el otro día en la bolera?- dijo ella.
- ¿Cómo no me voy a acordar de la sonrisa más bonita que me han dedicado en la vida?- contestó él.
Bueno todo empezaba bien, él era tan agradable y seductor como ella le recordaba, ella le dijo de quedar, él le contó que estaba muy liado, que no tenía tiempo, que tenía que acabar un informe para el trabajo, que apenas si había salido de casa en la última semana.
¡Ah, claro! Ya está, todo se acaba aquí.- pensó ella.
Ella balbuceó una disculpa, le dijo que en otra ocasión quizás... De repente todo lo que había pensado, decidido, se vino abajo, ¿por qué había sido tan estúpida y le había llamado? Ella se despidió triste, avergonzada... Él percibió el tono apagado de su voz y pensó: ¡Total, que hay de malo en hacer una breve pausa y tomar un café!
- ¡Oye! ¿Te apetece acercarte por mi casa y tomarnos ese café?- dijo él.
- ¿Eh? ¿cómo? ¿qué si me apetece? me muero por verte.- pensó ella.
- Claro, me parece bien, dame tu dirección.- contestó ella.
Quedaron en verse en una hora.
Ella colgó el teléfono y dió saltos de alegría ¡lo había conseguido, iba a verle!
Ahora que por fin había quedado, estaba más nerviosa que cuando le llamó.
Corrió al dormitorio a vestirse, ¿qué se iba a poner? Quería causarle buena impresión, que la viese atractiva, guapa, sensual, pero sin pasarse. No quería que él pensase que ella iba pidiendo guerra...
Como era verano, ella se decidió por una minifalda vaquera, una camiseta rosa de tirantes y unas sandalias con un poco de tacón. Se maquilló suavemente y cuando se miró en el espejo, le gustó lo que vió. Quizás era la sonrisa que iluminaba su rostro o el brillo de sus ojos, pero realmente estaba guapa.
Tenía quince minutos andando hasta dónde vivía él, así es que cogió una chaqueta de punto, de esas que no quitan el frío, ella se la puso más bien para protegerse de las miradas indiscretas de la gente, además, como era vergonzosa, la idea de ir tan descubierta le producía sensación de inseguridad.
Por el camino hacía su casa, ella iba repasando todos los detalles que recordaba de él: sus gestos, sus ojos, su sonrisa... Todavía no se podía creer que al final hubiesen quedado, claro que eso no quería decir nada... o a lo mejor, el también sentía algo especial por ella.
En realidad ella, no sabía nada de él, sólo su nombre y desde hace un rato donde vivía. Ella quería saber todo de él: su edad, en que trabajaba, cuando era su cumpleaños, como era su familia, que le gustaba hacer en el tiempo libre, dónde pasaba las vacaciones, que hacía los fines de semana... Tenía cientos de preguntas en la cabeza, casi todas muy tontas, pensó.
Cuando llegó a su portal, ella estaba como un flan. LLamó al portero automático y él le abrió sin más, ni siquiera preguntó quién era, ella entró en el portal. ¡Qué suerte, había un espejo! Ella se miró, se colocó el cabello, se tiró un poquito de la mini hacía abajo y subió la escalera.
LLamó a la puerta, oyó ruido de pies descalzos, la puerta se abrió y allí estaba él en camiseta, pantalones cortos y descalzo, con una sonrisa en los labios y en los ojos. ¡Estaba impresionante! Más guapo y atractivo de lo que ella recordaba.
A ella le temblaban las piernas, el corazón parecía que se le iba a salir del pecho y en su estómago sentía como estallaban miles de palomitas de máíz.
Él la recorrió con la mirada, volvío a sonreir y le dijo: -¡Pasa!...
lunes 3 de marzo de 2008
SIETE DIAS... (3ª parte)
Ella y él habían intercambiado sus números de teléfono, con la firme promesa por parte de él, de que la llamaría en cuanto el trabajo le permitiese tomarse unas horas libres para quedar con ella. Había pasado una semana y él no había llamado... Siete días en los que ella apenas había comido, dormido, reído, hablado... Siete días en los que no había hecho ningún plan, ni quedado con nadie, por si él la llamaba estar disponible, siete días en los que había soñado como sería su primera cita con él, su primer beso, su primera caricia, su primer susurro de placer, su primera vez con él... Siete días en los que había vivido como una autómata... si ahora alguién le preguntase que había hecho durante la última semana, ella no sabría que decir. O quizás podría decir que llevaba siete días sin poner los pies en la tierra, persiguiendo un sueño con forma de hombre: su HOMBRE.
Pero esa mañana, ella lo decidió, le llamaría y le preguntaría lo típico, ¿cómo estás? ¿qué haces? ¿te apetece un café? Total si él no la llamaba, ¿por qué no hacerlo ella? Había esperado (sufrido) una semana, tiempo más que prudencial para que él no pensase que ella estaba loca por él. ¡A la porra con lo que pensase él! A ella en ese momento, sólo la importaba satisfacer sus deseos de conocerle, de intimar con él, de hacer el amor con él...
Ella tenía veinte años y normalmente sus amigos y familia la consideraban una persona madura y equilibrada, que pensaba las cosas una y otra vez, pero él había despertado en su cuerpo sensaciones y deseos que no pensaba pasar por alto en esta ocasión, no pensaba esperar a que él la llamase ¿ y si no la llamaba...? Total el no ya lo tenía.
Así es que cogió el teléfono y marcó su número...
jueves 28 de febrero de 2008
ENCUENTRO (2ª parte)
viernes 22 de febrero de 2008
¿UN CONCURSO GENERACIONAL?

Cuando anoche, después de cenar encendí la tele, por si se podía ver algo (no es que no la vea bien, es que echan cada bodrio...) pues como siempre, un concurso, un par de series, un reality, un documental...
Al final me decidí por el concurso "Superdupla", cuatro parejas formadas cada una por un padre/madre y su hijo/a, se supone que ponían a prueba los conocimientos que tenía el padre sobre la vida y generación de su hijo y viceversa.
Una orquesta se encargaba de interpretar las canciones por las que les preguntaban en una de las fases del concurso, la pareja que cantaba no lo hacía mal pero su estilismo... ¡madre mía!, su look era como el de "camela", que no es que tenga nada en contra, pero supongo que a lo mejor se podría mejorar.
En las diversas fases, les alternaban preguntas a los padres y a los hijos, a veces por turnos a cada pareja y otras respondían los más rápidos.
Los padres, supongo que pueden tener cualquier edad, pero los hijos tienen que tener entre 16 y 23 años. ¿Es que esas edades son de una misma generación? ¿Y los padres, es lo mismo un señor de 50 años, que uno que tenga 35?. Y no estoy diciendo ninguna tonteria, porqué cuando mi hija tenía 16 años, yo tenía 35. A lo mejor es que cuando eres padre, ya no hay generaciones, sólo hay la generación del padre y la del hijo.
El concurso sólo me entretuvo por la novedad, pero creo que está poco hecho, le falta madurar, tus hijos saben cosas de tí, pero algunas no es necesario contárselas, al igual que nosotros no sabemos todo de la vida de ellos, al comenzar la adolescencia se crean su propio mundo y sólo entras cuando ellos te dan permiso.
Al final del concurso, la pareja finalista, se juega todo al doble o nada, a una pregunta.
La de ayer fué a la hija sobre el padre: ¿Dónde se dió tu padre su primer beso?- la chica se lo pensó, lo dudó pero al final acertó. Se llevaron 34.000 euros, ¡no está mal! ¡pero vaya con la preguntita!
Así es que lo he pensado y voy a convencer a mi hija para que vayamos al concurso, yo creo que tenemos posibilidades, ella tiene 19 años y yo 38, no somos de generaciones tan distintas, ella sabe quién es Alaska y yo se quién es Shakira, lo único que tenemos que trabajar un poco es lo del primer beso, lo de la primera vez y lo de todos los primeros "prohibidos o tabúes"...
martes 19 de febrero de 2008
¡MI PRIMER PREMIO!

lunes 18 de febrero de 2008
EL LABERINTO

¿Qué pasa cuando te encuentras perdido? ¿Cuando en tu vida, hay varios caminos entre los que puedes/debes elegir, y tu no sabes que hacer?
No es fácil escoger el camino correcto, además siempre te quedará la duda de si has elegido bien, si pudiéramos probar uno a uno hasta encontrar el adecuado...
¿Por qué hay un límite de tiempo para estar en el laberinto? ¿Tardamos todos el mismo tiempo en elegir cuál será la salida acertada?
A veces, el laberinto te absorbe y tú no te das cuenta, se te pasa el tiempo y el laberinto decide por tí, te dejas llevar, te adormeces y cuando despiertas ya es tarde, la decisión está tomada, quizás puedas rectificar y coger el camino que crees mejor, pero la mayoría de las veces, no hay vuelta atrás.
El laberinto es grande y a menudo da vueltas sobre sí mismo, te pierdes cada vez más, otra vez regresas al punto de partida, y otra... Miles de veces, antes de encontrar la respuesta, te has desesperado, los pasillos se estrechan y tu estás cansado/a de buscar la solución, te sientas y esperas...
A lo mejor, viene alguién y te guía hacia la salida, ¿pero y si ésto no ocurre? no, tengo que levantarme y seguir, no es tan difícil, otras personas lo consiguen día a día.
Después de horas, o días (el tiempo se alarga cuando tienes problemas) ves una luz, por fín entrevés la solución, sólo falta madurarla un poco, ya casi lo has conseguido.
Has recorrido con éxito el camino y has encontrado la salida, por ahora estás salvado, pero... ¿cuánto tiempo tardarás en volver al laberinto?
Quizás horas o días... cuando tienes problemas un segundo puede ser interminable.
jueves 14 de febrero de 2008
¡UN REGALO!
Hoy he recibido un regalo y no precisamente por San Valentín, y es que Agatha Blue, me ha hecho una entrevista para su Vestidor, a mi me ha encantado, espero que a todos/as los que la leaís también.
El regalo ha sido la foto que encabeza estas líneas y os puedo asegurar que me identifico totalmente con ella, aunque he de reconocer que yo no me conjunto tan bien.
Gracias Agatha, por darme la oportunidad de que me conozcan las personas que habitualmente visitan tu blog (que son muchas) y por invitarme a un sitio tan íntimo y tan privado como es tu Vestidor.
14 DE FEBRERO, ¿SAN VALENTIN?
Yo quiero que me amen todos los días del año, no sólo uno y con regalito de por medio, cenita romántica, y postre con lencería. Hoy somos más tiernos y cariñosos con nuestras parejas, si hoy damos un paseo, nos cogemos de la mano o por la cintura, ¿y mañana? mañana ya podemos discutir, enfadarnos y olvidarnos de San Valentín, hasta el próximo año. ¡Qué hipocresía!
Yo, a lo mejor voy al revés del mundo, pero prefiero no celebrarlo, porqué si hoy celebro que me quiere, ¿quiere eso decir que día a día no me quiere?
Este año, F., yo habíamos decidido que no habría regalos, bien, parece que vamos entrando en razón, pero no, F., me ha dicho que el regalito me lo da a la hora de comer, que tenemos más tiempo que por la mañana, pues mira que bien, mi chico siempre en su línea, ¿y ahora qué?, le he dicho yo, no habiámos dicho que no había regalo. - Si es un detalle pequeño, me dice.
Así es que yo he tenido que bajar a la calle, estrujarme los sesos y comprarle un detalle, porqué es muy bonito que te regalen sin esperar nada a cambio, pero a todos nos gusta que nos recuerden que nos quieren y que se acuerdan de nosotros.
¡Un año más he felicitado a F., le he comprado su regalito, le he dicho que le quiero y habrá cenita con postre!
¡Vaya tela, cómo me salgan todos los propósitos igual de bien que éste, al final acabo casándome y todo! Qué no es que sea malo, al contrario, pero es que simplemente me he propuesto no hacerlo, así seré toda la vida señorita.
Muchas felicidades, a todos/as los que esteís enamorados los 365 días del año.
martes 12 de febrero de 2008
TELEOPERADORA

¿Buenos días, digame?
Llevo dos semanas trabajando en mi casa de telefonista, no es un trabajo real, pues no está remunerado, pero ¡leches!, que me quita tiempo, que me impide hacer otras cosas, aunque sea ver Betty La Fea.
Y es que cada dos por tres suena el teléfono, con múltiples ofertas sobre compañias teléfonicas, información para obtener mejoras en mi hipoteca, ventajas para ahorrar dinero con tal o cuál compañia de luz, gas, etc, hasta me regalan un masaje gratis en unas camas calientes, eso si sin compromiso alguno, que si, que si, que es su trabajo, pero tiene que haber un límite.
Al principio, contestaba educadamente, pero es que cuanto más educada soy, más pesado se pone el teleoperador/a de turno, debe de ser que creen que me va el rollo, pues no, no me va nada. Odio hablar por teléfono, me parece frío y distante, y más cuando es con desconocidos, yo creo que la conversación debería de acabar en el punto en que les digo que no me interesa. ¡Pues no! hay resulta, que verdaderamente empieza: ¿qué no le interesa, pero por qué? ¿es qué quiere usted pagar de más? ¡si puede probar un mes gratis, sin compromiso! Y bla, bla, bla...
Ahora, cada vez que me llaman, y sólo si se ponen pesaditos, les suelto cualquier rollo.
Lo que más me molesta es que la mayoría de los que llaman preguntan por Don F., con su dos apellidos y todo, y cuando les digo que no está me dicen que es de cualquier compañia de esas de teléfono y me dicen que llamaran luego cuando él esté en casa. Pero es que no piensan ¿o qué?, qué en mi casa las decisiones de ese tipo se toman entre los dos, qué las facturas también las pago yo y tengo la misma capacidad que él (o incluso más) de elegir qué compañia quiero que me gestione el teléfono, internet, la luz, el gas...
Así es que ya le he dicho a dos de estas amables señoritas (porque ellas siempre son señoritas y a mi me llaman SEÑORA) que D. F., ya no vive aquí, que me he separado. A otra le dije que D. F., no vive aquí, que sólo paga las facturas, y que no sé ni su número de teléfono ni dónde vive, que a mi lo que me importa es que pague y punto. A otras les digo que soy la asistenta, y que D. F., vive en China y no viene casi nunca por aquí, y así miles y miles de tonterias, pero que son las que más me funcionan, porque de esta manera me dejan en paz y no vuelven a llamar.
El otro día, me llamó una y me dijo que era una encuesta sobre matrimonios, residentes en la zona, y me preguntó si mi pareja y yo teníamos entre 30 y 40 años, yo le dije que no tengo pareja y entonces me dijo: - Vale, entonces no sigo con la encuesta. Pues mira que fácil, ¡así tenían que ser todas!
Y dicho ésto, me pregunto si en casa de estas señoritas, ellas no tienen ni voz ni voto, y siempre tienen un D., que decide todo, y sí ellas lo único que eligen es el detergente de la lavadora.
Si siendo mujeres nos respetásemos y nos valorásemos entre nosotras y diésemos de verdad importancia a como somos y lo que somos capaces de desarrollar en casi todos los ámbitos de la vida, nos iría muchisímo mejor.
Y por último recordar que los hombres no nacen machistas, los educamos las mamás, nosotras tenemos la obligación de hacer que la igualdad sea posible.
Besos para todas las teleoperadoras, que de verdad saben realizar su trabajo.
viernes 8 de febrero de 2008
¡MEME MANIÁTICO!
- Enlaza a la persona que te ha nominado.
- Pon las reglas en tu blog.
- Comparte seis (6) cosas/manías/hábitos que tienes.
- Nomina como mínimo a 3 personas al final de tu post y enlaza sus blogs.
- Dejales saber que les has nominado a través de un comentario en sus blogs.
- Cuando era pequeña, me pasaba el día, con un trozo de mi pelo en la boca, cogía un mechón de pelo de cerca de la oreja y me lo llevaba a la boca, ¡con sólo pensarlo se me pone la piel de gallina!
- Ya un poquito más mayor, tenía la costumbre de nada más levantarme poner la radio, era lo primero que hacía al levantarme, después ya el aseo, el desayuno,etc..., daba igual si la oía o no, lo que importaba era que estuviese puesta, y cuando salía de casa y volvía a entrar, pues otra vez con la radio. Si iba en el coche de alguién, también le preguntaba si podía poner la radio. ¡Qué obsesión! Y lo peor es que no era música, sino las noticias, daba igual de qué fueran, me tragaba hasta las deportivas.
- En el portal de casa de mis padres, según entras, hay una pequeña entrada de unos dos metros y después dos escalones, pues yo tenía la certeza de que si lograba subir los dos escalones antes de que se cerrase la puerta del portal, iba a tener buena suerte el resto del día. Lo hacía todos los días, bueno cuando iba sola, o como mucho con mi hermana. ¡Vaya tela !
- Antes también, en invierno, me ponía dos pares de calcetines, con todo el calzado, menos con los zapatos de tacón, claro. El problema vino cuando me empecé a desnudar delante de otras personas (gimnasio, intimidad) desarrolle el arte de quitarte dos calcetines a la vez sin que se notase. ¡Diferente era ya volvertelos a poner con la misma maña!
- Hasta hace poco, y sólo con las personas de confianza, me dedicaba a colocarles bien la ropa. ¡A ver, sólo la que llevaban puesta! Yo me ponía a hablar con ellos e instintivamente les colocaba la corbata torcida, un pico de la camisa superpuesto sobre la chaqueta, la cazadora mal colocada, etc. Y no soportaba a las chicas que se ponen el abrigo y se dejan todo el pelo o parte de él entre la espalda y el abrigo, ¡me parecía horroroso!
- Y por último, la más reciente que recuerdo, pero que ahora ya no hago, y es que cuando estaba nerviosa me retocía el pelo con los dedos o metía los dedos a modo de peine en el pelo, una y otra vez; si me hubiera guardado todo el pelo que me he arrancado con esta manía, seguro que a día de hoy ya tendría una trenza como la madre de las niñas de La casa de la pradera.
Vale, pues trás comprobar que tengo o tenía más manías de las que pensaba, voy a nominar a ... taram, taram, tam: Trakita, Anika y Agatha Blue.
Besitos a tod@s, me ha gustado esta revisión a mi yo interno.
jueves 7 de febrero de 2008
¡IMPRESIONANTE DUQUE"
En realidad se llama Miguel Angel Silvestre, el 6 de abril hará 26 añitos (ésto lo he averiguado por puro cotilleo) por lo visto ha hecho otras series, como "motivos personales", pero yo lo he descubierto ahora. Además he llegado a la conclusión de que me gusta él, en su papel en esta serie, así que quién me gusta de verdad no es Miguel Angel, sino el Duque.
Me parece que es guapo, que tiene un cuerpo estupendo, una sonrisa preciosa, una mirada que seduce, es el jefe de los malotes en la serie y aunque parece que no tiene escrúpulos, pues manda matar hasta a su hermano, nos descubre su lado más tierno al enamorarse de Catalina, cuando está con ella es dulce, comprensivo, cariñoso...; sin embargo, paralelamente a la relación, vive en un mundo de drogas, prostitución, asesinatos, fiestas y ostentación, en ésta faceta de su vida es cuando sale el canalla, el mafioso, el vicioso..., a mi me gusta el Duque dulce, de mirada tierna y el Duque canalla, sin escrúpulos.
Bueno, ya que las posibilidades de que se cruce en mi camino son de una a mil, pues lo pondré en la lista de mis sueños imposibles, que en realidad son los mejores, pues los transformo a mi antojo, nunca hay decepciones con ellos.
miércoles 6 de febrero de 2008
¡FIN DEL CARNAVAL!
Yo he participado de las dos fiestas, aunque al estilo del pueblo dónde vivo.
Cuando tenía unos diez años, el colegio nos llevó, la tarde de éste miércoles , a la iglesia, allí tuvo lugar una pequeña misa y después, el cura uno por uno, nos fue haciendo una cruz en la frente con ceniza, yo creo que para nosotros fue una especie de juego, otra excursión fuera del cole, pero resulta que significa que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra verdadera vida nos espera en el cielo.
También hoy empieza la Cuaresma, cuarenta días de penitencia, ayuno y oración, claro que todo ésto sólo es válido para los católicos prácticantes, pero aunque no me incluyo entre ellos, no está de más saber estas cosillas.
Y por lo visto el entierro de la sardina, simboliza la lucha de don Carnal y doña Cuaresma, en la cuál triunfa don Carnal, la sardina es el simbolo del ayuno y la abstinencia, por eso se la entierra, para terminar con ese ayuno.
Hace unos años, cuando Susan iba a preescolar, en su colegio celebraban el entierro de la sardina. El primer año que fuí me quedé alucinada. Participaba en el entierro todo el cole, unos 200 niños de 3 a 5 años, las profesoras y los padres que colaborábamos, todos vestidos de riguroso luto, de los pies a la cabeza, algunas niñas hasta con tocados y mantillas, todos con el pañuelito blanco en la mano, y fingiendo el llanto. ¡Que raro se me hizo ver niños tan pequeños y tan enlutados!, yo creo que algunos era la primera vez que se ponían algo negro, y es que es un color que no se usa en la infancia.
La sardina iba metida en un ataúd de cartón, y hasta habían cavado un hoyo en la tierra para enterrarla. Cuando la metieron en el hoyo, los niños empezaron a llorar. ¡Qué impresión! ¡Cómo lloraban de bien los canijos, si daba pena verlos!, aunque la que mejor lloró con diferencia, fué mi vecina Lola, cómo chillaba:- Me he quedado viuda, y ahora que voy a hacer yo. - ¡Ay, con lo bueno que era! ¡Pobrecito!, y cosas por el estilo, acompañadas de lloros y sonadas de mocos. ¡Qué teatrera! Bueno, al menos puso la nota de humor, porqué de verdad que parecía un verdadero entierro.
Así es que hoy acaba el carnaval, espero que lo hayais disfrutado a tope, y a prepararse para el año que viene. Besos.
martes 5 de febrero de 2008
¿CHICO O CHICA?
Sus juegos eran más divertidos que los nuestros, mientras que ellos jugaban a las canicas, a las chapas, al burro, al fútbol, a los coches y camiones, a los geyperman, al baloncesto, etc... nosotras, las niñas, jugábamos a las muñecas, a la cuerda, a la goma,a las cocinitas, al saltador, al truque...y como máxima emoción nos dejaban usar los patines, eso si despacito, ¡ y ellos tenían unas pedazo de bicis! ¡que envidia!.
Menos mal que las mamás de hoy somos aquellas niñas, y nuestros hij@s juegan con lo que quieren, en parte porque la mentalidad ha cambiado. Ahora si un niño juega con una muñeca es normal, en aquel tiempo era mariquita; asi mismo, hoy en día es habitual que una niña juegue con coches, hace años era un marimacho o una chicazo.
Así es que todo ésto me lleva a pensar que no es que yo fuese un marimacho, es que yo nací demasiado pronto, me tendría que haber esperado unos veinte o treinta años y hubiera disfrutado de todos los juegos y de todas las ventajas que tenían los chicos en aquella época, sólo por el hecho de nacer varones, y ya para rematar y abusando de un tópico, ¡ lo ideal sería haber nacido ahora y sabiendo lo qué se!
sábado 2 de febrero de 2008
¡FELICIDADES ROBERTO!

viernes 1 de febrero de 2008
¡POR FIN ES VIERNES!

martes 29 de enero de 2008
CUESTIONARIO
- Lo que te choca: la maldad.
- Lo que te eriza: una caricia.
- Lo que te excita: un beso apasionado.
- Lo que te suelta: el tiempo de ocio.
- Lo que te hace reir: la sonrisa verdadera de los que quiero.
- Lo que te hace falta para ser feliz: acabar de pagar la dichosa hipoteca de mi casa.
- Lo que te hace llorar: ver sufrir a alguien que quiero.
- Lo que te da naúseas: la hipocresía.
- Lo que te trae infelicidad: los abusos, la violencia.
- Lo que te lastima: que me hagan daño los que quiero.
- Lo que deseas: ver crecer a mis hijas y ver envejecer a mis padres.
- Lo que temes que llegue: la muerte de un ser querido.
- Lo que no quieres perder: mis ideas, mi independencia, mi pequeño reino...
- Lo que quieres alcanzar: nada en concreto, que todo en mi mundo vaya bien.
- La fecha que odio: mi cumpleaños, nunca me ha gustado ese día.
- La festividad que adoras: cualquier día puede ser fiesta, eso depende...
- Una mentira que hayas dicho: que mi hija mayor es mi hermana la pequeña.
- Una nostalgia: el tiempo pasado con mi mejor amigo, que ya nunca podrá ser.
lunes 28 de enero de 2008
¡ODIO LOS LUNES!
Los fines de semana todo se ralentiza, la gente tiene menos prisa y disfruta más de la vida, de la familia, de los amigos, durante el fin de semana disponemos de tiempo libre y no estamos atados a un horario determinado, estamos más relajados y más abiertos a relacionarnos con el mundo en general.
Por el contrario, los lunes volvemos a la rutina, a las tareas diarías, al tráfico, a las prisas y al mal humor, a encerrarnos durante 8 horas en las cuatro paredes en las que desarrollamos nuestro trabajo, y además parece que los días de diario, dejen de tener 24 horas , o es que se acortan de alguna manera que aún no acierto a entender. ¡Si es que no da tiempo a nada! Cuando te quieres dar cuenta son las 10 de la noche, estás super cansado y sólo te queda cenar, ver la tele media hora, y a la cama que al día siguiente, todo vuelve a empezar...
Menos mal que al día siguiente es martes y todo mejora un poco, o a lo mejor es que nuestra cabeza y nuestro cuerpo, ya han asimilado que cuatro días después otra vez será sábado, o quizás los martes sean igual de malos que los lunes..., no sé.
viernes 25 de enero de 2008
¡ASOMBRADA Y ALUCINADA!
Nos dejamos de ver porqué ella se fué a vivir a otra ciudad, cuando sus padres se separaron, al principio nos escribíamos, y a veces hablabámos por teléfono, pero la distancia enfría las relaciones, y al cabo de un par de años dejamos de tener contacto.
Hoy, después de años, nos hemos visto igual que entonces, con las mismas risas y los mismos recuerdos. Hemos hablado de tal o de cuál compañero de instituto, de los profes, de las tonterías que hacíamos, etc...
Ella ha vuelto a vivir aquí hace unos dos meses. Le gusta la vida en Madrid, y a su pareja también. Se casó hace diez años, y tiene un niño de cinco años, por eso antes de que el peque sea más mayor, y le sea más difícil adaptarse a los cambios, han decidido venirse ahora aquí, Nuria dice que la vida en la ciudad ofrece más posibilidades de trabajo, de ocio, y hasta de aventuras.
Al principio de la conversación todo parecía un poco raro, eramos un poco extrañas la una para la otra, aunque hace años compartiamos todos nuestros sueños y nuestros deseos más secretos, pero a medida que la mañana iba pasando nos sentiamos cada vez más a gusto, hasta parecía que sólo habian pasado unos días sin vernos.
Entonces, entre café y risas, ella va y me dice que no es muy feliz con su pareja, que en diez años que lleva casada, casi nunca le ha sido fiel, que siempre ha tenido líos con otros hombres, que lo hace por satisfacción sexual, por morbo, por satisfacer el ego, y lo más importante, dice, por el juego de la seducción, de la conquista, de ser siempre una eterna enamorada, de sentir siempre esos primeros besos, esas primeras caricias, etc...
Total que se han venido a vivir aquí, para empezar una nueva vida, para romper con el pasado y para ver si la relación con su marido tiene un futuro, él sospecha algo, pero dice Nuria que ni se imagina la realidad. Dice que le quiere, y que está dispuesta a comprometerse de verdad con la relación, por el bien de los dos y por su hijo.
Así es que me he pasado las últimas dos horas con ella, con la boca abierta y alucinando, ¡vaya con Nuria!.
Se ha pasado el tiempo volando, así es que nos hemos despedido con la promesa de quedar al menos una vez al mes, le he deseado mucha suerte y que se sujete las bragas, porque sinceramente no creo que nadie pueda ser feliz con esa forma de vida.
Yo he llegado a mi casa y sin salir de mi asombro, me he puesto a escribir, y es que la verdad es que parece irreal, en fin, cada uno con su vida hace lo que mejor le viene, ahora eso si, cuidado porqué sólo tenemos una vida y con lo rápido que pasa, como para malgastarla.
Mucha suerte y muchos besos, Nuria.
jueves 24 de enero de 2008
QUERER ES PODER
A veces he oído, que si deseas algo con mucha fuerza, al final se acaba cumpliendo. Yo creo que también es un poquito de perseverancia, y es que ya se sabe que el que la sigue la consigue.
Así es que hoy me he levantado con el firme propósito de tener más paciencia con los demás, y ser más transigente con un montón de situaciones que habitualmente no soporto.
Y es que he estado pensando, que si me esfuerzo un poco, puedo hacer un poquito más feliz y más fácil la vida a las personas con las que me relaciono día a día, tanto en mi familia y amigos como en conocidos y porqué no, también desconocidos.
No creo que sea tan difícil ser amable con el mundo en general, y en vez de prisas y mala leche, llevar una gran sonrisa para todo el mundo; da igual si es tu pareja, tu madre o la panadera, qué más da.
Según tratamos a los demás y nos mostramos ante ellos, esa será la respuesta que recibiremos. Mi madre dice un refrán que a mi me gusta mucho:"Manos que no daís, qué esperaís". Así es que hoy he decidido eso, dar un poco más , y hasta el momento la verdad que me ha ido bien. ¡Estoy contenta!
Besos para tod@s , y en especial para mi hija Susan, qué a punto está de ser un peligro más en la carretera. ¡Ánimo vinagres!
miércoles 23 de enero de 2008
IMPOTENCIA, DOLOR, LAGRIMAS...
El otro día la primera noticia que yo ví, fué el tremendo asesinato de una mujer y su hijo de 11 años, en Alcala de Henares, el asesino: SU PAREJA, la persona que ella suponía, la quería, la cuidaba...
Por eso hoy quiero dedicar mi blog a todas las victimas de la violencia de género.
Cada vez que este hecho se repite, siempre escucho a alguién de su entorno decir:
- Cómo lo sabía yo, o ya sabía yo que ésto iba a pasar.
Pero por favor, estamos sordos o ciegos, pero si vivimos en casas con tabiques de papel, ¿es que no oimos o no queremos oir nada? Eso no es una invasión a la intimidad de nadie, por el contrario, creo que mirar para otro lado es un poco ser complice involuntario.
Lloro de impotencia y me imagino a esas pobres madres, cuando les dicen que su hija ha muerto y que la ha matado su pareja.
Me pregunto si alguna vez, al principio de la convivencia, su hija le habría comentado en algún momento, alguna discusión, y ella le habría quitado importancia diciéndole:
- Es normal, los primeros meses son difíciles, hay que adaptarse, ten paciencia. Adaptarse, a qué?
Pienso también si esa misma madre, no habría comentado en alguna ocasión, con orgullo y hasta con convencimiento que la pareja de su hija era el yerno ideal. Porqué encima, la mayoría de estos seres, suelen ser eso: educados, atentos, cariñosos, trabajadores, menudo papel se curran: principe azul a los ojos del mundo y verdugo para su pareja. ¡Que engañados nos tienen a tod@s!
Ojalá todos nos preocupasemos un poco de las personas que viven a nuestro alrededor, ya sean familia o no, y a lo mejor, alguna de estas muertes se podrían llegar a evitar.
Muchos besos a todas las mujeres del mundo y recordárlas, que en realidad nosotras somos mucho más fuertes que ellos.
martes 22 de enero de 2008
UNA MANO EN LA FRENTE

Hoy he querido poner la foto de una de mis peliculas favoritas: Lo que el viento se llevó.
Y es que me encanta el papel de la protagonista, es una heroína típica: guapa, con carácter, impetuosa, caprichosa..., se marca metas durante toda la peli, que no siempre consigue, pero que persigue con tanto empeño que da envidia.
Pero yo creo que su problema es el orgullo, en realidad eso es lo que le impide ser feliz con lo que consigue, porqué no es capaz de reconocer que es como todas, o casi todas las mujeres, que necesita cariño, amor, y a veces no es malo dejar que alguien te quiera y te cuide como cuando somos niños y necesitamos del amor de nuestra madre, que cuando te encuentres mal haya alguien a tu lado que te abrace y te diga que no es nada, que te va a cuidar y va a estar siempre contigo.
Recuerdo lo que una vez una amiga recien casada me contó: resulta que una noche ella se encontró mal y con ganas de vomitar, su marido le acompaño al baño y mientras ella vomitaba él miraba para otro lado desde la misma puerta, a una distancia más que prudencial. En cierto momento ella levantó la cabeza del inodoro y le dijo: ¿Pero es que no me vas a poner la mano en la frente, para sujetarme la cabeza? Él ni siquiera entendía lo que ella quería. Más tarde ella le explicó que cuando alguna vez, en casa de su madre, ella había vomitado su madre siempre se situaba a su lado y le sujetaba la cabeza poniéndole la mano en la frente, para ella eso era un tremendo consuelo.
Yo creo que tod@s necesitamos de esa mano en la frente, que nos ayuda incondicionalmente sin pedir nada a cambio, ese cariño gratuito que nos da quién de verdad nos quiere y quién daría todo por vernos felices.
lunes 21 de enero de 2008
MIS MASCARAS

Con el paso de los años he llegado a la conclusión que todos utilizamos máscaras. Las empezamos a utilizar aproximadamente en la adolescencia, que es cuando tenemos que afrontar nuestros problemas sin que nos los solucionen los mayores, entonces depende de las situaciones usamos una u otra, para tapar en realidad nuestra verdadera personalidad y mostrar a través de la máscara de turno la cara que más se ajuste al momento.
En el transcurso de mi vida yo he acumulado cientos de máscaras, una para la familia, otra para los amigos, otra para ir al trabajo, otra para los conocidos ocasionales, otra para..., y así he llegado hasta hoy, almacenando máscaras para cada ocasión.
A veces cuando estoy sola y no necesito ocultar mi rostro descubro que soy frágil, egoista, cariñosa, dulce, amable...y pienso, ¿por qué usar las máscaras? Siempre he sabido la respuesta: sin mis máscaras no me podría relacionar con los demás, y no pasaría un día sin que algo o alguien me hiciese daño, enseguida todo el mundo sabría que en realidad no soy tan fuerte, ni tan perfeccionista, ni tan eficiente, ni tan buena hija, ni tan buena madre, ni tan, ni tan, ni tan...
Hay personas que perfeccionan tanto el uso de las máscaras, que llegan a personalizarlas: usan una para cada persona, no para cada grupo. Hacen de su día a día una representación perfecta.
A mí me gustaría desengancharme de ellas, y taparme cada vez menos. A mí me gustaría acabar llendo con el rostro al descubierto, aunque para eso tengo que esperar a mi vejez, etapa en la cuál nos volvemos otra vez como niños caprichosos y maleducados, y nos permitimos el lujo, y además nos lo consienten de hacer lo que nos apetezca, sin dar ningún tipo de explicaciones. Así es que hasta entonces usaré mis máscaras, pero con moderación?
jueves 17 de enero de 2008
DOOOORMIR! ZZZZZZZ
Así es que hoy toca día zombi: todo el día con los ojos abiertos, pero en trance continuo, esperando que lleguen las 9 ó 10 de la noche para descansar, ver un poco la tele y a la cama.
El lado positivo de todo es que así tengo más tiempo para todo. Estoy pensando en estudiar una carrera a distancia en el turno de noche, que no que es broma; estoy yo como para leer y retener textos, ja, ja...
Menos mal que soy de poco dormir, que si no! A lo mejor por eso Andrea duerme poco, la jodia de la niña se parece fisicamente a su padre, y en lo de dormir ha debido de salir a su madre. Ya le vale! Porque en ésto no se parece también a su padre! Esta niña va a coger lo mejor, por la otra punta, de las dos familias.
Bueno pues ya que os he dado los buenos días voy a ver si hago un poco de Cenicienta, que en realidad es lo mío.
miércoles 16 de enero de 2008
REENCUENTRO CON LA RUTINA???
jueves 27 de diciembre de 2007
¡CASITA DE CHOCOLATE!

domingo 23 de diciembre de 2007
¡DIA DE COMPRAS!

viernes 21 de diciembre de 2007
¡SUEÑOS!
Si me sigue subiendo la hipoteca de mi casa, me voy a tener que ir a vivir debajo de esta piedra, porque no voy a tener ni para pagar la luz, el agua, etc...Además, siempre he querido tener una isla para mi sola.
Lo malo va a ser para comprar el pan o la leche. Lo bueno: no tienes visitas, no tienes gastos y vives de vacaciones eternamente.
Así es que pensándolo bien lo mismo me voy para allá y me echo a la vida padre, sin esperar a que me echen de mi casa, así siempre podré decir que me he ido porqué he querido.
Bueno, que me bajo de la nube que tengo que fregar los platos y tender la ropa; otro día me pongo a soñar con otro sitio dónde me gustaría estar.
jueves 20 de diciembre de 2007
¡SOLO LLUEVE, LLUEVE, LLUEVE...!
martes 18 de diciembre de 2007
¡DIA DE LLUVIA!
Si te asomas a la ventana verás que hoy todo el mundo lleva prisa, en la calle hay poca gente y la que hay va corriendo paraguas en mano, pensando en llegar a casa o para refugiarse en una cafetería y tomar un café calentito.
Estos días me transportan a mi infancia, a mis días de colegio, y siempre a un día que recuerdo como especial. Llovía bastante, saliamos del colegio y yo iba con mi hermano Carlos debajo del paraguas, muy juntitos para no mojarnos y darnos calorcito. Hoy mi hermano ya no está conmigo para poder ir con él bajo la lluvía, por eso creo que ese día es el día más bonito que recuerdo que he pasado bajo la lluvía, corriendo y deseando llegar a casa para estar calentitos.
Habrá muchísimos días de lluvía, pero estoy segura que ninguno me dejará un recuerdo tan especial como aquel día, en el que mi hermano Carlitos con cinco años y yo con siete, volviamos a casa abrazados, caminando bajo el paraguas.
¿No es maravilloso que en un día de lluvía, al salir de clase o del trabajo, haya alguien que te quiera esperandote con un paraguas, para llevarte a casa abrazado? A mi sí me lo parece.


